La descentralización
implica entonces profundas transformaciones en la forma
de concebir la organización interna de las instituciones
y su relación con la comunidad. Significa además
una reforma democrática del Estado, por cuanto
amplía la esfera de las decisiones transfiriendo
una parte del poder a las regiones.
Lo que proponemos
Frente a esta situación
y en su propósito de contribuir a una genuina
descentralización,
La Cámara, plantea al gobierno lo siguiente:
1. Reconocer
que la descentralización es parte importante
de la reforma del Estado, por lo que debe ser
concebida como un proceso que requiere constante
evaluación.
2. Iniciar la descentralización de las
competencias y funciones en lo político,
económico y administrativo de manera planificada
y gradual, para evitar la duplicidad de funciones
entre el gobierno central y los gobiernos regionales
y locales.
3. Iniciar el
fortalecimiento de los municipios como ejes del
proceso de descentralización, mientras
se vayan consolidando las regiones. Esto significa
delegar progresivamente a los gobiernos locales
de las provincias las decisiones en el ámbito
de su competencia, asignándoseles además
los recursos correspondientes.
4. Este proceso
debe ir acompañado de la descentralización
fiscal de manera que los municipios tengan una
mayor participación en la asignación
de estos recursos a través del Presupuesto
General de la República.
5. El trasvase
progresivo de responsabilidades a los gobiernos
regionales debe incluir los servicios comunales
de salud, educación, tránsito, seguridad,
planeamiento urbano, economía popular y medio
ambiente entre otros.
6. Priorizar la
dotación de infraestructura a las provincias
en carreteras, puertos, aeropuertos, caminos de
penetración y servicios básicos, para
atraer inversiones e impulsar un efectivo crecimiento
económico de las regiones, a fin de detener
las corrientes migratorias de personas y empresas
a las grandes ciudades.
7. Enfatizar la
educación y la transferencia tecnológica,
a fin de que las regiones se inserten competitivamente
en la economía globalizada. De este modo,
se propiciará la formación de ciudades
de desarrollo intermedio que en su ámbito
sustituyan a Lima, asumiendo funciones y actividades
de orden económico, político y cultural,
hasta hoy concentradas en la capital.
8. Democratizar
la información pública a fin de
que las ciudades más apartadas conozcan cómo
y a qué se destinan los recursos públicos
provenientes de su contribución mediante
impuestos y de los préstamos internos y externos.
9. Culminar con
la reforma del Estado, definiendo las diversas
competencias y funciones en lo económico,
político y administrativo, con un marco legal
idóneo que permita una ordenada desconcentración
administrativa.
10. En cualquier
caso, los gobiernos regionales elegidos deben contar
a fin de no agotarse en el asambleísmo,
con el necesario soporte técnico para la
formulación y ejecución de los proyectos.
Este grupo de trabajo debe estar integrado por representantes
de los gremios empresariales, laborales, profesionales,
de las universidades y de otras organizaciones de
la sociedad civil de su jurisdicción.