Sistema asegurador
crecería sólo 10 puntos el 2004
El presente año empezó para el mercado asegurador con una racha de incendios y accidentes en diversos puntos del país. Si bien, aún resulta prematuro vaticinar su desenvolvimiento a doce meses, el panorama general se muestra optimista: reducción en los índices de siniestralidad y un ligero incremento de las pólizas. Ligado estrechamente al factor económico, para los entendidos, éste sería un año de consolidación
Si hablamos del total de plazas, tenemos que el panorama general del mercado asegurador peruano experimentó durante el año pasado –impulsado básicamente por las rentas vitalicias– un crecimiento del orden de los 29.2 puntos porcentuales respecto al año 2002; es decir US$ 197.3 millones.
Cabría recordar al respecto, que en el 2002, el cierre fue de US$ 675.9 millones, mientras que en el 2003 se registraron US$ 873.3 millones.
Así, siguiendo la tendencia hacia arriba, se espera llegar al final del presente ejercicio con US$ 950 millones. Sin embargo, tras el fenómeno promotor de esta alza, se espera el presente año, un crecimiento de entre 5% y 10%. Para Pedro Flecha, gerente general adjunto de Rímac Internacional, tendría que suceder algo excepcional para que hubiera un crecimiento mayor. Tal vez un movimiento inusitado de las jubilaciones anticipadas.
Partiendo la torta
Ante todo, es importante ver como está distribuido el primaje del mercado asegurador en nuestro país. El rubro de Ramos Generales (bienes y seguros de personas vinculados a bienes) que acaparó el 41.3% en el 2003, mostró un buen comportamiento al crecer 10.1% con relación al año anterior, al estabilizarse tras un proceso de ajuste a partir del segundo semestre de dicho año, debido a los menores costos del reaseguro extranjero, que fueron reajustados por las bajas expectativas de siniestralidad, luego de dos años de ocurridos los atentados del 11 de setiembre en los Estados Unidos de América.
En dicho rubro destacó el incremento de las primas de seguros por Terremoto (97.7%), que pasó de US$ 35.9 millones en el 2002 a US$ 70.9 millones el 2003, como resultado, principalmente, del considerable incremento de las primas de Rímac Internacional, institución que en el 2002 tenía primas por este concepto por US$ 4.2 millones, mientras que en el 2003 aumentaron sus primas a US$ 26.8 millones.
Asimismo, en el rubro de Ramos Generales, destacaron las primas de seguros de Aviación, que aumentaron en 177% con relación al 2002 (equivalentes a US$ 14.1 millones), ascendiendo a US$ 22.1 millones. En este caso también destacó el aumento de las primas de Rímac Internacional, que pasó a obtener ventas de seguros por US$ 3.5 millones en el 2002 a US$ 20.0 millones el 2003.
Primas por Rentas de Jubilación
De otro lado, los Seguros de Vida representaron 33.2% del mercado de primas de seguros, participación que aumentó en 9.9 puntos porcentuales respecto al 2002, debido principalmente al incremento de las primas por Renta de Jubilación (223.2%).
Así tenemos que las primas de Rentas de Jubilación se incrementaron el año pasado en US$ 122.6 millones frente al 2002. Es decir, pasaron de US$ 54.9 millones a US$ 177.5 millones o si se prefiere en soles de S/.193.2 millones a S/.616.9 millones.
Cabe señalar que el aumento de este seguro fue impulsado por el dispositivo de edad de jubilación del Régimen Especial de Jubilación Anticipada para Desempleados (REJ) para los mayores de 55 años con seis meses de desempleo, que antes de la promulgación del canon legal en agosto del 2002, incorporaba sólo a los jubilados regulares, es decir a aquellos mayores de 65 años de edad.
De no haberse contado con este apoyo, el mercado asegurador hubiera registrado sólo 13 puntos porcentuales de crecimiento. Así, pasado este fenómeno transitorio, se prevé que en el presente ejercicio, las Rentas Vitalicias no superarán los US$ 150 millones (bordearán los S/. 500 millones) frente a los US$ 177.5 millones del 2003, registrándose una caída de 30 puntos porcentuales.
Al respecto, Dulio Costa, gerente general de Invita Seguros aclara que en el 2004 empezará a verse sólo un flujo del stock formado por los beneficiarios de REJ, es decir, aquellos que empiezan a tener derecho a esta jubilación. De este modo, estarán los jubilados regulares, los anticipados y los de REJ (que serán un poco menos que los del 2003) y empezará a aparecer el grupo de rentas vitalicias por invalidez y sobrevivencia.
De otro lado, en este rubro también destacó el incremento de las primas de Vida Individual, que aumentaron 13.9%, debido a la fuerte aparición de la banca seguros (vendidos a través del banco), cifra que hubiera alcanzado tan sólo entre 2 y 3 puntos porcentuales de no haberse dado este canal de distribución. Se estima para el año en curso, un crecimiento de 15% en este campo.
SOAT dinamizó rubro de Accidentes y Enfermedades
Por su parte, las primas de seguros de accidentes y enfermedades captaron el 16.8% del mercado, totalizando los US$ 146.7 millones, monto que aumentó en 25.9% comparado con el 2002, destacando principalmente las ventas obtenidas por el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), que ascendieron a US$ 51.1 millones.
Asimismo, las primas por Seguros Previsionales representaron el 8.7% del mercado. En el 2004 este rubro, que comprende seguros de invalidez y sobrevivencia de las AFP, registrará una baja en el costo del seguro de 25% en comparación con el 2003, que llegó a US$ 75.6 millones, fenómeno que se explicará por la normativa de la SBS para homogenizar el costo del seguro.
Empresas: Terno a la medida
Es menester identificar los principales riesgos de una empresa al momento de optar por una póliza de seguros, por constituir un buen instrumento de protección, pero debe saberse que éste no se implementa si el riesgo de la empresa en cuestión es permanente. Sin embargo, las cabezas del ramo confirman que el mercado asegurador, en cuanto al sector empresarial se refiere, está hecho a la medida del público usuario.
Al respecto, Pedro Flecha, explica que existen coberturas adecuadas a la necesidad de cada empresa. De este modo, en el instante en que un empresario requiere una modalidad muy sofisticada, la empresa encargada la diseña. Así, de modificarse los términos de referencia del riesgo, las coberturas serían adaptadas también. «Cada vez que nace una actividad, las compañías de seguros tenemos que diseñar un nuevo sistema de pólizas, dinámica y permanente en el medio; les hacemos un terno a la medida», indica.
En pañales
A lo expuesto, Juan Carlos Rizo Patrón, gerente central de Pacífico Seguros, añade que se debería de ser más innovador en los productos especializados hacia cada uno de los segmentos de producción, puesto que hoy en día, si bien la cobertura es extensa, el seguro es prácticamente el mismo para todos los rubros empresariales. «No es lo mismo asegurar contra robo a una farmacia que a una fábrica, por ejemplo. Si bien esto no perjudica a los usuarios, falta afilar más el lápiz», apunta.
Algo que puede resultar preocupante del lado empresarial es que si bien en otros países existen coberturas más sofisticadas como la que respalda a la empresa ante la responsabilidad civil de los directores en las falencias económicas de las compañías, en nuestro país esto se encuentra en pañales. «Acá los directores nunca son responsables», indica Rizo Patrón.
Situación estable
No obstante, cabe destacar que en la actualidad, la contratación de pólizas por parte del sector empresarial se encuentra en una situación estable, habiéndose registrado durante el 2003 un crecimiento cercano al 9% respecto al año 2002, variación similar a la proyectada para el presente año.
Este incremento está de acuerdo a la evolución de los indicadores económicos del país y a las inversiones hechas en los grandes proyectos como el gas de Camisea y Antamina, que requirieron de pólizas muy importantes. Sin embargo, como no existe un crecimiento sostenido del sector industrial local, debido a que el consumo interno es satisfecho en muchos casos por productos extranjeros, se debe dar los pasos necesarios, según los entendidos, para que el Perú acelere su conversión en un país exportador.
Para Armando Cáceres, superintendente adjunto de seguros de la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS), en este ámbito deberían ser motivo de preocupación mayor los seguros liga dos a crédito financiero, sobre todo los concernientes a los créditos de exportación, ya que se experimenta un crecimiento interesante en los nuevos rubros ligados a esta actividad.
Conjuntamente explicó que dentro de los seguros patrimoniales que cubren la destrucción de propiedad, es decir los activos de las empresas, a fines del 2003, los rubros de incendio y vida significaron un crecimiento cercano al 9% de la cartera; seguros marítimos y transporte un 6% y vehículos un punto adicional.
«Si en estos momentos hubiera un crecimiento permanente de la inversión, el sector asegurador acompañaría este crecimiento con coberturas, generándose nuevas pólizas. Estamos muy ligados al factor de crecimiento de la economía y en el caso de personas, a la capacidad de ahorro» agrega Flecha.
Importante Nicho
El porcentaje de las pequeñas y medianas empresas que cuentan en la actualidad con una póliza de seguro en el Perú, es menor al 10%. Si se toma en cuenta que el mercado está conformado por poco más de 1.5 millones de microempresarios, clasificados en su mayoría como no formales; resulta inminente suponer que este grupo constituye un nicho importante dentro del mercado asegurador.
Si bien existen ya en el mercado productos especialmente confeccionados para ellos, como los Pymeseguros, paquetes de pólizas en un solo contrato; es primordial que el Estado tome cartas en el asunto, acercándoles herramientas que les permitan llevarlos a la formalidad.
Al respecto, Pedro Flecha manifiesta que sólo así se podrá trabajar con ellos, puesto que las coberturas ya están hechas y las pólizas diseñadas. «El asunto es cómo llegar a ellos, ya que eventualmente no existe un acceso abierto. La única forma de ampliar este mercado es vía la formalización».
Menor siniestralidad
En lo que a siniestralidad (gastos por la cobertura del seguro) se refiere, los expertos anuncian un año estable con tendencia a la baja. De este modo, la siniestralidad retenida descendió de 51.6 en el 2002 a 43.1 para el 2003; mientras que la siniestralidad cedida pasó de 36.6 a 31.8 en el mismo período.
De igual modo la siniestralidad directa disminuyó 7 puntos, debido a un mejor manejo de riesgos y al menguo de los temas de fenómenos naturales pasando de 47.4 a 40.2.
Año de consolidación
En conclusión, la industria de seguros de vida camina bastante bien, consolidándose los años pasados. Sin embargo, la apremiante situación económica que incide en el tema de ahorro por parte del usuario, ocasiona que no se vislumbre un desarrollo en los seguros tradicional, individual o corporativo; caso contrario a lo que sucedería con los seguros previsionales.
Un jubilado no tiene más alternativa que optar por una AFP o una compañía de seguros. Esta obligatoriedad le dará estabilidad y crecimiento sostenido al sistema durante mucho tiempo. A partir del 2005 se corregirá el fenómeno de REJA sucedido en el 2004 y el mercado registrará un crecimiento habitual.
SOAT en la mira
Si bien el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) tiene una cobertura cercana a los 800,000 vehículos del parque automotor _logrando el año pasado un alza del 76.7%_ se enfrenta a diversos riesgos de fraude a falta de una normativa que permita deslindar la responsabilidad y por ende, a la compañía a la cual cobrar el seguro.
Al respecto, Dulio Costa advierte que como concepto, el SOAT debería de manejar un fondo a establecerse entre el 25% y 30% de la prima total. Para ello, cada compañía contribuiría según la proporción de prima, situación que aún no se da. «Debiera existir un fondo de garantía o de cobertura. El SOAT ahora es negocio porque no se está aplicando este fondo, tan pronto se aplique, empezarán los problemas», explica. Contrariamente, Armando Cáceres, de la SBS, asegura que en este tema la siniestralidad es relativa.