El impacto centralizador
prevaleció a lo largo del siglo XX hasta llegar
en la década de los 50’, con el llamado paradigma
de la planificación central, que concluyó posteriormente
con la crisis de la deuda de 1982. La post crisis,
caracterizada por el ajuste económico y por la recuperación
de la democracia, lleva por primera vez a que se
plantee efectivamente en América Latina la reducción
del protagonismo de los gobiernos nacionales”, dijo.
En Sudamérica, Francisco Echegaray observó que existen
importantes casos de descentralización que se iniciaron
bajo el modelo centralista.
Así en Brasil, la descentralización, luego de los
años del gobierno militar, fue básicamente motivada
por el proceso de redemocratización. La constitución
de 1988 fue calificada como un hito importante,
en una primera fase, mientras que la segunda, que
va de 1990 a 1994 se concentró en aspectos de gobernabilidad
y se caracterizó por el control social de la gestión
pública y, administrativamente, con la reducción
del aparato estatal. Finalmente, la tercera fase
comenzó
El Director del Museo Arqueológico
Larco Herrera, Sr. Andrés Álvarez Calderón , le
explica a la Primera Dama de la Nación , Sra. Eliane
Karp de Toledo , el significado de unos grabados
mochicas , minutos previos a la clausura de la cumbre
LAS
EXPERIENCIAS DESCENTRALIZADORAS
La descentralización, a criterio
de Francisco Echegaray, coordinador de la
Maestría en Planificación en Gestión Urbano
Regional de la Universidad Nacional de Ingeniería
y consultor de varios organismos internacionales,
no puede ser víctima de caracterizaciones
fundamentalistas y situarse en la línea típica
de construcción de un paradigma. Ya de por
sí hablar de descentralización implica hacer
referencia de sus numerosos “apellidos” como
“económica”, “política”, “financiera” o “global”.
Sr. Francisco Echegaray
con el denominado “Plan
Real” y resultó ser una fase realmente politizada
por la necesidad de movilizar los mecanismos
de coactación y de control de ciertas tendencias
de autonomía. “Esta fase concluye con la devaluación
de la moneda en 1998”, indicó. El proceso
chileno se inició en el período militar, que
entre 1973 y 1990 realizó el fortalecimiento
administrativo, competitivo y financiero de
los municipios, con lo que echó las bases
para construir un nivel intermedio regional.
“Los gobiernos democráticos posteriores –aclaró–
han asumido el proceso buscando profundizar
la democratización, mejorar la eficiencia
del sector público y apoyar el desarrollo
regional, precisando las
responsabilidades por niveles administrativos”.
En el caso del Ecuador, a finales de 1999
el poder Ejecutivo
conformó la comisión para la
descentralización,
las autonomías y circunscripciones territoriales,
con el fin de preparar una respuesta consensuada
de carácter nacional para establecer un
sistema de gobierno y de administración
descentralizados.Finalmente,
Francisco Echegaray consideró que la descentralización
implica una redistribución del poder en
los niveles del Estado, y entre el Estado
y la sociedad. “Las primeras experiencias
vividas en países cercanos se constituyen
en ejemplos y en el Perú nuevamente la descentralización
ha tomado posesión en la discusión nacional
y se buscan respuestas a diferentes interrogantes
que tiene el centralismo, que es evidente
en todos los ámbitos nacionales, en la cultura,
en la distribución de la actividad económica
y en la organización social”, dijo..