LAS CERTIFICACIONES DE CALIDAD SE HAN CONVERTIDO EN UNA HERRAMIENTA DE COMPETITIVIDAD
La certificación comercial se ha constituido hoy en día en una importante herramienta para que las empresas provean o brinden productos o servicios con éxito en cualquier mercado, sin importar su tamaño, rubro o lugar donde laboran. Ello a través de la redefinición de sus estrategias y procesos de gestión que satisfagan los requerimientos cada vez más exigentes del cliente.
Para Úrsula Pinillos, gerente de Certificaciones de Sistemas y Servicios de SGS del Perú, a través de la certificación el cliente obtiene una mayor confian-za y satisfacción de los productos y servicios que ad-quiere. A su vez, la organización controla sus proce-sos, incrementa la eficiencia (minimiza errores), re-duce costos de no calidad y obtiene reconocimiento internacional. En tanto, el personal se beneficia con un mayor conocimiento de los procesos, eleva su mo-ral y mejora su identificación con la empresa, además de desarrollar el trabajo en equipo.
En esa misma línea, el gerente comercial de Bureau Veritas, Rafael Guinassi, sostuvo que la cer-tificación de un sistema de gestión exitoso trae una serie de beneficios para la organización, como la ven-taja competitiva del reconocimiento internacional de la empresa que opera y mantiene un sistema de ges-tión como herramienta gerencial de mejora continua de su desempeño.
Para la gerente general de INASSA, Carmen Catter de Bueno, no importando el tamaño de la empresa, la certificación de los productos es una he-rramienta técnica de gestión que facilita las transac-ciones comerciales y permite tomar acciones correcti-vas en determinada etapa del proceso productivo, ya sea en recepción, inspección y ensayos de materia pri-ma, producto en proceso o producto terminado, que aseguren obtener una mercancía que cumpla los re-quisitos de calidad previamente establecidos.
PRINCIPALES CLASES
En el país existen diversos tipos de certificaciones comerciales, como la certificación de empresas, de bienes, de servicios, de personal, entre otras, siendo la primera la más conocida por su reconocimiento en el ámbito internacional, la cual agrupa principal-mente a las normas ISO, que establecen una serie de pautas y patrones para que las organizaciones imple-menten un sistema de gestión y aseguramiento de la calidad en el desarrollo de sus procesos.
Las normas ISO se descomponen en dos familias: la familia ISO 9000, referidos a la gestión y asegura-miento de la calidad, que a su vez puede ser ISO 9001, ISO 9002, ISO 9003 e ISO 9004.1; y la fami-lia ISO 14000, referidos a la gestión ambiental.
Rafael Guinassi sostuvo que hay un grupo consi-derable de compañías que certifica por ser una exi-gencia de sus principales clientes. En menor número están las empresas que certifican por considerar a es-tas normas una herramienta de gestión gerencial diri-gidas a mejorar el desempeño de su organización y hay un tercer grupo bastante menor de empresas que certifican por decisiones corporativas.
En la opinión de Úrsula Pinillos, en el mercado destacan la certificación de Productos y la certifica-ción de Sistemas de Gestión. En el primer caso, SGS realiza una evaluación sobre el producto terminado y/o procesos de producción, realizando los ensayos e inspecciones indicadas en las normas técnicas nacio-nales o internacionales correspondientes al producto en cuestión.
La certificación de Sistemas de Gestión es un proceso diferente al anterior, dado que no se evalúa directamente el producto. SGS realiza la evaluación para determinar cómo la organización se ha configu-rado para cumplir con su política y objetivos, así co-mo para conseguir la mejora continua y la satisfac-ción de sus clientes.
Según Rafael Guinassi, en el país el principal ti-po de certificación que se demanda para sistemas de Gestión es el ISO 9001:2000 (70%), que son requeridos en primer término por las industrias de alimentos y bebidas y en segundo lugar por empresas comerciales y de servicio. Las certificaciones ISO 14001 y OHSAS 18001 representan el 30%, que son demandas por empresas mineras, eléctricas y petrole-ras. También mencionó que en caso de los certifica-dos por lote de productos y operación de equipos, también tienen una emisión frecuente.
El ISO
Para Lloyd´s Register Quality assurance (LRQA), las principales demandantes de certificacioes comer-ciales son compañías transnacionales y nacionales de reconocido prestigio en el medio, que buscan una certificación internacional de prestigio que respalde su labor. Comentaron que si bien es cierto algunas empresas necesitan la certificación con fines de exportación, la gran mayoría también la requieren para demostrar en el mercado local que sus procesos están controlados y se basan en normas interna-cionales de gestión.
En tanto, la ejecutiva de SGS detalló que en el Perú, la certificación de Sistemas de Gestión más am-pliamente difundida lo constituyen la certificación ISO 9001, orientada a Sistemas de Gestión de cali-dad; la certificación ISO 14001, a crear conciencia en la Gestión ambiental y la certificación OHSAS 18001, a que la organización establezca un sistema de seguridad y salud ocupacional para sus trabajadores.
Pinillos manifestó que el servicio de certificación de Sistemas de Gestión no es algo estático, se renue-va según las necesidades del mercado, por ello se ofre-cen servicios de certificación de Sistemas integrados de Gestión, vale decir son sistemas en los que la orga-nización fusiona los requisitos de dos o más normas de gestión formando un único sistema de trabajo, el cual es evaluado por su staff de auditores.
De esa misma opinión fue el ejecutivo de Bureau Veritas, que considera que los sistemas de gestión han sido creados para cualquier empresa, independiente-mente del tipo, tamaño y giro. Sostuvo que existen empresas certificadas que cuentan con 3 ó 4 emplea-dos así como corporaciones multinacionales con más de 60,000 empleados.
A su vez, Úrsula Pinillos destacó que los sistemas de gestión establecidos en las normas internacionales son aplicables a todo tipo de organización, o giro de negocio. Hasta el año 2000, se creía por ejemplo que las normas ISO 9000 estaban diseñadas exclusiva-mente para empresas manufactureras; sin embargo, lo que sucedía es que la rigidez de la documentación solicitada y los controles delimitados a puntos específicos, la convertían en una norma poco atractiva para las empre-sas de servicios.
Por esta razón, mencionó que la nueva ver-sión de la norma ISO 9000, vigente desde el año 2000, sin disminuir en exigencia, salvo por el nivel de documentación, ha sido estructurada de una manera más amigable para el sector servicios.
Adicionalmente, y hablando exclusivamente de la certificación ISO 9001:2000, SGS ha lanzado a nivel internacional el Programa Empresarial de Certifica-ción ISO para Pymes, con el propósito de incenti-varlas a que cuenten con una certificación que le permita crecer y acceder a otros mercados tanto naciona-les como internacionales, ya que este programa de certificación otorga un pasaporte internacional de ga-rantía y calidad para los productos ofrecidos.
Como recomendación para todo tipo de empre-sa, Úrsula Pinillos sostuvo que lo primero es aprender a gestionar eficientemente sus procesos y aprender a descubrir oportunidades de mejora siempre con la mira de alcanzar sus objetivos y metas y, lógicamen-te, satisfacer el mercado en donde se desenvuelve.
Mencionó que teniendo esto como principio, la norma ISO 9001:2000 es una eficiente herramienta de gestión y que ayuda a las organizaciones a cumplir los objetivos establecidos. Además es una norma de carácter internacional y lo suficientemente flexible para adecuarse a cualquier sector de negocio y tama-ño de organización.
Como se dijo anteriormente, el tamaño de la empresa ya no es un impedimento para optar por una certificación, por ejemplo en SGS hay un caso de una empresa conformada por dos personas que cuenta con una certificación ISO 9001:2000.
EL COSTO DE LA CALIDAD
La ejecutiva de SGS sostuvo que los costos de una certificación están en función de varios facto-res, entre ellos se puede mencionar el número de trabajadores, el número de instalaciones, la comple-jidad de los procesos a certificar entre otros. Sobre la base de la combinación de estos factores, se ela-bora la cotización correspondiente.
Una auditoría de certificación de sistemas de gestión está compuesta de dos fases (etapas): Estu-dio documentario (revisión del Manual de Calidad y procedimientos correspondientes al proceso a cer-tificar) y la auditoría de los procesos in situ. El ini-cio de las mismas depende del nivel de preparación de la organización que va a certificar y se debe con-siderar como límite entre ambas etapas, no más de seis meses. Luego de concluida la auditoría de cam-po y de recibir una recomendación positiva, el in-forme es evaluado por el consejo de certificación in-ternacional, emitiéndose luego el correspondiente certificado, subrayó.
También mencionó con relación a la duración de las certificaciones que en el caso de las certifica-ciones de productos, se conjugan varios criterios para definir el tiempo de validez. Por ejemplo se considera el tiempo de vida útil del producto, pe-ríodo de conservación de muestras, regulaciones es-tatales, entre otras.
Las certificaciones de Sistemas de Gestión tie-nen una validez de tres años, sujetas a seguimientos semestrales o anuales para verificar el mantenimien-to del sistema certificado. Pasado este tiempo, se puede renovar la certificación por un período de igual duración; este proceso incluye una nueva au-ditoría integral del Sistema de Gestión a través de una auditoría de campo.
HECHO EN PERÚ
Según LRQA, el proceso de certificación cons-ta de dos etapas: la primera de revisión de la docu-mentación y la segunda de certificación propia-mente dicha. Entre ambas etapas no debería pasar un tiempo mayor a seis meses. Las certificaciones por LRQA tienen una duración de tres años, con excepción de la certificación de sistemas de Análisis de Riesgos y Control de Puntos Críticos (HACCP) que tienen una duración de un año. Al término del período de vigencia de la certificación, la compañía debe de pasar por un proceso de recertificación para extender la validez del certificado por otros tres años o un año para el caso del HACCP.
La gerente general de INASSA mencionó que el Ministerio de la Producción está impulsando el consumo de productos hechos en el Perú, para lo cual otorgará a las empresas que cumplan los linea-mientos establecidos se requiere una Constancia de Autorización de Uso en Productos del Sello de Conformidad con norma “Hecho en Perú” por ca-da producto, estableciéndose como requisito para productos industriales manufacturados, contar con Certificado de Conformidad con Norma expedido por un Organismo de Certificación Acreditado o Reconocido.
TLC
Úrsula Pinillos comentó que al hablar de Trata-dos de Libre Comercio, se debe pensar en un mer-cado de dimensiones globales, de nuevos clientes, con numerosas y diferentes exigencias. Los compe-tidores del ayer ya no son los mismo y, si bien es cierto el mercado ha crecido, las fuerzas competiti-vas que lo manejan también, ahora son más fuertes y la competencia más agresiva.
El permanecer en este mercado no es cuestión del azar, ni de subsidiar precios, la única forma de seguir compitiendo es crear valor a nuestros pro-ductos y servicios y aprovechar nuestras ventajas competitivas. En este aspecto una certificación de calidad ISO 9001:2000 nos diferencia de la compe-tencia, es la clave que permite a las empresas, inser-tarse en este mercado global, subrayó.
Para Rafael Guinassi, el TLC posibilita una ma-yor demanda de certificaciones, ya que los grandes compradores buscan que sus proveedores manten-gan la calidad de sus productos, hagan sus entregas en los plazos acordados y que tengan una adecuada capacidad de respuesta a sus nuevas necesidades. Un sistema de gestión es ayudar a lograrlo.
Destacó que en el 2003 las certificaciones re-portaron un crecimiento del 20% respecto del 2002, en cuanto a número de empresas certificadas, mientras que en lo que va del primer semestre de este año la tendencia ha tenido una ligera disminu-ción. Sostuvo que un TLC puede incentivar el in-cremento de esta demanda.