el proceso de privatización
en el Gobierno central y el proceso
paulatino de la descentralización
en el cual estamos estructurando un
programa con la Presidencia del Consejo
de Ministros por US$ 20 millones para
asesorar este trabajo.
Venimos preparando la tercera etapa
del Foncodes para obras de emergencia
y lucha contra la pobreza en el agro
y tenemos otro programa que tiene que
ver con fortalecer la capacidad negociadora
de los tratados internacionales de comercio.
Asimismo, tenemos un programa de apoyo
a la tecnología que tiene que
ver con la competitividad.
Veamos
primero el tema de la Reforma del Estado
y la descentralización
Estamos enfocando un programa de asesoría
de amplio alcance donde veríamos
los temas de la carrera administrativa,
capacitación de los recursos
humanos, todo el sistema de compras,
la incorporación de tecnologías
a través de e-government, la
prevención de posibles focos
de corrupción y la maximización
de los programas de cooperación
internacional.
En este contexto, es muy importante
el papel que desempeñará
la nueva agencia peruana de cooperación
internacional para maximizar el apoyo
que tiene el país de diferentes
fuentes.
¿Cuáles son
las metas específicas a corto y largo
plazo?
No miramos el corto plazo, sino el mediano
y el largo plazo y ese es el privilegio
del BID, podemos acompañar a los gobiernos
en el diseño de políticas de Estado
en el mediano y largo plazo en las cuatro
áreas señaladas. Particularmente, en
el caso de la estabilidad fiscal esperamos
que con este programa de mejoramiento
de la base impositiva y de la gestión
fiscal, el país paulatinamente pueda
cerrar esa brecha fiscal y tal vez al
cabo de cinco años llegar a un superávit.
En el caso de la modernización de las
instituciones, es importante propiciar
que la carrera del funcionario público
sea previsible, con condiciones de servicio
claras, capacitación, indicadores de
desempeño y con un proceso paulatino
de descentralización.
¿Esa
es la gran reforma de segunda generación
que quedó pendiente?
Claro y también todo lo que tiene que
ver con el tema de competitividad y
los programas sociales. Nos interesa apoyar
la racionalización y focalización del
gasto social pues hay un solo programa
que específicamente está orientado a
los pobres y a los más pobres
que es el Foncodes. Los otros programas
apoyan bastante a las clases medias,
por eso quisiéramos que en estos próximos
años se focalice el gasto social para
que realmente llegue a los más pobres.
En el tema de la competitividad, quisiéramos
apoyar la incorporación de nuevas tecnologías,
y ahí necesitamos mucho de los empresarios
también, del Gobierno, las universidades
y a los centros de investigación. En
definitiva de lo que se trata es de
apoyar al Gobierno y al país creando
las condiciones necesarias para que
vuelva la inversión privada, sobre todo
la inversión extranjera. Estamos muy
contentos que el Gobierno y la Copri
tengan un programa muy ambicioso de
privatizaciones que este año podría
llegar a más de US$ 1,000 millones.
De a pocos se verán los frutos de esta
nueva gestión económica del presidente
Toledo en la que nosotros confiamos
mucho. El éxito de la colocación de
bonos es la gran prueba y la señal que
el mercado internacional le cree a este
Gobierno, el acuerdo con el FMI y su
firma lo ratifican, así como los indicios
de recuperación económica que se van
a ir confirmando en el segundo semestre
de este año. Todo esto crea un ambiente
en donde habrá más confianza y más ánimo
de parte de los empresarios para invertir
y obtener financiamiento para esa inversión.
Estamos bastante confiados y esperanzados
en que el país está comenzando un nuevo
ciclo virtuoso.