El comercio es una de las principales actividades económicas del país, cuyo aporte al Producto Bruto Interno (PBI) bordea el 14.6% y brinda empleo al 19.4% de la Población Económicamente Activa (PEA) en el ámbito nacional, siendo la tercera actividad generadora de puestos de trabajo, antecedida por la agricultura (32.4%) y los servicios no personales (21.8%).
El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) mide a la actividad comercial nacional de manera indirecta, debido a la escasa información estadística disponible para registrar el comercio mayorista y minorista, además de la alta informalidad que existe en el sector. Ello a través de un índice de volumen construido a partir del comportamiento de las actividades cuya producción se comercializa a través de intermediarios y vía las importaciones.
Según datos de la SUNAT, 482,000 contribuyentes estuvieron inscritos en la actividad comercial al cierre del 2003, representando el 18% del total de contribuyentes inscritos en el ámbito nacional. De este total, 72.2% de los contribuyentes estuvieron inscritos en el comercio al por menor, 17.3% en el comercio al por mayor y el 10.5% restante en el comercio automotor.
Definición de la actividad
El INEI define a la actividad comercial como la compra y venta de bienes nuevos o usados sin alterar o transformar su estado original. A su vez, clasifica al sector como comercio al por mayor y como comercio al por menor.
El primero comprende a aquellos establecimientos cuyas ventas se pueden destinar a comerciantes al por menor, a usuarios industriales, a otros mayoristas y a quienes actúan en calidad de agente o corredor en la compra o venta de mercancías. En el Perú hay inscritos en la SUNAT 83,000 contribuyentes en el comercio mayorista.
Como comercio al por menor se considera a los establecimientos cuyas ventas se destinan al público en general para su consumo o uso personal. En la SUNAT están registrados, hasta diciembre del año pasado, 348,000 contribuyentes.
Cuenta de producción
Según datos del INEI, la actividad comercial representa el 14.6% del Producto Bruto Interno(PBI) del país, siendo la tercera actividad más importante de la economía peruana, luego del sector «otros servicios» que representa el 39.3% y del sector manufactura con 16%.
En el 2003, la producción del sector comercio ascendió a los S/.19,145 millones, en términos constantes, creciendo a una tasa anual de 3.3% desde 1994, a la par del crecimiento del PBI; sin embargo, su evolución estuvo por debajo del crecimiento anual de la minería (7.5%), debido al inicio de importantes operaciones mineras, por debajo del crecimiento del agro (5.1%) y de la producción de agua y electricidad (4.6%
Valor Bruto de Producción
A través del Valor Bruto de Producción (VBP) del comercio, que para datos de 1994 representó el 12.1% de la producción total de la economía, se desprende que el servicio de comercialización es la principal fuente de ingresos del sector, representando el 99.5% del VBP, el cual constituye el margen comercial de los bienes vendidos.
En tanto, por el lado del consumo intermedio (CI) o insumos utilizados por el sector, éste ascendió a S/. 5,345 millones, a precios de comprador, representando el 27.1% del VBP del sector, siendo el servicio de transporte de carga el principal insumo utilizado (42.0% del CI), seguido por los otros servicios prestados a empresas (10.7%), servicios de publicidad (6.9%), servicios financieros imputados (5.0%) y otros insumos.
El Valor Agregado Bruto (VAB) representó el restante 72.9% del VBP. En este caso, descontando del VAB el consumo de capital fijo, que representa el 1.3% del VAB, se obtiene el Valor Agregado Neto (VAN), el cual se constituyó principalmente por excedentes netos de explotación (83.4% del VAB); las remuneraciones representaron el 15.7% y los otros impuestos el 0.9%.
Componentes del sector
comercio
El INEI, para medir la actividad comercial, pondera el desenvolvimiento de seis rubros –agro, pesca, minería, manufactura, servicios prestados a empresas e importaciones–, siendo el comportamiento del agro y de la manufactura los principales componentes para medir el desempeño del sector comercio, con un peso conjunto de 74.2% del total.
Por su parte, las importaciones de bienes aportan a la actividad comercial el 19.4% de su evolución, mientras que la pesca contribuye con el 5.7%, la minería con el 0.6% y los servicios prestados a empresas con apenas el 0.1%.
Principales productos comercializados
La comercialización de productos agropecuarios representa el 26.5% de la actividad comercial general y en él se transan infinidad de productos de diversas zonas del país; sin embargo, el comportamiento de este rubro se explica principalmente por la evolución de 4 productos, que son la papa, el plátano, las aves vivas de corral y el café, con un peso en conjunto de 36.7%.
En el caso de la papa, su participación en el comercio de productos agropecuarios bordea los 16.3%, por lo que por cada 10% de crecimiento de su producción su aporte al agro comercial asciende a 1.63 puntos porcentuales, mientras que su aporte al sector comercio general llega a los 0.43 puntos porcentuales.
Por su parte, la contribución del sector pesquero al comercio se sustenta básicamente en el comercio de productos marítimos, principalmente de jurel, merluza y mariscos, que representan más del 58.4% del total. En este caso, el jurel contribuye con el 25.5% de la evolución de la pesca comercial y con el 1.4% del comportamiento del comercio general.
En tanto, en el caso de la comercialización de productos mineros, éste se concentra principalmente en el oro y representa el 78.4% del rubro, por lo que un incremento del 10% de la producción de oro aporta una expansión de 7.8 puntos porcentuales a la minería comercial; sin embargo, debido a su baja ponderación en el sector comercio, la mayor producción de oro apenas contribuiría con 0.1 puntos porcentuales al comercio.
Esta situación se debe a que la extracción minera bruta no genera mucho movimiento comercial, pero una vez procesados los minerales se incrementa sustancialmente el intercambio comercial, que se contabiliza en el sector manufacturero, que junto con la transformación de otros productos, genera que la producción manufacturera explique el 47.8% del sector comercio.
En este caso, la comercialización de productos manufacturados se sustenta en un 45.1% en las ventas de prendas de vestir, productos textiles, petróleo refinado, bebidas y productos de tabaco, productos mineros no metálicos, productos de molinería y panadería y otros productos químicos.
La producción de prendas de vestir aporta el 9.9% del desenvolvimiento de la manufactura comercial, mientras que los productos textiles contribuyen con el 7.6%. Por su parte, la contribución de las prendas de vestir al comercio general bordea en los 4.7% y de los productos textiles en los 3.6%.
Evolución de la actividad
económica
En el 2003, el sector comercio creció 3.6%, impulsado principalmente por el aumento de las importaciones (7.7% en términos reales), que tuvieron un aporte de 1.5 puntos porcentuales en el crecimiento del sector, mientras que la expansión del sector manufacturero comercial (2.1%) aportó un punto porcentual a la actividad comercial y el crecimiento del agro (2.1%) aportó 0.6 puntos porcentuales.
Según datos del INEI, en el 2003 las importaciones ascendieron a US$ 7,826 millones, incrementándose 13.5% respecto al año anterior (en términos nominales), como consecuencia principalmente de las mayores compras de combustibles y lubricantes, que aumentaron en 40.8%, y bienes de capital (excepto el equipo de transporte) y sus piezas y accesorios, que crecieron 17.8%, entre otros.
En tanto, en el caso de minería metálica comercial y pesca comercial, a pesar que ambos casos reportaron significativos crecimientos, 12.7% y 8.4%, respectivamente, sus aportes al sector comercio fueron bajos, 0.1 y 0.5 puntos porcentuales, debido a sus bajas ponderaciones en la estructura del sector.
En el caso del sector manufacturero, la expansión de la actividad de impresión y edición (16.6%) aportó 0.6 puntos porcentuales al crecimiento de la manufactura comercial, mientras que la expansión de la producción de prendas de vestir en dicho año (6.0%) aportó también 0.6 puntos porcentuales a la manufactura comercial.
En cuanto al agro, la mayor comercialización de la papa (7.7%) contribuyó al crecimiento de la comercialización de productos agropecuarios en 1.3 puntos porcentuales y en 0.3 puntos porcentuales al sector comercio general, mientras que la producción de mango aportó 0.4 puntos porcentuales al agro comercial y 0.1 puntos porcentuales al sector comercio.
Productividad del sector
En el 2003, la productividad por trabajador en el sector comercio promedió los US$ 2,532 por trabajador, en términos reales a precios de 1994, tasa por debajo en 25.5% con relación al promedio nacional, debido a la gran masa laboral existente en la actividad comercial. Alrededor de 2.2 millones de personas laboran en el sector, representando el 19.4% de la PEA del país.
Cabe señalar que la actividad económica más productiva en el país es el sector minero, en donde cada trabajador genera en promedio US$ 39,205 de producción, ello debido a que la actividad minera es intensiva en capital; así, esta actividad genera alrededor de 64.7 mil puestos de trabajo, menos del 0.6% de la PEA.
La actividad agropecuaria es la de menor productividad, pues cada trabajador apenas genera US$ 925 de producción, como consecuencia que el sector concentra la mayor parte de la PEA, alrededor de 3.7 millones de personas laboran en dicho sector, mientras sólo genera el 7.6% del PBI nacional.
De otro lado, según datos del Ministerio de Trabajo, existe una mayor participación de las mujeres en el sector comercio al por mayor y por menor, representando el 60.4% del total de la PEA, siendo la segunda actividad económica donde labora la mayor cantidad de mujeres, antecedida únicamente por el agro; el porcentaje masculino en el sector comercio llega a 39.6%.
A nivel urbano, el comercio al por mayor y por menor captura el 26.6% de la PEA, siendo la segunda actividad de importancia para generar puestos de trabajo, antecedida por los servicios no personales con el 31.0%. En este segmento, las mujeres representan el 58.4% de la PEA, mientras que los hombres representan el 41.6%.
En el ámbito rural, la PEA se concentra mayoritariamente en la agricultura, alrededor del 76.6%, mientras que la PEA que absorbe la actividad comercial sólo representa el 7.1% del total rural. En este caso, el 73.9% de la PEA son mujeres y el 26.1% son hombres.
Empleo en Lima Metropolitana
En Lima Metropolitana la actividad comercial al por mayor y por menor absorbió el 25.7% de la PEA limeña en el 2003, tasa que representó una disminución de 1.1 puntos porcentuales respecto a la PEA captada en el año anterior, debido a un menor empleo de la PEA masculina, la cual representó el 42.8% del total de empleados en el sector, contrayéndose en 2.3 puntos porcentuales respecto del 2002, empleo que fue absorbido por otros sectores como construcción y servicios tanto personales como no personales.
Cabe destacar que la PEA que trabaja en los servicios no personales en Lima Metropolitana representa el 35.1% del total, seguida por la PEA del sector comercio (25.7%) y por los servicios personales (12.4%) y la industria de bienes de consumo (9.5%).
Actividad comercial en Latinoamérica y El Caribe
Al igual que en el Perú, en América Latina y el Caribe, el sector comercio es una de las principales fuentes de generación de empleo. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo, en el 2002, el empleo no agrícola se concentró principalmente en el rubro servicios, que incluye servicios comunales sociales y personales, bordeando los 35.8% del total, mientras que el comercio fue el segundo rubro con el 26.5%.
En la Argentina, el comercio absorbió el 17.8% del empleo no agrícola en el 2002, una de las más bajas de la región, participación que decreció en 3.1 puntos porcentuales respecto al 2000, siguiendo el comportamiento de los demás rubros de la economía de dicho país, a excepción del empleo en el rubro servicios, que se incrementó en 6.9 puntos porcentuales.
En el caso de Brasil, el rubro comercial representó el 26.4% del empleo no agrícola, actividad que ganó participación en los últimos años, con un incremento del 3.8% desde 1999, como consecuencia de la participación de los hombres en el rubro comercio, que pasó del 22.8% al 28.5% del empleo de hombres en Brasil.
En México, el comercio capta el 27.9% del empleo no agrícola, siendo uno de los países donde existe una mayor cantidad de mujeres laborando en el rubro comercial, el 33.3% del empleo no agrícola femenino.
Primer trimestre del 2004
A comienzos del 2004, el sector comercio se vio afectado por problemas climáticos, limitando el abastecimiento de alimentos en las principales ciudades del país, que incidieron en el aumento de los precios de dichos productos.
Esta situación se prolongaría en los siguientes meses debido a la reducción de la superficie sembrada de los principales productos agrícolas, como en el caso de la papa, que en la campaña agosto 2003 - enero 2004 ha disminuido 3.7%. La principal zona afectada fue Huánuco, con una disminución del 6% en sus siembras.
El arroz cáscara también ha sido uno de los principales sembríos afectado por la escasez de agua, retrayéndose su siembra en 20.1%, sobre todo afectó el inicio de la campaña grande en La Libertad (-46%), Lambayeque (-81%) y Piura (-18%). En la Selva se incrementó la siembra: en San Martín creció 16%.
Asimismo, el reducido dinamismo del comercio en el primer trimestre del 2004 se explicó por el bajo comportamiento de las importaciones, que entre enero y febrero sólo crecieron 3.1% en términos nominales, debido a que las mayores compras de materias primas e insumos (9.3%) fueron compensadas por la reducción de las importaciones de bienes de consumo (-5.5%) y bienes de capital y materiales de construcción (-1.4%).
Además, el sector comercio presentó un bajo comportamiento por la menor producción de prendas de vestir, en parte por el efecto estadístico dado los altos niveles alcanzados desde setiembre del 2002 con la aprobación del ATPDEA, que permitió a las empresas textiles vender sus productos a los Estados Unidos sin pago de arancel. La contracción de la producción de maquinaria no eléctrica también contribuyó a ese bajo dinamismo.
Colocaciones para el sector comercio
Los créditos directos orientados hacia el sector comercio, sin incluir las colocaciones a través de operaciones de leasing, descendieron a US$ 1,572 millones en febrero del 2004, representando el 13.8% del total colocado por el sistema; sin embargo, dicha cifra se retrajo 0.9% respecto a diciembre pasado, debido principalmente a la menor colocación del sistema bancario en 1.2% (equivalentes a 46.2 millones de dólares).
Los créditos otorgados por los bancos representaron el 81.7% del total financiado para el sector comercio y el 12.8% para todo el sistema bancario, seguidos por los créditos concedidos por las cajas municipales, que representaron el 13.8% del total del sector comercio, pero el 42.6% de las colocaciones de las cajas municipales. El resto de la torta se la repartieron las edipymes (2.6%) y cajas rurales (2.0%). Las colocaciones de las financieras fueron ínfimas, US$ 235,023, que representaron el 0.02% del total.
Cabe destacar que a pesar que los montos colocados decrecieron, los números de contratos aumentaron en 1.8% en febrero en comparación con diciembre del 2003, como consecuencia principalmente de los mayores contratos colocados por los bancos (5.6%). De esta situación se desprende que las colocaciones promedio por contrato vienen reduciéndose, llegando en promedio a US$ 4,190 por contrato, menor en 2.6% respecto al cierre del año 2003.
En el caso de los bancos, en febrero tenían 159,255 contratos de créditos en el sector comercio, financiándose en promedio US$ 8,062 por contrato, monto menor en 6.5% respecto al promedio financiado en diciembre. En dicho mes, las cajas municipales tenían firmados 144,687 contratos, pero su monto financiado fue en promedio de US$ 1,497 por contrato, debido a su mayor orientación a las micro y pequeñas empresas.
En el caso de las entidades financieras, en febrero sólo tenían colocados 10 contratos con un financiamiento promedio por cada uno de US$ 23,502, en este caso el promedio financiado se redujo considerablemente, en 81.1%.
En el caso de las entidades financieras, en febrero sólo tenían colocados 10 contratos con un financiamiento promedio por cada uno de US$ 23,502, en este caso el promedio financiado se redujo considerablemente, en 81.1%.
Créditos de consumo
En febrero del 2004 los créditos de consumo en el sistema financiero totalizaron los US$ 1,628 millones, aumentando 1.6% respecto al cierre del año anterior y 1.9% en comparación con enero pasado, debido al mayor dinamismo de este tipo de crédito, por las mayores promociones de las entidades financieras.
En dicho mes destacaron principalmente los créditos de consumo de los bancos, que representaron el 74.6% del total, US$ 1,214 millones, incrementándose 1.5% con relación a diciembre, mientras que las colocaciones de las entidades financieras representaron el 13.8% del mercado, pero disminuyeron marginalmente 0.5% en ese mismo lapso. Por su parte, las cajas municipales captaron el 9.9% del mercado.
Al nivel de número de contratos financiados, en febrero del 2004 éstos ascendieron a 2.66 millones, aumentando 1.7% con relación a diciembre pasado, pero se redujo 0.4% respecto a enero del 2004. En el primer caso se aprecia un aumento de 44,286 contratos financiados, ello debido principalmente por los mayores créditos otorgados por los bancos (5.9%).
Cabe destacar que los contratos financiados de créditos de consumo representaron el 80.3% del total de créditos directos del sistema financiero, participación que se mantuvo respecto a diciembre pasado. Esta participación varía dependiendo de cada institución, mientras que para las financieras estos contratos representan el 95.3% de su cartera, en los bancos es 84.2%, 57.7% en las cajas municipales, 44.5% en las cajas rurales y 6.6% para las Edpymes.
En tanto, en promedio se financió US$ 614 por contrato, existiendo también una disparidad respecto a cada institución, mientras que los bancos financiaron en promedio US$ 807 por contrato, las financieras sólo financiaron US$ 271, siendo las instituciones que financian con menores recursos, a pesar de contar con una buena cantidad de contratos financiados, 826,169, representando el 31.1% del total.