MÁS
MANO DE OBRA Y NUEVOS NEGOCIOS COMIENZAN A CRISTALIZARSE
CON LA LLEGADA DEL GAS A
CAMISEA:
Empezó La Cuenta Regresiva
Camisea, el proyecto hidrocarburífero de la selva sur, avanza a pasos acelerados. Ya estamos a casi un año para que sus reservas -equivalentes a 13 trillones de pies cúbicos de gas y 650 miles de millones de barriles de líquidos- lleguen a nuestra capital en agosto del 2004 para darle al país una nueva dinámica económica.
La inversión
inicial en las tres etapas de Camisea (producción,
transporte y distribución) bordea los US$
1,600 millones, y hasta el momento se ha destinado
US$ 1,000 millones, quedando pendiente la
aprobación de préstamos por parte del BID
(uno por US$75 millones), EximBank y la italiana
SACE, que permitirán cubrir las necesidades
futuras en la obra, señaló a COMERCIO & PRODUCCIÓN
Daniel Guerra, gerente general adjunto de
Pluspetrol, operador de los yacimientos.
Sin embargo,
según información actualizada del Ministerio
de Energía y Minas (MEM) las inversiones proyectadas
luego de la llegada de Camisea a Lima superan
los US$ 1,000 millones adicionales, siendo
la fase del Transporte la que demanda más
del 55% de este monto.
Ejecución
Los últimos
datos refieren que el grado de ejecución de
las obras para la extracción del gas natural
(upstream) en la zona de los yacimientos de
San Martín y Cashiriari (pozos aledaños a
Camisea) tienen un avance de 73%. La sísmica
ya fue completada al 100% y los trabajos en
el terminal marítimo de Pisco (punto de fraccionamiento
del gas) están en un 37% de avance.
El consorcio
integrado por las argentinas Pluspetrol y
Tecpetrol, así como Hunt Oil (EE.UU) y SK
Corp. (Corea) ya perforó cuatro de seis pozos
proyectados, y se estima que la producción
inicial de gas sea de 400 millones de pies
cúbicos por día, la cual será inicialmente
tratada en la planta aledaña de separación
de Las Malvinas (ubicada a orillas del río
Urubamba y que tiene un avance de 85%).
“De allí se
ha previsto que parte del gas sea transportado
por un gasoducto hasta Lima, en tanto que
otra parte del fluido será llevado hasta Pisco”,
detalló el ejecutivo de Pluspetrol en Perú,
al tiempo de señalar que Pluspetrol considera
a Camisea como su principal proyecto en la
región, y uno de los más importantes a nivel
mundial. “Sin duda forma parte de nuestra
carta de presentación”, destacó.
Justamente,
el tendido del ducto de casi 720 kms. de extensión
entre Camisea y el “City Gate” ubicado en
Lurín -obra desarrollada por Transportadora
de Gas del Perú (TGP), grupo formado por Pluspetrol
y su connacional TecGas, Hunt Oil, SK Corp,
Sonatrach (Argelia) y la peruana Graña y Montero-,
han sido avanzados alrededor de 450 kms.
Mientras tanto,
en el aspecto de la distribución del gas en
Lima, de los 70 kms. del tendido de tuberías
se ha logrado avanzar 20 kms. Esta obra viene
siendo ejecutada por Gas Natural de Lima y
Callao (GNLC) que integran la belga Tractebel
y la firma local Punta Huaca Luna.
Demanda
y exportaciones
Si bien el
proyecto busca desarrollar un mercado de gas
natural para que las familias e industrias
dispongan de una fuente de energía limpia
y económica, las reservas del yacimiento son
tan considerables en tamaño que no solo alcanzará
para satisfacer a los peruanos, sino que también
podrá obtenerse beneficios para su exportación
desde el puerto de Pisco.
En efecto,
se estima que la demanda local en 20 años
–meta que se ha puesto como referencia para
viabilizar el proyecto- es de 3 trillones
de pies cúbicos y para la exportación, 4 trillones
de pies cúbicos, es decir que existe un excedente
significativo. El enorme potencial de Camisea
es tal que cubre con creces la demanda de
energía de los 8 millones de habitantes de
Lima y puede abastecer mercados lucrativos
como Estados Unidos (la zona del estado de
California) y México.
De acuerdo
a los cálculos, el gas de Camisea atendería
al mercado local por más de 100 años. Por
ello, explica Daniel Guerra, resulta importante
mencionar que existe una oferta variada de
sectores que demandarán este producto: la
generación eléctrica, el uso industrial, como
insumo en industrias petroquímicas, el consumo
residencial y comercial, y como combustible
alternativo para los vehículos de uso particular
y público.
“Tenemos alrededor
de 100 grandes empresas industriales que se
encuentran en conversaciones para asegurar
el suministro del nuevo combustible. Posteriormente
entrará el sector comercial, luego lo hará
el sector doméstico y el automotor”, comentó.
En el sector
de consumo doméstico se ha estimado contar
con no menos de 200 mil usuarios –en lugar
de los 70 mil inicialmente previstos- hacia
el sexto año de operaciones. Este incremento
se debería a un plan de difusión de la “cultura
del gas” que Tractebel tiene pensado implementar.
Por esa razón
muchas firmas constructoras y desarrolladoras
de complejos inmobiliarios en Lima y provincias
–como son los de MiVivienda o Techo Propio-
ya están contemplando la instalación de tuberías
de gas en la construcción de nuevas viviendas,
al estilo de lo que comúnmente se hace para
tender instalaciones de agua, desagüe y electricidad.
El dato que
resume este informe es que hay un antes de
Camisea, en donde el Perú paga muy cara la
energía que necesita. Y un después de Camisea,
cuando nuestro país se convierta en un país
con energía abundante y barata.
UNA MIRADA
A LOS PROVEEDORES
Tal como indicamos
líneas atrás, el éxito de Camisea no solo
obedece a la acción decidida de los inversionistas,
sino también de aquellos que confían en el
potencial de este proyecto, y en el sentido
lógico de hacer negocios y dar trabajo a más
peruanos.
Por ello COMERCIO
& PRODUCCION se contactó con algunos de los
más representativos proveedores de servicios
básicos para que nos cuenten cómo les va con
Camisea, y que esperan luego de esta aventura
empresarial.
ALIMENTACION.-
Uno de los servicios vitales para Camisea
es la alimentación y hospedaje de sus miles
de trabajadores. Esta labor ha sido encomendada
a la filial peruana de la firma francesa Sodexho,
que diariamente suministra más de 15 mil raciones
de comida o 5.5 millones anuales (desayuno,
almuerzo y cena) y está encargada de toda
la logística en los 30 campamentos ubicados
en todo el proyecto gasífero.
Según Olivier
Liem, gerente general de Sodexho Perú, Camisea
es un proyecto de gran importancia no solo
a nivel regional sino mundial. “No es tarea
fácil dar todo el servicio de mantenimiento,
la dotación de agua potable, la limpieza,
el servicio de lavandería y el manejo de desechos
orgánicos en un área de 800 kilómetros que
atraviesan las ocho regiones naturales del
país”, advierte el ejecutivo.
“Esto mismo
ocurre en Antamina, y por eso podemos afirmar
que estamos preparados para trabajar en los
accidentes geográficos más inesperados”, remarcó,
tras recordar que la firma francesa Sodexho
trabaja en los principales proyectos petroleros
y mineros del mundo.
Liem agrega
que en Camisea poco más del 75% del personal
de Sodexho es oriundo de las comunidades aledañas
y recibe capacitación, y alrededor del 35%
de las compras de insumos alimenticios o productos
terminados es efectuada a pequeños y microempresarios
de la zona.
Sodexho está
presente en el Perú desde 1998, año en el
que inició operaciones como proveedor de alimentación
y servicios de Antamina, uno de sus principales
clientes en Perú después de Camisea. Además
de ello presta servicios a minera Yanacocha
y otras de similar renombre, pero desde el
año pasado Sodexho Perú ha ingresado al rubro
de Facilities Management (administración integral
de edificios, limpieza, energía y mantenimiento),
contando con clientes como IBM, Citibank,
y Cadbury.
SALUD.-
Otro aspecto importante para poder trabajar
en diferentes zonas del país y resistir los
diferentes pisos climáticos es contar con
un estado de salud a prueba de balas. Y eso
lo saben al interior del consorcio Camisea,
algunos de los cuales recurren a los servicios
de la cadena de laboratorios Suiza Lab para
evaluar a su personal.
Esta empresa
presta servicios eventuales de chequeos médicos
al personal ubicado a lo largo de Camisea.
Elabora una serie de pruebas elementales como
audiometría, espirometría (capacidad pulmonar),
oftalmología, electrocardiogramas y evaluación
del torax, principalmente a los trabajadores
del consorcio TGP, operador de la fase del
Transporte en el proyecto. La Dra. Claudia
Gianoli, directora general de la firma, señala
que trabajar en Camisea es un reto muy importante
para Suiza Lab. Refiere que constantemente
envian equipos de expertos para que evalúen
las condiciones de salud de sus trabajadores.
“Está comprobado que tener un empleado enfermo
causa gastos a cualquier empresa. La gente
de Camisea es consciente de esto y no quiere
correr riesgos”, explica.
Por esa razón
recomienda que todas las empresas hagan una
evaluación rigurosa de sus trabajadores antes
de contratarlos. “Hoy en día el chequeo pre
ocupacional se ha vuelto una herramienta muy
necesaria para el éxito de cualquier gestión
empresarial y no debe ser dejado en un segundo
plano. No es algo costoso, pero lo sería para
aquella empresa que tiene personal enfermizo
y por ende poco productivo”, refiere Gianoli.
A manera de
ilustración, comentó que en la mayoría de
empresas mineras se está cumpliendo casi rigurosamente
la política de hacer evaluaciones pre ocupacionales
y ocupacionales, debido a que están obligadas
a contratar un seguro complementario de riesgo
para sus trabajadores. “Es muy importante
tener eso en cuenta para evitar problemas
legales y mayores costos en las empresas”,
sostiene.
La experiencia
de trabajar en proyectos como Camisea no es
algo nuevo para Suiza Lab (representa alrededor
del 5% de su facturación anual). Por ejemplo,
esta empresa ha brindado servicios médicos
en Antamina y Atacocha, y según su directora,
la brasileña Praxair en Perú también recurrió
a Suiza Lab para algunos proyectos en Cerro
de Pasco.
TRANSPORTE.-
Así como la alimentación y la salud se vuelven
importantes durante y después de la ejecución
de un gran proyecto de inversión que mueve
capital humano y millones de dólares, la única
manera de moverse de un lugar a otro –en zonas
tan accidentadas como Camisea y alrededores-
constituye otro reto a superar.
De esto conocen
en la firma MC Autos, distribuidor de la marca
japonesa Mitsubishi, que tiene entre sus principales
clientes a Camisea y sus socios.
“Desde hace
tres años estamos trabajando en Camisea como
proveedores de camionetas pick-up y las 4x4,
pues consideramos que estos vehículos reúnen
las condiciones para recorrer zonas geográficas
muy difíciles”, señalaron sus gerentes general
y de marketing Carlos Gonzalez y Pedro Katayama,
respectivamente.
El trabajo
de este dealer de Mitsubishi consiste además
en el envio permanente de técnicos a una base
de MC Autos instalada en el corazón de Camisea,
en donde se brinda mantenimiento post venta.
Esta experiencia es repetida en otros grandes
proyectos de inversión como Antamina, Yanacocha
y Pierina que también forman parte de la lista
de clientes, así como otras tan importantes
como Luz del Sur, Edelnor y Lima Airport Partners.
Carlos Gonzales
agrega que la experiencia de MC Autos de trabajar
con la gente de Camisea le ha abierto nuevas
oportunidades de trabajo con otras empresas
como Ferreyros, Transportes Ransa, Orus, Sodexho,
entre otros. Solamente durante el año 2002,
MC Autos vendió cerca de US$ 4 millones en
unidades vehiculares para Camisea, tanto para
la zona del proyecto como las oficinas de
los socios en Lima.
“Es tan fuerte
la demanda de vehículos todo terreno para
proyectos mineros y petroleros a nivel nacional,
que este segmento ha experimentado un crecimiento
sostenido, participando ahora con el 22.8%
de las ventas anuales de vehículos a nivel
nacional, en comparación con el 14% que representaban
en 1998”, revelaron los ejecutivos, al tiempo
de señalar que la venta de camionetas pick-up
constituyó el 46% de las ventas de MC Autos
durante el año pasado.
EL POTENCIAL
DE CAMISEA
Aporta a la fecha el 40%
del flujo de inversión extranjera en el
país (US$ 524 millones de un total de US$
1,130 millones esperados solamente en este
año)
El proyecto tiene un valor
actualizado de US$ 4,000 millones (7.5%
del PBI actual) y el valor presente de los
beneficios netos generados por Camisea se
sitúan en US$ 10,000 millones.
Dinamizará la industria
local a través de la adquisición del 53%
de los insumos de Camisea a empresas peruanas
(el resto proviene de Argentina, Brasil,
EE.UU, etc)
Disminuirá en 70% la balanza
comercial de hidrocarburos -en los primeros
años- hasta revertirla (actualmente hay
un déficit de US$ 489 millones)
Aportará al PBI nacional
cerca de 0.8% (alrededor de US$ 550 millones
anuales)
Se estima que los gastos
sectoriales en energía se reduzcan, a nivel
nacional, en casi US$ 5,300 millones hasta
el año 2033, especialmente en los rubros
Electricidad, Transporte e Industrial.
La construcción de Camisea
ha empleado más de 10 mil personas en los
últimos tres años (más del 90% es peruano).
Permitirá que el Fisco
capte por aranceles más de US$ 55 millones
anuales.
Alrededor del 24% del déficit
corriente peruano (estimado en casi 5% del
PBI o US$ 2,900 millones) será cubierto
con las operaciones de Camisea. Asi mismo,
la operatividad del proyecto financiará
el 42% del déficit fiscal en los siguientes
años.
Redituará al Fisco regalías
totales por US$ 1,500 millones anuales hasta
el año 2033.
Posibilitará el desarrollo
de industrias conexas: artesanales y básicas
(centro y sur oriente del país), minería
(Cusco, Huancavelica y Ayacucho), hierro
esponja y petroquímica (norte y sur de Pisco)
LAS LIMITACIONES
DE CAMISEA
Analistas en hidrocarburos
advierten que el proyecto que modifica el
reglamento de la Ley 27133 limitaría exportación
del gas de Camisea. El documento establece
que quien exporte gas (durante los 40 años
del contrato) deberá garantizar el abastecimiento
al mercado nacional mediante reservas probadas
a un horizonte permanente de 20 años más.
Siendo aleatorias las exploraciones,
ni el productor ni nadie podría garantizar
éxito; y entonces deberá reservar gas por
una cantidad equivalente a 60 años de consumo
local. Visto así, el saldo disponible para
la exportación será pequeño e incierto.
Grupos conservacionistas
señalan que las operaciones sísmicas y de
perforación dentro de la reserva estatal
de los Nahua/Kugapakori (zona cercana al
bloque 88) han dañado a los habitantes indígenas
que viven en esa zona.
Se conoce también que los
trabajos de los operadores en Camisea han
transgredido en parte los límites de conservación
del medio ambiente, motivando la imposición
de sanciones por parte de Osinerg.
La intención de Pluspetrol
de construir una planta de fraccionamiento
en Pisco ha encontrado fuerte rechazo de
entidades como el Colegio de Arquitectos
y la Universidad Nacional de Ingeniería.
Advierten que el proyecto traería consigo
mayúsculas operaciones portuarias en la
bahía de Paracas (reserva nacional ecoambiental)
Un último aspecto que concita
discrepancias es la licitación del contrato
de compra del gas de Camisea (Take or Pay),
adjudicado a la hispano-peruana Etevensa,
por el cual ésta empresa compraría 70 millones
de pies cúbicos diarios del gas de Camisea
por 15 años. En el compromiso de inversión
se establecía que toda la potencia sería
de 375 Mw en ciclo combinado, pero se cambió
y se disminuyó a 312 Mw.
Este aspecto reduce la
capacidad operativa comercial de Electroperú
para poder colocar la energía que comprará
a Etevensa pues, de acuerdo a las normas
de mercado, ningún cliente libre va a comprar
sólo energía, le va a exigir también potencia.
El diseño de este esquema no hará que las
tarifas se reduzcan significativamente.
La tendencia de reducción de precios en
los próximos cuatro años, inicialmente se
proyectó en un 29%, ahora será sólo de 13%.