Esto definitivamente
trunca el crecimiento de una empresa pues
el exceso de control evita que ésta
pueda desarrollarse.
Por tanto, sentencia, la mentalidad del
empresario debe cambiar, es necesario
establecer una relación más
directa con sus trabajadores para iniciar
de manera conjunta el camino que los lleve
a la competitividad.
La dirección en este caso
tiene que cambiar para volverse más
fomentadora de la iniciativa y la creatividad.
Hay muchas empresas que a lo largo de
los últimos años han crecido
de manera impersonal pensando que el recurso
humano es un objeto, cuando se trata de
un grupo de personas que influyeron de
forma decisiva en su crecimiento,
afirma.
TRABAJO
CONJUNTO
Las redes de competitividad son de vital
importancia pues contribuyen a alcanzar
el éxito en el corto plazo. En
este punto es imprescindible que el Gobierno
desarrolle políticas de largo plazo,
que no varíen según la administración
de turno y sean perdurables en el tiempo.
Lo que se necesita es una agenda
clara y de largo plazo, si el Gobierno
actual buscara realmente fijar una política
de largo alcance donde se comprometen
los partidos políticos y la sociedad
civil; y eso se respeta en los próximos
quince años, funcionaría
en forma adecuada esta red de competividad.
En ese sentido destaca que el uso de la
tecnología y el estímulo
de la inversión privada así
como el trabajo conjunto garantizan el
crecimiento de la empresa. El empresario
tiene que buscar en sus trabajadores socios
porque si la empresa crece son partícipes
de ese crecimiento.Nunca se debe descuidar
el lado académico porque el estar
en constante capacitación no
sólo le permitirá
asumir retos sino también duplicar
su experiencia.
El concepto tradicional de que el
aprender es aprobar está equivocado,
el que estudia y aplica lo aprendido, sacando
el máximo provecho de su conocimiento
siempre destacará del resto,
reitera.
BIENVENIDA
COMPETENCIA
Un tema en el tapete. Los paros regionales,
son hasta cierto punto justificables porque
desde hace mucho tiempo se habla de descentralización
y regionalización sin lograr algo
concreto.
El temor de la población se explica
porque las empresas extranjeras que vienen
a instalarse en nuestro país traen
personal de otros países en vez de
utilizar o estimular la mano de obra nacional.
Sin embargo, si la gente
deja de quejarse y empieza a capacitarse,
concluye Bravo, estará en condiciones
similares de competir con ejecutivos de
Chile, Argentina o Brasil. Las personas
que ocupen los puestos tienen que ser las
mejores, si los mejores vienen de afuera
o de adentro en buena hora.
En suma, cada uno debe buscar su propia
oportunidad para ser competitivo y desarrollarse,
en vez de esperar la actitud proteccionista
del gobierno. Oportunidades siempre
van a existir, sólo que ha veces
hay bastantes y otras veces poquitas. Estamos
en una situación donde la cantidad
de oportunidades puede ser limitada pero
en un mundo globalizado ya no hay que detenerse
a buscar las oportunidades dentro de las
fronteras del Perú sino buscar de
repente otros rumbos.