clientes en términos atractivos.
Se parte de la errónea premisa de que reducir
los cargos de interconexión significa reducir
las tarifas finales, cuando es todo lo contrario.
Un cargo de interconexión en un nivel adecuado
permite soportar y ofrecer precios muy competitivos
a la ciudadanía, agrega.
Al respecto, Paul Phumpiu, gerente de Políticas
Regulatorias y Planeamiento estratégico de
OSIPTEL, indica que por el momento no existe la
necesidad por los precios de las mismas tarifas-
de regular estos cargos, al menos durante el presente
año.
SOBREREGULADO
Contrariamente a la versión
de OSIPTEL, que afirma que el mercado de móviles
está funcionando por sí mismo, motivo
por el cual se encuentra desregulado, los diferentes
operadores convienen en que los principales problemas
a los que se enfrenta el sector tienen que ver con
el enfoque de la normativa, que se encuentra sobreregulada,
así como en la necesidad de que el regulador
cumpla su rol de árbitro del mercado, promueva
efectivamente la inversión y mantenga el
necesario y exacto equilibrio entre los intereses
de los usuarios y las empresas operadoras.
Asimismo, sugieren la necesidad de
flexibilizar la regulación relativa a los
procedimientos para la aplicación de tarifas,
ofertas o promociones, completar el marco regulatorio
en relación a los costos de interconexión
y desregular todos aquellos ítems en los
cuales se están generando sobrecostos innecesarios
a las empresas operadoras, suprimiéndose
toda normativa intrusiva, así como estar
a la espera de la aprobación del reglamento
de servicios públicos móviles.
Al respecto, OSIPTEL recordó
que en el primer trimestre del año en curso,
hubo una reducción de 36% en este tema, comparado
con el mismo periodo del año pasado. Cuando
hay una reducción tan fuerte no hay necesidad
de entrar a regular, sostuvo Phumpiu.Sin embargo,
Rodrigo Arosemena de Tim Perù , afirma que
se requiere pasar de una
intervención o regulación
ex-ante en la que se cautele básicamente
el cumplimiento de las normas y principios de libre
y leal competencia en el mercado y se desregulen
los mercados, como el de la telefonía móvil,
en los que el grado de competencia es muy alto.
Al respecto, José Távara,
viceministro de Comunicaciones, anunció
hace algunas semanas que se está a la búsqueda
de la referida desregularización, en pro
de una mayor competencia, por lo que sería
aprobado el Proyecto de Reglamento de Servicios
Móviles, que pretende dar un tratamiento
más ágil a los servicios de este sector.
Además, dijo, encontrarse a la espera de
una respuesta por parte de las empresas, respecto
a un artículo incorporado en el mismo, que
norma la activación de celulares perdidos
o robados, para eliminar o reducir el incentivo
al robo de los mismos. Los celulares perdidos o
robados sólo serían activados con
autorización del titular.
Mauricio Falá
Finalmente, y muy aparte de esta
problemática, el futuro para la telefonía
celular muestra un panorama impresionante, y si
bien, las 3G y 4G todavía no están
operativas, nos queda claro que los primeros pasos
ya se dieron, el camino es largo, el reto amplio
y la inventiva humana, infinita. Sólo nos
queda esperar.