1. Facilitar el acceso de
las exportaciones de los países en
vías de desarrollo a los mercados de
los países desarrollados. En este sentido,
los países ricos deben hacer grandes
esfuerzos para desterrar las políticas
proteccionistas que mantienen mediante subsidios
agrícolas distorsionando el mercado
internacional en perjuicio de las exportaciones
de los países en desarrollo.
2. Poner la información
tecnológica al alcance de los países
en desarrollo, a fin de compartir sus beneficios
para establecer una real competitividad entre
las naciones.
3. Viabilizar mediante un
enfoque caso por caso, el pago de la deuda
externa morigerando las altas tasas de interés,
a fin de aliviar su peso en la economía
de las naciones.
4. Priorizar la acción
de los organismos multilaterales en pro del
capital humano (educación y salud)
e infraestructura física de los países
del tercer mundo. Por su parte, las grandes
empresas deben profundizar y ampliar su responsabilidad
social.
5. En el plano interno la
política gubernamental debe mantener
los fundamentos macroeconómicos y continuar
con las reformas estructurales. Asimismo asegurar
que funcione realmente la economía
de mercado propiciando la libertad de acción
de los agentes productivos, dentro de un Estado
de Derecho, que consolide la propiedad privada.
6. Otorgar especial atención
a la inversión para mejorar el capital
humano a través de la educación,
capacitación, salud, nutrición
y facilitando su participación en el
mercado de trabajo.
7. Institucionalizar un mejor
entendimiento en las relaciones laborales.
Los trabajadores deben convertirse en socios
estratégicos para buscar mayor eficiencia,
productividad y competitividad de la empresa.Para
ello, el diálogo debe ser responsable
e intenso, pero flexible.
8. Desarrollar una visión
del Perú a 20 o 30 años, enmarcada
en un acuerdo nacional de competitividad que
involucre a todos los integrantes de la sociedad
civil, como lo exige el actual proceso de
globalización. Un objetivo común
y de largo alcance, propiciará el fortalecimiento
institucional y la eficiencia económica,
variables que a su vez influirán para
que los beneficios de la economía de
mercado, lleguen a los sectores de menores
recursos.
9. La sociedad civil liderada
por sus instituciones representativas, debe
ser el principal agente de las transformaciones
y el Estado un facilitador del cambio. De
este modo, la sociedad civil no solo debe
contribuir en el desarrollo económico,
sino también en el desarrollo político.
10. Hacer de la política
económica y social dos rieles por donde
transiten el desarrollo de un Estado cuyos
ejes principales deben ser la eficiencia,
la transparencia y la descentralización,
a fin de estar realmente al servicio de las
personas y de la sociedad.