Comercio de Lima, es también
fruto de la contribución de empresarios y
gremios empresariales, representativos de la micro
y pequeña empresa y de la mediana y gran
empresa, tanto de Lima como de provincias.
LOS ASPECTOS
SALTANTES
La experiencia recogida por estos agentes, ha contribuido
a imprimir al proyecto un sello menos académico
y más práctico en su normatividad.
De esta manera, una ley marco como la que se propone,
permitirá construir un derecho empresarial
y comercial moderno, sobre la nueva concepción
integral de empresa, empresario, actividad empresarial
y riesgo, en reemplazo de conceptos ya desfasados.
Para ser concordante con la realidad y perdurar
como sistema legal, la Ley Marco del Empresariado
propiciará así la incorporación
de la empresa informal, que constituye más
del 60% de la actividad empresarial del país.
Como se sabe, estos agentes no pagan impuestos;
no reconocen derechos sociales a sus trabajadores;
Los miembros de la Comisión
de Justicia , reciben el anteproyecto de manos del
Ing. Gleiser
y desvirtúan las estadísticas;
pero constituyen una realidad compleja, producto
de las excesivas exigencias burocráticas
y de la falta de control.
Faltaba una Ley Marco del Empresariado, que desarrolle
los principios básicos del nuevo derecho
empresarial, así como los principios de libertad
de empresa, industria y comercio que contiene la
Constitución Política vigente, y sistematice
dentro de un ordenamiento muy general, todo el universo
legal sobre la empresa.
Nuestro país asumirá así los
cambios que esta era del conocimiento y la globalización
imponen, para construir un derecho comercial moderno
sobre conceptos básicos nuevos, como empresa,
empresario, actividad empresarial y riesgo.
INNOVACIONES
Elaborada para impulsar la nueva economía,
este Anteproyecto prevé la implementación
de normas relativas al comercio electrónico,
que contempla entre otros aspectos la incorporación
de la firma digital para facilitar los negocios
en tiempo real.
Se reemplazarán conceptos ya desfasados
como comerciante, actos de comercio y ánimo
de lucro, que ya no permiten comprender la actividad
empresarial, en otras personas jurídicas
que no sean sociedades comerciales o civiles como
el caso de asociaciones, fundaciones y cooperativas,
entre otras.
De este modo, la Cámara de Comercio de
Lima, al conmemorar su 114 aniversario, cumplió
como exponente de la sociedad civil, con su responsabilidad
y compromiso frente al país, entregando
los aportes del sector privado para la institucionalización
de una Ley Marco del Empresariado.