El papel de la Banca en el soporte de las operaciones de exportación e importación
No cabe duda que la apertura del mercado peruano ha permitido que en los últimos tiempos se registre un boom del comercio exterior, sobre todo de las exportaciones, que está dinamizando la economía, ya que empresas de diversos rubros y sectores, sin importar su tamaño están encontrando la oportunidad de hacer crecer sus negocios y operaciones.
Para mantener este crecimiento en los próximos años, es importante el soporte y los servicios que brinda el sistema bancario, porque inyecta los recursos necesarios a fin de que las empresas financien su producción o embarquen sus mercaderías, además de financiar la importación de productos que serán luego comercializados en el mercado local.
En tal sentido, se debe mencionar que el crédito al comercio exterior tiene dos partes: el financiamiento de las importaciones a través de instrumentos como la carta de crédito, cobranzas o pagos directos y el financiamiento de las exportaciones, otorgándose créditos de pre o post embarque. En ambos casos los costos son muy similares.
Al primer semestre, el financiamiento directo del comercio exterior ascendió a S/. 3,952 millones, aumentando 35.1% respecto a diciembre del 2003. Es decir, en 6 meses, las operaciones bancarias de comercio exterior se incrementaron en S/.1,027 millones. Este incremento es explicado por el crecimiento de las empresas pesqueras, textiles y agroindustriales, químicas, metalmecánicas, entre otras.
Negocios bancarios
Augusto Merkt, gerente de Producto de Comercio Exterior del Banco de Crédito del Perú, comenta que su representada está atendiendo las mayores necesidades de financiamiento de sus clientes importadores y exportadores, con un stock de US$ 475 millones a junio de este año en los créditos directos de Comercio Exterior. Esta suma le ha permitido al banco incrementar su stock en US$ 105 millones, 28% mayor que el stock de diciembre del 2003, que fue de US$ 370 millones. Estos volúmenes interesantes de financiamiento se han dado en concordancia con su política de riesgos, tratando de mantener una cartera sólida.
En el caso del financiamiento de las exportaciones, el ejecutivo destaca el importante aumento que ha tenido el número de transacciones, debido principalmente al incremento de las exportaciones durante el primer semestre del 2004. Asimismo, considera que en los próximos meses continuará consolidándose la tendencia creciente del sector exportador, permitiendo un mayor incremento de operaciones de comercio exterior.
Cabe destacar que a junio de este año, el BCP (considerando sus sucursales en el exterior) es el principal banco que financia créditos directos de comercio exterior, con el 41.5% del total del sistema bancario. En dicho mes, los créditos directos para financiamiento de comercio exterior del BCP representaron el 12.8% de su cartera, porcentaje mayor al 10.5% de participación registrado en diciembre del 2003.
Por su parte, el Banco Continental, entidad que captó el 19.4% del financiamiento de comercio exterior, concedió al primer semestre del 2004, el 11.3% de sus créditos directos a dicho negocio, mientras que el BIF, que representó el 9.9% del sistema, orientó una mayor parte de su cartera hacia dicho sector, pues representó el 25.9% de sus créditos.
Isabel Quevedo, gerente de Negocios Internacionales del Banco Interamericano de Finanzas (BIF), sostiene que, en general, los bancos no se especializan en algún tipo de operación de comercio exterior, sino más bien obedecen a la estacionalidad del mercado, como la campaña de Fiestas Patrias, de Navidad o de Pesca, en cuyo caso las entidades financian operaciones de comercio exterior dos veces al año.
Precisó que los primeros tres meses del año, son meses bajos para el financiamiento del comercio exterior, debido a que no hay fechas importantes para que las empresas soliciten financiamiento a los bancos. La campaña escolar está dirigida al mercado local, por lo que no se necesita de líneas de crédito para comercio exterior, subraya.
A su vez, Isabel Quevedo destaca que todos los tipos de empresas utilizan mecanismos de facilitación, por lo que el BIF está orientado a atender las necesidades de empresas medianas de comercio exterior, ya que una parte importante de su actividad es importar o exportar. Actualmente trabajan con empresas textiles, pesqueras y empresas comercializadoras, entre otras.
Por su parte, Augusto Merkt resalta que el BCP es un banco universal y está presente en todos los segmentos de clientes, es muy activo financiando, mediante diferentes productos, las necesidades de comercio exterior, desde las de una pequeña empresa hasta las de una corporación. Además, el BCP también ofrece a sus clientes a través del área de finanzas corporativas, estructuraciones especiales para levantar fondos.
Plazos de financiamiento
Augusto Merkt precisa que, en general, la banca peruana está autorizada a atender las necesidades de financiamiento a cualquier tipo de plazo, (corto, mediano y largo plazo) y, dependiendo del rubro de las empresas, se pueden financiar operaciones de exportación o importación.
Destaca que en el caso de las importaciones, se pueden financiar con créditos de corto plazo las adquisiciones de bienes de consumo. Para estas operaciones, el banco puede financiar con recursos propios o del exterior, de sus corresponsales, pero declara que actualmente, utilizan recursos propios, pues la banca en general goza de exceso de liquidez.
En tanto, menciona que el financiamiento de las importaciones con créditos de mediano y largo plazo se utiliza para cubrir la adquisición de bienes de capital. Para este rubro, el BCP cuenta con líneas especiales de sus corresponsales, con garantía de las agencias de gobierno (ECA) de los países de origen del bien de capital, con condiciones muy competitivas.
En el caso de las exportaciones, el ejecutivo bancario informa que se financian operaciones de pre y post embarque en el corto plazo, mediante préstamos directos, además de atender necesidades mediante factoring y descuento de cartas de crédito.
Avalando el comercio exterior
Realizar transacciones de comercio exterior implica un riesgo, debido a que el exportador no puede garantizar completamente que su cliente del exterior cancele por los productos enviados. En ese sentido, el uso de instrumentos bancarios reduce dicho riesgo, al haber de por medio garantías bancarias que honren cualquier incumplimiento de pago.
En el mercado, tanto local como internacional, existe diversidad de instrumentos de pago internacionales, que permiten asegurar el pago de las transacciones de comercio exterior, como las cartas de créditos, las cobranzas documentarias, las cuentas de open account (cuenta abierta) y la consignación. La utilización de los instrumentos depende del giro de la empresa, del producto y del nivel de confianza, entre otros puntos.
Isabel Quevedo comenta que cuando se trata de una importación, el banco emite generalmente una carta de crédito, asumiendo el riesgo de la operación al garantizar el pago correspondiente al banco del exterior por la importación, para lo cual el banco previamente evalúa a su cliente que está importando. Por ello, los documentos vienen consignados al banco.
En el caso de una exportación, el banco es la entidad que recibe la carta de crédito, la cual es visada a un exportador que embarca y además presenta documentos sobre dicha operación al banco, y es quien reclama el pago por la venta efectuada al banco del exterior que emitió dicha carta de crédito, que representa al comprador en el otro país.
Según la ejecutiva del BIF, por lo general es facíl que una empresa, que ya está operando, acceda a una línea de crédito para exportar o importar, puesto a que las garantías solicitadas para su evaluación crediticia son las mismas que para cualquier otro tipo de crédito. Destaca que en todos los bancos locales e internacionales, el financiamiento del comercio exterior está considerado como uno de los tipos de financiamiento de menor riesgo.
Pero también precisa que no todas las empresas tienen la posibilidad de acceder a una línea de crédito, dado que el banco tiene que velar por los recursos depositados de sus clientes y no puede asumir, sin una adecuada evaluación, el riesgo de cubrir cualquier incumplimiento de pago. Por ello, para una empresa nueva es más complicado su financiamiento, debido a que no se conoce su capacidad de pago.
Isabel Quevedo también indica que en la medida que un país va mejorando en su clasificación de riesgo y que una empresa y sus compradores tienen mayor nivel de confianza y seguridad, se usa menos las cartas de crédito, dado que estos tipos de instrumentos son más costosos en comparación con los otros, como la cobranza documentaria.
La ejecutiva bancaria recomienda que el crecimiento de nuevas empresas exportadoras tiene que darse de una manera adecuada para que estén bien capitalizadas. El talón de Aquiles de los empresarios peruanos es tener sus empresas poco capitalizadas y altamente endeudadas y descalzadas, ya que financian su crecimiento con créditos de corto plazo, en lugar de buscar un financiamiento de largo plazo que acompañe una inversión también de largo plazo.
El TLC
Para Augusto Merkt, actualmente hay una actitud exportadora muy optimista desde la firma del APTDEA con los Estados Unidos, que explica el crecimiento del sector textil, pues se incluyó como mercadería con preferencia arancelaria. Precisa que la próxima firma del TLC con dicho país ofrecerá una interesante oportunidad de crecimiento al sector exportador e importador y la banca jugará un papel de apoyo muy importante en el crecimiento de sus clientes.
Menciona que con el TLC, habría un inmenso mercado por descubrir, pues el Perú sólo participa actualmente con el 0.19% de toda la demanda importadora anual de los Estado Unidos. La experiencia mexicana demostró un importante crecimiento de su nivel de exportaciones a raíz del NAFTA. Destaca que los sectores que se beneficiarían rápidamente con la firma del TLC serán el textil, la agroindustria, la industria de muebles, entre otros, además de la pequeña y mediana empresa, que también se verían favorecidas con este impulso.
Por otro lado, el ejecutivo del BCP recuerda que no hay que perder de vista la permanente demanda asiática, liderada por la China y la India, que influyen directamente en el precio de los commodities y en el caso peruano principalmente de la minería.
SEPIMEX
En relación al Seguro de Crédito al Exportador (SEPIMEX), Augusto Merkt comenta que para las pequeñas y medianas empresas, cuyas exportaciones no son mayores a US$ 8 millones, el gobierno constituyó un fondo de US$ 50 millones bajo la administración de COFIDE, para la creación de una póliza de seguro, la misma que garantiza al exportador ante el BCP hasta el 50% la línea de financiamiento de pre-embarque.
Actualmente SECREX, operador de la póliza, ha garantizado a junio del presente año más de US$ 25 millones de financiamientos de pre-embarque, porque se trata de un instrumento de garantía que incentivará el crecimiento de este segmento de clientes, sentencia el ejecutivo bancario.