En medio de diferencias en su directiva, ente
emisor respetó el manejo ordenado de las cuentas monetarias del país
La
responsabilidad del
Banco Central de Reserva.
En el primer semestre
de este año, la inflación se mantuvo
baja, en el límite inferior del rango
acordado por el banco central de reserva.
La variación acumulada de precios en
el primer semestre fue de 1.3%, previéndose
un rango de 2% para fin de año.
Por su parte, el tipo
de cambio se mantuvo estable con una
leve alza de 1.1% en el semestre, proyectándose
una devaluación de 1% al cierre del
2003.
Tasa de
interés
El costo del
crédito en moneda nacional y en divisa extranjera,
se ha mantenido prácticamente invariable,
con una ligera reducción de las tasas de interés
en moneda foránea de 10% a 9.4% en términos
anuales; mientras que en moneda nacional se
mantiene en 21%.
A pesar de
la leve tendencia decreciente, ambas tasas
siguen altas, en particular las de préstamos
en soles. No obstante por la estabilidad cambiaría,
el crédito al sector privado en moneda nacional
muestra un ritmo creciente, mientras en moneda
extranjera, es decreciente.
Como es por
todos conocido, la baja inflación, la estabilidad
del tipo de cambio y de la tasa de interés,
son producto de los fundamentos de la política
macroeconómica, lo cual sin embargo, no ha
sido, ni es condición suficiente para sostener
una reactivación significativa de la economía
en su conjunto.
Emisión
A diferencia del 2002,
donde la variable monetaria se constituyó
en un incentivo deliberado a la recuperación
de la economía, durante el primer semestre
de este año, la emisión primaria ha
tenido un crecimiento significativamente
menor.
Entre enero
y junio de este año, la emisión registró tasas
promedio de crecimiento de 8%, nivel inferior
al 14% observado en la primera mitad del 2002.
Los ritmos de emisión adoptados por el Banco
Central de Reserva, han permitido mantener
la inflación dentro de la meta acordada.
Este último
factor debe destacarse en un contexto donde
se observan diferencias de fondo entre los
directores del ente emisor, en torno a la
opción de política monetaria.
En esa misma
línea de ideas, el banco central incrementó
su posición de cambio al aumentar en poco
más de US$ 500 millones su disponibilidad
de divisas en el semestre, en tanto las reservas
internacionales netas subieron en US$ 400
millones.