Nacida en 1888, nuestra institución ha pasado
por episodios importantes de la vida
republicana, demostrando su liderazgo a lo largo de todos estos años. En esta ocasión, lo invitamos
a viajar por el tiempo en la visión de
Jorge Basadre, Rómulo Ferrero y Franklin Pease García, destacados historiadores e intelectuales del
Perú del último siglo.
El presidente de
la Camara de Comercio de Lima ,Sr. Javier
Aida,le entrega la medalla del mérito
institucional al gran historiador tacneño
Jorge Basadre Grohmann,en la persona
de su hija política,Sra. Ana
María de Basadre
Tras los discursos de
orden acompaña al Sr. Aida y
a la Sra. Basadre,el Ing. Luis Nevares,vicepresidente
de la CCL;el Sr. Fernando Villarán
,ministro de Trabajo y Promoción
del Empleo;y el Dr. Gerardo Ayzanoa,ministro
de Educación.
Según refiere
Basadre, "la institución que viene a constituir
el antecedente histórico de la Cámara de Comercio
de Lima es el Tribunal del Consulado, entidad
instalada en 1613. Esta instancia fue suprimida
por decreto el 6 de marzo de 1822 y reemplazada
por la Cámara de Comercio del Perú. Restablecido
el 26 de noviembre de 1829. El tribunal ejerció
autoridad sobre las diputaciones de Comercio
en Trujillo, Lambayeque, Piura, Arequipa y
otras zonas". Sin embargo, el 21 de octubre
de 1885, el Congreso suprimió definitivamente
el Tribunal del Consulado y las Diputaciones
de Comercio.
Poco antes,
el 10 de noviembre de 1883, por decreto el
gobierno había encomendado a una comisión,
según Basadre, el estudio de un proyecto para
constituir la Cámara de Comercio de Lima.
El 28 de diciembre del mismo año la comisión
presentó el Proyecto de Reglamento al Gobierno.
Cinco años
después, “el 8 de marzo de 1888 un numeroso
grupo de comerciantes de Lima celebró una
reunión preliminar para expresar su conformidad
con el decreto supremo del 2 de ese mismo
mes, y comprometerse a constituir la Cámara
de Comercio”.
“La Cámara
de Comercio de Lima”, continúa Basadre, “se
instaló en el local de la Bolsa Mercantil
el 20 de abril de 1888. Por votación eligieron
a los nueve miembros del Consejo de Administración.
Este Consejo tuvo su primera sesión el 23
de abril de 1888. Eligió presidente al señor
Pedro Correa y Santiago, vicepresidente al
señor Luis Dubois y tesorero al señor Carlos
Sass”.
A los cinco días
de instalado, el gremio empresarial tuvo que
abordar un importante asunto: “La ley del 20
de mayo de 1879 había establecido una contribución
del 5% anual sobre la renta del capital movible,
elevada luego al 10% por la ley del 1° de noviembre
del mismo año. El impuesto había sido creado
sólo para gravar la utilidad o renta que hasta
entonces se hallaba libre de toda imposición.
La Cámara de Comercio expresó los puntos de
vista de las entidades y personas por ella representadas.
Aunque no tuvo éxito en todas sus demandas,
logró que las instituciones que pagaban patente
por el ejercicio de su industria no estuvieran
en adelante obligadas a abonar el impuesto sobre
la renta de los capitales que constituían, y
que los agentes de las compañías de seguros
estaban exentos de pagar impuestos por las primas
recibidas por el hecho de pagar ya la patente”.
A fines del siglo XIX, los empresarios
miembros de la Cámara de Comercio vieron la necesidad
de que el Perú cuente con un Código de Comercio
acorde con el tiempo en que vivían. En ese contexto,
“Al ser nombrado Ministro de Justicia el Dr. José
Antonio de Lavalle y Pardo, secretario de la Cámara
de Comercio de Lima, tomó providencias conducentes
a hacer realidad la reforma del Código de Comercio,
que era una vieja aspiración de la Cámara y honda
necesidad nacional. De este modo el 10 de febrero
de 1898, se expidió un decreto refrendado por Piérola
y Lavalle nombrando una comisión para que adapte
el código español y disponiendo que la Cámara de
Comercio nombrara un personero para integrarla”.
Los comisionados
fueron Villarán, Osma y Payán, éste último delegado
de la Cámara, “trabajaron durante ocho meses y presentaron
su proyecto al Gobierno, sobre la base del Código
español pero modificándolo y completándolo. La Cámara
de Diputados lo aprobó con algunas modificaciones
en 1899. El código fue promulgado el 15 de febrero
de 1902 y empezó a regir el 1° de julio del mismo
año”.
La Cámara y los
temas tributarios y de comercio exterior
Según refiere Rómulo
Ferrero, por su parte en 1947 la Cámara continuó
bregando incansablemente para la flexibilización
de los controles al comercio exterior participando
del Consejo Nacional del Comercio Exterior y de
la Superintendencia del mismo organismo, “concentrándose
en ese organismo la función de otorgar las licencias
para importar y exportar, así como la distribución
de las divisas oficiales.”
El Ing. Nevares,el ministro Villarán
,el Sr. Aida y el Dr. Ayzanoa ,posan para
nuestro lente ,al culminar los discursos de
orden.
El tema tributario
siempre fue una de las principales preocupaciones
de La Cámara. Así, Ferrero cuenta que en 1950,
“habiendo presentado al Congreso el Ministerio
de Hacienda y Comercio un proyecto de ley
elevando las tasas de los impuestos a las
utilidades y sobreutilidades, a los dividendos
de acciones al portador y a la renta de personas
o entidades establecidas en el extranjero,
la Cámara de Comercio, hizo una exposición
detallada acerca de los inconvenientes del
alza de los impuestos, teniendo en cuenta
que el país estaba en proceso de desarrollo
económico que depende de la capitalización
nacional, la cual es desalentada por tales
impuestos”.
La Cámara
en tiempos difíciles para los empresarios
Franklin Pease es
el encargado de historiar el período
que va de 1963 a 1990; narrándonos el
contexto económico en que se dio la Reforma
Agraria de Velasco. De este modo nos cuenta
que: El 25 de junio de 1969, el general
Velasco anunció su primera y fundamental
reforma estructural: la reforma agraria que
afectó fundamentalmente a la gran propiedad
e implicó una verdadera confiscación,
toda vez que tanto los propietarios como los
acreedores de los mismos fueron obligados a
aceptar bonos a largo plazo, en moneda nacional,
sin ajustes por inflación y sobre el
valor declarado para efectos tributarios, usualmente
menor que el valor comercial de los bienes.
El mecanismo de pagos de bienes afectados había
sido una de las observaciones de la Cámara
de Comercio de Lima.
Local primigenio de la
Cámara de Comercio deLima,ubicado en
el centro Hsitórico de
Lima.
Según relata
el historiador, en 1974, la Cámara intensificó
sus actividades en defensa de los intereses de sus
agremiados, fundamentalmente en relación
con los asuntos de asignación de divisas
y la mentada Ley de Comercio. Respecto de esta última,
con la creación del Ministerio de Comercio,
se desarrolló una labor constante y, en definitiva,
no se llegó a cristalizar la referida ley,
que incluía la formación de Comunidades
Comerciales.
En esta etapa, La
Cámara desarrolló también su
labor gremial a nivel latinoamericano, tratando
de cohesionarse con otros organismos semejantes
en lo que parecía ser un interés común
del continente. La Cámara asumió
la Dirección Ejecutiva de la Confederación
de Cámaras de Comercio del Grupo Andino.
Asimismo, en el primer encuentro de Cámaras
de Comercio Iberoamericanas, se coordinó
la creación de una Confederación de
Cámaras del Grupo Andino.
Iniciado el
gobierno del general Morales Bermúdez cuenta
Franklin Pease y una vez que se hicieron visibles
signos de mayor flexibilidad política, la
Cámara tuvo mejores posibilidades de hacer
llegar al gobierno la opinión de sus miembros.
Un ejemplo de tal situación fue la Ley de
la Pequeña Empresa, que definió un
contexto más abierto.
Durante 1978 se agudizaron
las presiones inflacionarias y disminuyó
otra vez la producción. La Cámara
propuso la liberalización de las importaciones
para neutralizar el efecto inflacionario de los
saldos positivos del comercio exterior, a la vez
que criticó el mantenimiento de un proteccionismo
a ultranza.
En su momento, la
Cámara cuestionó el manejo cambiario,
consistente en transferir partidas del Mercado Único
de Cambios dólar MUC al mercado
financiero, a pesar del anuncio presidencial de
que el tipo de cambio se mantendría inalterable.
Por otro lado, Pease
refiere que El conjunto de medidas reactivadoras
y heterodoxas del gobierno aprista, permitió
un incremento de las tasas de crecimiento (1.4%
en 1985 y 8.7% en 1986), que originó entusiastas
reacciones; sin embargo el sector empresarial, y
concretamente la Cámara, hizo notar el riesgo
de la precariedad del modelo, basado en el estímulo
de la demanda interna.
Hasta aquí
hemos querido rescatar las principales acciones
de nuestro gremio, narradas por tres ilustres peruanos,
la historia de la Cámara es tan amplia, que
definitivamente en un solo número de Comercio
& Producción no podemos abarcarla.
Estos son a grandes
rasgos algunos de los episodios de la Cámara
de Comercio de Lima en la versión de sus
tres historiadores.
Gran parte del nuevo Consejo Directivo de
la Cámara de Comercio de Lima ,en los
jardines de nuestro nuevo local ,minutos antes
de la ceremonia centralpor el 115 aniversario.