Con sumo agrado hemos
observado en los últimos tres meses un importante
crecimiento de los sectores generadores de valor
agregado, cuando a principios de año se preveía
más bien que la actividad productiva no iba
a responder significativamente al finalizar el efecto
de factores como Antamina.
Esta recuperación,
si bien no es espectacular, nos anima a pensar en
un repunte mayor de la actividad productiva en los
próximos meses, siempre y cuando se propicie
un adecuado escenario para la inversión.
En efecto, la recuperación
de los últimos meses proviene del factor
consumo antes que de la variable inversión.
Tras cuatro años de aguda recesión,
el mercado se ha reestructurado en sus diversos
sectores y ha podido aprovechar ciertos impulsos
externos.
La inversión
privada ha crecido en el último trimestre
también, empero no debemos olvidar que venimos
de un nivel comparativo menor, además del
efecto de movimientos financieros a nivel corporativo.
Para sostener el
crecimiento, requerimos de la implementación
de más proyectos de inversión tangibles,
sobre todo en infraestructura productiva, de tal
manera que a la par de generar una reactivación,
mejoramos la competitividad del país.
En este contexto,
no nos cansaremos de señalar que las privatizaciones
y en particular las concesiones,son las principales
vías para lograr este fin.
Cámara de
Comercio de Lima, ha advertido hasta el hartazgo
los efectos nocivos que traerá para la recuperación
de nuestra economía y por tanto la generación
de empleo, el regresar a esquemas como el de estabilidad
laboral o de negociación colectiva por rama
de actividad.
De igual modo, la
Administración Tributaria no puede seguir
asfixiando a las empresas formales con sistemas
de exacción impositiva como el régimen
de retenciones del IGV, el pago adelantado del Impuesto
a la Renta o negarse a devolver el crédito
fiscal por un trámite burocrático.
En la práctica
se está impidiendo que muchas empresas generen
excedentes que puedan ser reinvertidos en una mayor
actividad.
Por tal motivo, invocamos
al Gobierno Central a poner coto a este tipo de
problemas y asegurar de este modo la sostenibilidad
del crecimiento observado en los últimos
meses.
Recordemos que a
partir de enero, se inicia el real proceso de descentralización
del país, con lo cual se tendrá que
sortear una serie de reclamos regionales,
que no necesariamente se concatenarán con
un ordenado manejo económico. Los empresarios
están poniendo su parte en la reactivación.
Le toca al Gobierno complementar esas iniciativas,
generando un clima de confianza para el desempeño
de los agentes productivos.
Lima, Diciembre de 2002
Javier
Aida Susuki Presidente de la
Cámara de Comercio de Lima
Pero además de ello, requerimos de un
clima de estabilidad, situación que se
está poniendo en riesgo con los constantes
retrocesos en la legislación laboral y
en la administración tributaria.
En el primer caso, nuestra