Resulta paradójico
que con las tasas de crecimiento de la economía
peruana, las más altas de la región, los empresarios
y la población en general manifestemos nuestra preocupación
por la situación de nuestra actividad productiva.
Ello es más peculiar
aún, si advertimos que el crecimiento no chorrea
a los sectores de menores recursos, pero a su vez
en el Cono Norte de la capital, zona populosa, desde
mediados del año pasado se ha abierto ante los ojos
de los agentes económicos, un enorme potencial de
crecimiento del sector comercial.
La contradicción
se hace más evidente si vemos que nuestra economía
ha crecido 5.2% durante el año pasado a pesar que
no se han desarrollado proyectos de inversión de
gran envergadura.
En conjunto, estas
singularidades, confirman una vez más que los incentivos
de política monetaria y fiscal –aún con un manejo
responsable–, resultan insuficientes ante los problemas
estructurales de infraestructura competitiva de
nuestro país.
Por ello, insistimos,
la única forma de lograr que el crecimiento chorree,
que acabemos con la informalidad, el desempleo y
sub empleo, y que logremos finalmente un desarrollo
sostenible, es con inversión, y más inversión.
Debemos entender
esta última premisa como una política de Estado,
en la cual el Gobierno a través de sus tres poderes,
el empresariado y la sociedad civil en general,
propicien las condiciones adecuadas para que el
capital de valor agregado se instale en nuestro
país.
del denominado "punto
de quiebre" gubernamental, sólo sea un problema
de comunicación, antes que un conflicto estructural
de política económica.
Como se sabe, el
Perú necesita US$ 40,000 millones para invertir
en optimizar puertos, aeropuertos y carreteras,
asi como cubrir requerimientos de salud y educación.
El Estado no tiene ese dinero, por tanto es necesario
saber cómo vamos a hacer para promocionar estos
activos de manera que resulte ventajoso para el
país.
Por ello debe tenerse
en cuenta que los factores más relevantes para los
inversionistas a la hora de concretar sus negocios
son la seguridad jurídica, infraestructura de apoyo
(puertos, aeropuertos, telecomunicaciones, vías
de comunicación), disponibilidad y costo de los
insumos necesarios en los procesos productivos y
la calificación de los recursos humanos disponibles
(no sólo a nivel gerencial, sino especialmente a
nivel técnico).
En su mensaje a
la Nación por Fiestas Patrias, el Presidente de
la República, mencionó que redistribuir pobreza
nos condenará al subdesarrollo, por lo que debemos
generar riqueza.
La única manera entonces
de lograr este propósito, es con mayor inversión
y sin embargo hasta el momento no se ha hecho lo
suficiente para promoverla. En consecuencia este
es el real punto de quiebre que esperamos todos
los peruanos.
Lima, Junio de 2003
Javier
Aida Susuki Presidente de la
Cámara de Comercio de Lima
En ese sentido, esperamos que la ausencia de
anuncios de fomento a la inversión privada –como
el impulso de las concesiones– dentro de las 16
medidas