Los largos feriados
laborales dispuestos por el Gobierno,
sin lugar a dudas han contribuido
al fomento del turismo interno.
En las siguientes líneas
le damos algunas alternativas
de ruta para que en noviembre,
usted amigo lector goce como se
debe de las maravillas que nos
ofrece nuestro país.
DE
LIMA HACIA EL CENTRO
A través
de la carretera central podemos acceder
al circuito Huancayo-Jauja-Tarma-Chanchamayo.
En Huancayo (a 310 Km. de Lima) encontramos
la catedral, sus plazas y el cerrito
de la libertad, desde el cual se puede
apreciar la ciudad y el valle del Mantaro,
los cautivará.
Cerca de
la ciudad de Huancayo está la
provincia de La Concepción, en
donde se encuentra el convento de Santa
Rosa de Ocopa, antiguo punto de partida
para las misiones evangelizadoras que
se dirigìan a la selva.
Destacan
sus antiguas locaciones coloniales y
su biblioteca, la cual recoge las crónicas
y relatos de los monjes franciscanos.
Continuando
la ruta se llegará a Tarma, hermoso
paraíso de flores de todo tipo.
En Jauja, podrá disfrutar un
paseo en bote en la laguna de Paca.
A una distancia de 73 Km. llegará
a Chanchamayo, en donde podrá
disfrutar de las hermosas caídas
de agua.
DE
LIMA HACIA EL SUR
Asimismo,
para un largo fin de semana de vacaciones,
le recomendamos ir hacia el sur denuestro
país siguiendo el siguiente circuito:
Arequipa-Colca-Puno-Cusco.
El periplo
se inicia en Arequipa, a la cual se
puede llegar en 50 minutos (vía
aérea) o en 14 horas si es vía
terrestre.
En
la ciudad blanca, famosa por su imponente
arquitectura, usted podrá visitar
el monasterio de Santa Catalina, el
cual está hecho con piedra de
sillar y expone bellísimos óleos
coloniales.
Desde
la ciudad podrá partir hacia
Chivay, a cuatro horas al noroeste,
la cual es la puerta de acceso al valle
del Colca en donde podrá apreciar,
desde el mirador de La Cruz del Cóndor,
el vuelo de los cóndores. En
el valle del Colca, tendrá contacto
con la imponente cadena de volcanes
nevados y profundos cañones.
En este lugar privilegiado por la naturaleza
se encontrará igualmente circuitos
de trekking que unen caseríos
coloniales que parecen haberse detenido
en el tiempo. Si es amante del canotaje,
también podrá practicarlo
en el río Colca y sus 300 rápidos
en el corazón de Arequipa.
Vía
férrea, la siguiente parada será
Puno, en donde a sólo diez cuadras
de la plaza de armas está el
lago más alto del mundo, el Titicaca.
Puede
surcar sus aguas en embarcaciones hechas
de totora.
En
este lago existen islas, como la de
Uros cuyos pobladores habitan en construcciones
hechas de totora. En la isla de Taquile,
desarrollan las antiguas técnicas
de tejido e invitan a los visitantes
a aprender este milenario arte. Ya en
tierra firme, en la localidad de Sillustani
se apreciará las chullpas de
los Tiahuanaco.
De
Puno, se dirige a Cusco, vía
férrea, para disfrutar de una
de las maravillas del mundo, la colosal
ciudadela de Machu Picchu, el templo
del sol, Sacsayhuamán, visitar
San Blas, el barrio de los artesanos;
el convento de Santo Domingo el mismo
que está construido sobre el
Templo del Sol o Koricancha.
Las
opciones son buenas y variadas, deténgase
un momento y conozca nuestro país,