la base de comparación en
este caso es mucho menor pues el PBI en el primer
semestre del 2001 decreció en 1.6% (ver Cuadro
N° 2).
Cierto es que comparativamente
con la evolución de otros países de
la región nuestra tasa de crecimiento es
satisfactoria, en particular a la luz de la situación
económica mundial; sin embargo, el punto
de partida de nuestra economía es tan bajo
que aun en este entorno se pudo crecer a tasas más
altas, lo que no se logró a pesar de la política
expansiva monetaria (ver Gráfico N° 2)
y fiscal, complicando en este último caso
las cuentas fiscales, como se verá luego.
POR SECTORES
Los sectores productivos que explican
el crecimiento anotado han sido básicamente
los
primarios, que como se conoce no
son intensivos en empleo; la industria y los servicios,
como el comercio, que son más intensivos
en mano de obra, han crecido a tasas poco significativas,
salvo el sector construcción que empezó
a crecer a partir del cuarto trimestre del año
pasado a tasas relativamente altas.
Esto es particularmente importante
a la luz del problema de empleo antes referido;
más concretamente, cuando el reto del empleo
en términos cuantitativos al que se enfrenta
el actual gobierno es generar trabajo productivo
para aproximadamente 330 mil personas que se incorporan
anualmente al mercado, más los desempleados
existentes que suman alrededor de 800