HUELGAS, RECHAZO A CAPITALES PRIVADOS, ASÍ COMO LEYES
POPULISTAS Y ANTITÉCNICAS, TORNAN CADA VEZ MÁS INCIERTO
EL FUTURO DEL CRONOGRAMA DE PROINVERSIÓN
En el primer trimestre del año, la inversión privada representa el 15.5% del PBI nacional. Tal porcentaje debe aumentarse a 27%, si se pretende conseguir que el país crezca 7% al año. Sin embargo, ni el Congreso ni el Ejecutivo ni los Gobiernos Regionales vienen realizando sus mejores esfuerzos para convertir al país en una nación rebosante de capitales frescos. ¿El 2004 será otro año desperdiciado en cuanto a la captación de inversión privada?
De acuerdo con cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), durante el primer trimestre del año la inversión privada registró un crecimiento del 8%, en comparación con el mismo período del año anterior. De enero a marzo, la inversión privada en el país ascendió a S/. 5,055 millones, lo cual representó una contribución del 15.5% del PBI nacional de dicho período.
Tal comportamiento obedece al desarrollo de los proyectos en el sector minería e hidrocarburos, especialmente los trabajos que se realizan a fin de que el gas de Camisa llegue a Lima.
Mirando con optimismo las estadísticas del BCRP, con este período ya van siete trimestres de incremento consecutivo, con la única diferencia de que éste es el que registró la tasa más alta desde el último trimestre de 1997.
Sin duda, tal resultado como toda mejora debe destacarse; sin embargo, es necesario precisar que para caminar hacia el desarrollo, nuestros requerimientos son mucho mayores. Según estimados de la Cámara de Comercio de Lima, para crecer a un ritmo de 7% anual, la inversión privada debe contribuir con más del 27% del PBI nacional. Es decir, estamos a doce puntos porcentuales de diferencia.
No obstante, la incongruencia instalada en el accionar de quienes dirigen los destinos del país, lejos de afirmar el terreno para avanzar a paso firme hacia el progreso, motiva que se empecinen en colocar más barreras en el camino. Lamentablemente, a la fecha, luego de diversos intentos y cambios de fórmulas en el Ejecutivo, aún no se percibe una política clara de promoción y protección de los inversionistas en el Perú.
Ello queda demostrado en la andanada de leyes que lindan entre el populismo y la antitecnicidad: Ley de Regalías Mineras, ITF y Bancarización, protección de empresas públicas ineficientes, entre otras tantas. Luego de dos años, aún no se ha podido eliminar los estragos del tristemente célebre “Arequipazo”.
CIFRAS PARA EL 2004
A inicios del año, la Agencia de Promoción de la Inversión Privada, PROINVERSIÓN, presentó el cronograma de sus 20 principales procesos para captar capitales privados en el 2004. De acuerdo a las proyecciones se estimaba captar entre US$ 2,509 millones y US$ 3,209 millones.
La entrega en usufructo de la Central Hidroeléctrica de Yuncán, la concesión de los fosfatos de Bayóvar, la venta de las acciones públicas de Relapasa y la concesión del Proyecto Especial Olmos hacían pensar en el cabal cumplimiento de la meta fijada en el cronograma.
No obstante, al tomarle la posta a Luis Guiulfo Zender, René Cornejo Díaz, actual director ejecutivo de la institución, ha “sincerado” los pronósticos y ahora asegura que “la cifra más cercana y manejable” es de US$ 2,000 millones. Asimismo, sostiene que para el 2004, las concesiones podrían generar ingresos por US$ 100 millones.
El retraso que viene sufriendo el proyecto cuprífero Las Bambas que es el proyecto que continúa en la relación recibirá el impacto de la aplicación de las regalías mineras. En las dos primeras semanas, luego de la aprobación de la ley que las crea, seis empresas han anunciado su retiro para la subasta del citado proyecto: Southern Perú Copper, Noranda, Anglo American, Barrick Gold y BHP Billiton.
Por ello, la captación de un nuevo cliente no es de ningún modo fruto del azar y es una suerte de prueba que en la mayoría de casos duran cerca de dos años, que favorece el arribo de una determinada marca.
De otro lado, entre los demás procesos de concesión programados para este año destacan la empresa agroindustrial Casa Grande S.A., los Ejes del Amazonas Norte y Centro de IIRSA (Iniciativa para la Integración y la Infraestructura Regional Sudamericana) y los Tramos de las Redes Viales N o 1 (Piura-Sullana-Aguas Verdes), la N o 4 (Pativilca-Huaraz-Caraz y el acceso al puerto de Salaverry) y la N o 6 (puente Pucusana-Cerro Azul-Lunahuaná).
EL TIRA Y AFLOJA POR LOS AEROPUERTOS
La propuesta para dar en concesión por grupos los aeropuertos regionales, que a la fecha son administrados por la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial S.A., Córpac, fue muy bien recibida por los Gobiernos Regionales, que ven en dicha transacción una gran oportunidad para modernizar su infraestructura aeroportuaria y mejorar sus niveles de competitividad, lo cual tendrá un impacto sumamente favorable al turismo y al comercio exterior.
Dentro del nuevo esquema de trabajo de PROINVERSIÓN, durante los primeros meses del 2004, los funcionarios de esta institución sostuvieron reuniones con las máximas autoridades del interior para buscar comprometerlos en el ingreso de inversión privada a los aeropuertos nacionales. El acercamiento entre PROINVERSIÓN y las regiones se ha plasmado en actas de cooperación y cartas de intención entre la institución y los Gobiernos Regionales de Loreto, Piura, Ucayali, Lambayeque y Tumbes.
Sin embargo, para los inversionistas existen tres factores categóricos en la elección de un determinado país para operar: el bajo costo de producción, el ritmo de entrega y la existencia de una política de gobierno orientada a incentivar estas actividades.