En nuestro paso por las aulas, en algún
momento hemos visto un trajinado esquema económico
imputoutput, que a través de un sencillo
diagrama explicaba la circulación del sistema
económico por medio de la interrelación
de los factores de producción, enfocados
en el capital, trabajo y recursos naturales.
Por
Gabriel
González
Esta manía de los
economistas por exponer las cosas a través
de diagramas y curvas en ejes cartesianos,
ha permitido explicar relaciones tan simples
como la de ofertademanda, hasta complicados
sistemas de cárteles monopolistas o
la conveniencia económica de un divorcio
marital a través de las llamadas curvas
de indiferencia, tal como lo hizo el premio
Nobel
en Economía, Gary
Becker, en sus trabajos sobre capital humano.A
esta manía, tampoco pudieron escapar
los grandes gurúes de los 90,
pero esta vez no con un ánimo de complicarnos
la vida en un afán científicosocial,
sino más bien para facilitar el entendimiento
y encontrar las soluciones de esquemas productivos
o gerenciales. Es así que llegamos
al famoso