Sin duda la renovación
del ATPDEA ha significado un buen impulso para los
sectores de valor agregado en los últimos
meses, tal como se aprecia en los recientes resultados
del PBI. Sin embargo creemos que este factor puede
tener una mayor incidencia en la actividad productiva
si se continúan dando los incentivos adecuados.
En efecto, hasta
el momento no se han implementado todas las medidas
anunciadas por el presidente Toledo para impulsar
nuestras exportaciones, e incluso se requieren de
medidas adicionales traducidas en un segundo paquete
pro exportador.
Este segundo paquete
debe incidir claramente en el tema de los sobrecostos
al exportador, tanto los generados por la falta
de una adecuada infraestructura productiva, como
los originados por impuestos antitécnicos
y cargas laborales.
El Gobierno aún
sigue siendo tímido en estos dos temas, debido
a sus falencias fiscales y a un claro interés
político que emana desde el Congreso y es
alimentado con las expectativas contenidas de la
mayoría de la población.
Bajo esa misma línea
de ideas, debemos encaminar cualquier tipo de acción
pro exportadora al marco que establecerá
el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas
(ALCA), puesto que el ATPDEA implica para el Perú
la plataforma necesaria para asumir un papel preponderante
en el proceso de negociaciones continental.
En un plano más
local, debemos igualmente sentar las bases para
la construcción y/o mejoramiento de nuestra
infraestructura productiva. En este sentido, es
fundamental contar en el más breve plazo
con una adecuada Ley de Puertos, para que sobre
este marco normativo podamos enlazar nuestros esfuerzos
hacia la constitución de un hub regional.
Urge del mismo modo,
establecer un camino claro en lo referente a las
modificaciones planteadas a la Constitución
Política, puesto que al someterse a cambios
nuestra Ley de Leyes, las reglas de juego para la
actividad productiva pueden variarse, lo cual no
es nada deseable en un contexto donde la principal
demanda de los inversionistas es precisamente estabilidad
jurídica.
En este último
punto, es fundamental llegar a un claro consenso
respecto a las acciones que conlleven a una efectiva
promoción de la inversión privada,
puesto que este es el único medio que permitirá
a nuestra nación crecer sostenidamente con
equidad.
Frente a este enorme
reto, no debemos perder la perspectiva y hacer los
esfuerzos necesarios para que efectivamente el sector
exportador se convierta en el motor de nuestra economía.
Lima, Octubre de 2002
Javier
Aida Susuki Presidente de la
Cámara de Comercio de Lima
Asimismo, a pesar que el Gobierno ha manifestado
en más de una oportunidad que no caerá
en la tentación, el peligro del populismo
económico está aún latente,
por lo que es necesario establecer claramente
el ámbito de los incentivos requeridos
para que nuestros exportadores aprovechen al máximo
los beneficios del ATPDEA.