Nuestras
Observaciones al Anteproyecto de la Ley Ley
General
.................de
Trabajo
Aparentemente en el esquema de
trabajo de la Comisión de Expertos integrada
por destacados académicos, que elaboro el
Anteproyecto presentado a la respectiva Comisión
del Congreso de la República, ha primado
el criterio de que el empresario formal es un explotador
y por lo tanto se trata sólo de restablecer
los derechos conculcados a los trabajadores.
Luego de un análisis preliminar del Anteproyecto
de la Ley General de Trabajo, la Cámara de
Comercio de Lima señala que los cambios laborales
allí propuestos están totalmente desfasados
con la realidad de una economía globalizada
y competitiva.
En efecto, la Comisión de
expertos no ha tenido en cuenta en la formulación
del documento los modernos paradigmas de la economía
y la producción consideran la necesidad de
que entre las empresas y los trabajadores, se establezca
una alianza estratégica para
desarrollar un esfuerzo conjunto a fin de elevar
la producción y la productividad, pero sobre
todo, para ser competitivos.
Solamente así es posible
optimizar la producción para vender más
e incrementar los ingresos de la empresa, que permitan
mejorar la remuneración de los trabajadores
y las condiciones del trabajo, entre las que deben
destacar su permanente capacitación. Además
la propuesta de Ley General de Trabajo es un proyecto
de Ley ómnibus, en el que la Comisión
de Trabajo del Congreso de la República integrada
en su mayoría por ex dirigentes sindicales,
trata de incorporar todo lo que de una u otra forma
no logró hacer aprobar entre los casi 180
proyectos, que ha planteado en este primer año
de gestión legislativa.
Expertos que elaboraron
el documento al parecer no han tenido en
cuenta los nuevos paradigmas de la economía
y la producción.
Por ello es deseable que en la
conformación de las futuras comisiones legislativas,
sobre todo en las que tengan que ver con el desempeño
de las empresas y con el manejo de la economía,
se busque un equilibrio con la presencia de empresarios
y no sólo de políticos con inocultable
posición sindicalista.
En todo este tema se ignora la
dramática situación del país,
donde más del 50% de la PEA está desempleada
o subempleada, lo que determina en gran medida los
alarmantes niveles de pobreza que engloba a más
del 50% de la población.
No debemos ignorar que la pobreza
es un problema de ingresos y la falta de ingresos
es un problema de empleo. Con políticas laborales
como las del Anteproyecto, estos problemas se agudizarán.
NUESTRAS
OBSERVACIONES
A partir
del análisis efectuado por nuestro
Centro de Estudios Jurídicos y Legales, la
Cámara de Comercio de Lima puntualiza entre
otras, las siguientes observaciones:
a) El Anteproyecto,
concordante con la propuesta constitucional ya aprobada,
pretende consagrar la estabilidad laboral absoluta,
encubierta bajo la denominación de readmisión
en el empleo, con lo cual hace al trabajador,
propietario del puesto, al margen de
su eficiencia.
b) Establece que en caso de despido por causa económica,
tecnológica, estructural, disolución
y liquidación de la empresa, ésta
indemnice a los trabajadores, cuando en estos casos
también pierde el empresario que arriesgó
su capital.
c) Eleva de 12 a 24 sueldos la indemnización
por despido injustificado, sobrecosto que limita
por ejemplo el accionar de las empresas que deben
fusionarse o cambiar de giro.
d) Limita asimismo las modalidades de contratos
a plazo fijo restringiendo la oportunidad de crear
más puestos de trabajo, no obstante que estos
trabajadores gozan de los mismos derechos laborales.
e) Establece una suerte de protección y privilegio
para los dirigentes sindicales, al disponer para
su reposición en su caso, la presunción
de despido nulo.
Cuando el dirigente
sindical agravie, difame o injurie al empleador
o a sus representantes, sólo podrá
ser despedido por falta grave, si previamente hay
una sentencia consentida o ejecutoriada.