Esta edición dedicada al tema de las exportaciones, coincide con el significativo auge de nuestras ventas al exterior, que entre enero y julio de este año, acumularon un total de US$ 6,514 millones, mostrando un incremento del 30%, con relación a similar período del año 2003.
En consecuencia, tanto el sector público como el privado, debemos continuar conjugando voluntades para llegar a la meta de los US$ 11,000 millones en este año. Alcanzar el reto de exportar US$ 15,000 millones en el 2006, como lo señaló el Presidente de la República en el lanzamiento del Plan Estratégico Nacional de Exportaciones-PENX, es posible con un esfuerzo compartido.
Cumplir con tal propósito, requiere poner en práctica todas las medidas previstas en el PENX para la facilitación del comercio exterior en los temas de competitividad macroeconómica, financiera, de logística aduanera y de servicios, así como de infraestructura para el transporte terrestre, aéreo y marítimo.
Resulta, asimismo, de vital importancia, promover la inversión privada, con la finalidad de financiar la implementación de estas medidas, que permitan especialmente modernizar nuestra infraestructura productiva para mejorar las condiciones logísticas y ampliar nuestros mercados con una oferta exportable competitiva.
Por ello, destacamos el consenso alcanzado por las organizaciones representadas en el Acuerdo Nacional, en el sentido de suscribir un pacto para fomentar la inversión privada, propiciando el pleno restablecimiento de un clima de confianza en el país.
Asimismo, el gobierno debería hacer esfuerzos para reducir el gasto corriente en el Presupuesto del 2005, a fin de destinar mayores recursos a la inversión pública, especialmente en infraestructura social.
Una mayor inversión generará más fuentes de trabajo, no sólo para amenguar el desempleo y el subempleo, sino también para acoger a los miles de jóvenes que cada año se incorporan al mercado laboral.
Corresponde, en consecuencia, preservar la estabilidad económica y jurídica para evitar los sobresaltos de los agentes productivos, cuando con frecuencia se cambian las reglas de juego, principalmente en los temas laboral y tributario.
El Ejecutivo y el renovado Congreso de la República podrían adoptar con decisión, algunas medidas para dar claras señales de confianza a los inversionistas. Entre ellas sugerimos las siguientes:
Eliminar la Ley de Regalías Mineras. Reiniciar el proceso de privatizaciones y concesiones. Eliminar los sobrecostos laborales y revisar el sistema impositivo, reestructurando las exoneraciones tributarias. Definir las modificaciones puntuales a la Carta Magna vigente.
Al respecto, en una última encuesta, el 62% de los asociados de la Cámara de Comercio de Lima señala que la eliminación de los sobrecostos y la preservación de la estabilidad macroeconómica son temas prioritarios para mantener un clima adecuado a las inversiones, ratificando así el permanente reclamo de los agentes productivos.