Para el desarrollo
de las cadenas productivas se necesita
a su vez
de la infraestructura logística
adecuada, la cual involucra las carreteras,
puertos, aeropuertos y demás
servicios conexos, factores que finalmente
determinarán la competitividad
de los clusters.
Esta variante amplía
el enfoque integrador del cluster del
producto o sector hacia una cadena de
ciudades conectadas a los denominados
corredores económicos conformando
así un tejido productivo de diversos
bienes y servicios. Estas vías
de comunicación rentabilizan
y convierten en económicamente
viables a determinadas zonas que en
otra circunstancia estarían aisladas
de cualquier posibilidad de desarrollo.
En suma, los corredores económicos
se definen como espacios geográficos
compuestos por ciudades principales
y sus ciudades intermedias y aledañas
(Hiterlands) que, ligados por una eficiente
red de transportes, comunicaciones y
energía, establecen procesos
de integración económica,
social y cultural, promoviendo el incremento
constante de niveles de competitividad
a través de los clusters productivos.
Bajo ese concepto, en el Perú
se han desarrollado los esquemas de
macro regiones en la perspectiva de
integrarnos a los grandes
corredores establecidos
en el cónclave presidencial de
América del Sur, realizado en
los meses de agosto y setiembre del
año 2000.
Integración
sudamericana
En la reunión Presidencial se
creó la Iniciativa para la Integración
de la Infraestructura Regional de América
del Sur (IIRSA), organismo cuya misión
principal es la de diseñar los
ejes de integración y desarrollo
sostenible. Para este efecto, los presidentes
sudamericanos se han comprometido a
dotar a los ejes de seleccionados de
infraestructura física, implantada
en forma sistémica y holística
para crear cinturones de desarrollo
que constituyan franjas de densificación
económica.
De esta manera, gracias al trabajo de
reconocidos técnicos, entre ellos
el consultor de la Corporación
Andina de Fomento,