Nevados
de Impacto Aventura
sin límites en la XX Semana de Andinismo
Miércoles por la noche, partimos hacia la aventura en Huaraz para apreciar y disfrutar de un fin de semana de impacto en la XX Semana de Andinismo
del 1 al 4 de mayo. Primera parada, Pativilca, nada mejor que un estironcito de piernas, y la ingesta de algo caliente para combatir la helada madrugada
y así continuar el viaje.
Ya en la capital
ancashina fuimos recibidos con un reparador
mate de coca que nos ayudaría a recobrar las
energías perdidas, para empezar nuestro recorrido
por el Callejón de Huaylas, amplio valle de
aproximadamente 200 km. de longitud, atravesado
por el río Santa y bordeado por el más pintoresco
grupo de ciudades y pueblos: Recuay, Huaraz,
Carhuaz, Yungay y Caraz entre las más importantes.
Un peculiar personaje
y uno de los pocos huaracinos netos
después del terrible terremoto del 31
de mayo de 1970, fue nuestro guía, él
nos condujo a la plazuela del Señor
de la Soledad, lugar que alberga en
su santuario la imagen de un Cristo
del mismo nombre.
Pero el viaje
no terminaba allí, continuamos el camino por
el barrio de José Olaya a 20 minutos de la
Plaza de Armas de Huaraz. Calles y veredas
estrechas, paredes de adobe y arcilla, balcones
y puertas de madera nos dan la bienvenida
a lo que fue en un pasado esta privilegiada
tierra.
Ya en ascenso
al mirador El Pinar nos dejamos envolver por
la majestuosidad de la Cordillera Negra y
la Cordillera Blanca, la cadena montañosa
más alta de los Andes y de las zonas tropicales
del mundo. A sólo unos cuantos metros más
allá nos chocamos con la soberbia ciudad Satélite
en el distrito de San Marcos, una suerte de
ciudadela en miniatura construida por la minera
Antamina
Ya cuando
el sol se ocultaba llegamos a nuestra última
parada –al menos por ese día– los restos arqueológicos
de Huaullac, lugar de uso funerario compuesto
por cinco estructuras de piedra que asemejan
pequeños nichos y que datan de la época preinca.
Rumbo a
la aventura
Por fin la
acción llegó. Los teloneros en esta vigésima
Semana del Andinismo fueron nada menos que
los equipos de canotaje, quienes partieron
del puente Pueblo Libre en Caraz. Los seis
botes sortearon en 7 Km. las dificultades
del río Santa hasta la final en Carhuaz, resultando
ganador el team femenino Rumbos-Aldea, demostrando
una vez más que atrás quedó la frase “mujer
sexo débil”.
Al día siguiente,
se realizó la competencia de ciclismo, organizada
por el Club de Ciclismo FST–Huaraz, donde
participaron 64 deportistas agrupados en cinco
categorías; además se llevaron a cabo las
demostraciones de dowhill, los amantes de
este deporte cuales pájaros se suspendieron
en el aire demostrando su gran dominio, seguridad
y destreza.
Dicha actividad
captó la atención de propios y extraños, al
igual que la competencia de escalada en palestra
donde el francés Bruno Sourzac y Giuliana
Miranda, fueron los ganadores.
Lo mejor aún
estaba por comenzar, para ello nos preparamos
bien un día anterior con el equipo adecuado.
Así nos enrumbamos hacia Pastoruri (5,000
msnm), escenario de las competencias de ski
y snowboard. Una vez en el lugar y después
de muchos mates de coca emprendimos la caminata
hacia el nevado.
Esto sí que
fue tarea difícil, pero felizmente la altura
no nos jugó una mala pasada sino hasta el
final, y aunque con gran dificultad pero con
vida llegamos a la cima para apreciar no sólo
lo maravilloso del paisaje y el limpio y claro
cielo, sino también lo mejor de este fin de
semana de aventura –gracias al apoyo del gobierno
regional de Ancash, la revista Rumbos y la
Asociación Latinoamericana de Deportes de
Aventura (Aldea)– que dejó a más de un espectador
atónito.
A la competencia
de Ski, que se realizó en la modalidad de
slalom paralelo, llegaron 24 participantes
de todo el mundo. El suizo Jean Paul Glassey
se llevó la victoria. En el Snowboard tres
jóvenes peruanos se impusieron sobre los 20
demás competidores y resultó ganador el limeño,
Jaime Herrera.
Sin duda alguna
esta actividad cerró con broche de oro estas
competencias, cumpliendo uno de nuestros sueños
y marcando con pena nuestro retorno a Lima.
Recomendaciones:
La mejor época
para visitar Huaraz es de mayo a setiembre.
Así que le aconsejamos no desaprovechar la
oportunidad y visitarla en su mes de aniversario
el 25 de mayo y de paso probar la deliciosa
sopa Llunca kashki con gallina (sancochado
de gallina con trigo y huacatay) y pasear
por el mercado de artesanías en los alrededores
de la Plaza de Armas.