Esta misma realidad, no
obstante, también ha introducido nuevos desafíos
en la relación de empresarios y trabajadores
que no siempre han sido suficientemente valorados,
especialmente, en lo referente a la información
que los empleados deben tener sobre la empresa
en que trabajan, su estabilidad, solvencia
y sobre la co-responsabilidad en su futuro.
El presidente de Cosapi Organización Empresarial,
Walter Piazza Tanguis,
afirma que el trabajador no puede ser considerado
simplemente como un recurso más de la empresa
sino como su parte más importante, donde la
contribución de sus esfuerzos sirve para el
bien de todos. Deja entrever asimismo que
el problema de la falta de empleo y su mejora
en la calidad, no es sólo responsabilidad
de los empresarios, sino también de los trabajadores,
con quienes tiene la obligación de estar a
la altura de los tiempos. “Todos tenemos que
ponernos al día de lo que está pasando en
el mundo, pero desde la perspectiva de que
hay una realidad local y otra global, de tal
manera que tanto empresarios como trabajadores
puedan pensar localmente y actuar globalmente,
y en otras oportunidades, pensar globalmente
y actuar localmente”, manifiesta. Tras resaltar
la necesidad de contar con una educación sustentada
en valores y una mejora de la competitividad
frente a la velocidad del cambio, manifiesta
que las organizaciones deben estar comprometidas
a desarrollar internamente en una cultura
empresarial
rica en costumbres, tradiciones
y valores, de tal manera que se fomente con
los trabajadores no sólo la capacitación en
el trabajo, sino también su motivación y su
compromiso para la entidad en la cual trabajan.
Labor–Management Partnership
El Dr. Robert McKersie,profesor emérito de Gerencia del Sloan
del Massachusetts Institute of Technology
(MIT), enfatiza la importancia que tiene en
nuestros días la asociación de los empresarios
con los trabajadores, principalmente en países
como los Estados Unidos y Gran Bretaña. En
ese contexto, el labor–management partnership,
como él lo denomina, tiene por objeto solucionar
los problemas entre ambas partes, para que
de este modo empleados y empleadores trabajen
de manera conjunta en el desarrollo empresarial.
Pero, ¿en qué consiste exactamente esta asociación?
Uno de sus fines es involucrar particularmente
a los representantes de los sindicatos a un
nivel estratégico, donde existen importantes
tomas de decisiones. “Ellos tienen información
y una oportunidad para opinar sobre lo que
sucede en cuanto a la dirección que tomará
el negocio”, refiere el académico, para seguidamente
destacar la necesidad de que los ejecutivos
reconozcan las opiniones de sus empleados.
“Es importante que la gerencia esté comprometida
y tienda a estar dispuesta a abrirse para
desarrollar una relación y compartir
una información.