Partiendo de la premisa
que las exigencias de la globalización
enmarcadas en un contexto de competitividad
requieren una logística integrada,
el consultor de la Corporación Andina
de Fomento, Guillermo Vega Alvear, describe
algunos de los nuevos paradigmas de la actividad
portuaria, entre ellos el concepto de entrega
puerta a puerta, por el cual el exportador
asume en su totalidad los costos de transportes,
almacenaje y manipuleo, movimientos consignados
en el incoterm DDP (Delivered Duty Paid).
UNA
VISIÓN INTEGRAL
DEL DESARROLLO PORTUARIO
Actualmente en las actividades
de comercio exterior prima la distancia económica
antes que la física, lo cual explica
el por qué la mayoría de operaciones
de Sudamérica hacia los mercados asiáticos
se desarrollan a través del océano
Atlántico y no del Pacífico
a pesar su cercanía. Desde el
punto de vista de la distancia física,
por el Atlántico hay 5,000 kilómetros
más que yendo directamente por el Pacífico.
Pero si esa mercadería viaja en un
barco más grande, tiene puertos más
eficientes, finalmente llega al otro lado
a un costo US$ 20 por tonelada más
barato, dice.
Seguidamente, comenta que los grandes puertos
del mundo hoy en día se han especializado
en el traslado de carga de otros orígenes,
como es el caso de Singapur que mueve al año
15 millones de contenedores de 20 TEUs,
de los cuáles sólo el 15% tiene
origen en esa zona. Estas cifras no tienen
comparación con los 350,000 a 400,000
contenedores por año, que se mueven
en los puertos del Pacífico sudamericano.
Por otra parte, el esquema
de mano de obra barata ha sido desplazado
frente al concepto de eficiencia y productividad.
Por ejemplo, el manipular un contenedor en
los Estados Unidos cuesta en promedio US$
261, mientras que en Latinoamérica
y el Caribe vale US$ 251, a pesar que en el
norte los salarios son tres a cuatro veces
más que en el sur.
Finalmente, Vega Alvear hace referencia a
la necesidad de estandarizar las frecuencias
de la rutas frente a las necesidades de los
operadores de comercio exterior. Por ejemplo,
de Panamá salen 5 servicios semanales
hacia el norte de Europa mientras que en la
costa oeste de Sudamérica parten sólo
tres servicios directos, entre una y tres
veces por mes.
Dentro de este aspecto, también se
encuentra el hecho de que los barcos que llegan
a nuestros puertos no terminan de llenarse
por lo cual tienen que desviar sus rutas hasta
el puerto de Los Ángeles , en Estados
Unidos , para completar sus almacenes y recién
de ahí partir hacia el Asia.