| Tras
un año para el olvido en materia
económica, el 2002 se avizora
positivo para el Perú, sin embargo
el consenso de las principales bancos
de inversión y analistas locales
aún muestran sus dudas respecto
a la sostenibilidad del crecimiento,
que hasta el momento tiene su principal
componente en un efecto de rebote estadístico. |
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En
principio, se estima que la economía
mundial seguirá deprimida hasta la
segunda mitad del año 2002, aunque
este efecto negativo será de menor
magnitud al previsto días después
de los ataques terroristas del 11 de setiembre,
debido a las políticas proactivas fiscales
y monetarias que está aplicando Estados
Unidos.
En esa perspectiva, se espera que hasta junio
del 2002, las tasas de interés internacionales
continúen cayendo, al igual que los
commodities, en tanto que la aversión
al riesgo de los capitales internacionales
también se mantendrá alta.
Esta situación, redundará en
América Latina y en particular en el
Perú en una recuperación menor,
dada nuestra interminable dependencia de los
sectores primario exportadores y la necesidad
de capital foráneo para financiar el
crecimiento.
Por
otra parte, si bien la reducción de
las tasas de interés internacionales
es positiva por el menor monto a pagar por
intereses de deuda externa estimado
en US$ 200 millones el 2002, en el sistema
financiero, este efecto no se ha reflejado
dada la falta de sujetos de crédito.
A pesar de ello, el
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sector
corporativo está obteniendo tasas sumamente
bajas con respecto a años anteriores.
FACTORES
INTERNOS
Al
no poder recurrir ya al impulso fiscal para
empujar a la economía, el Gobierno
tendrá que hilar fino para evitar que
el efecto político traducido
en un Parlamento con amplia injerencia en
temas económicos, continúe
mermando las expectativas de inversionistas
locales y extranjeros.
En ese sentido, resulta de suma urgencia colocar
dentro las prioridades del Ejecutivo la necesidad
de impulsar las privatizaciones y concesiones,
así como establecer una mayor coordinación
con el Congreso, a efectos de no poner en
peligro la estabilidad económica del
país.
En un escenario pasivo, el Centro de Investigación
Empresarial de la Cámara de Comercio
de Lima, estima que la economía peruana
crecería en el orden del 3.2% durante
el próximo año, cifra menor
al 4% previsto por el Ministerio de Economía
y Finanzas. Este crecimiento está basado
principalmente en las operaciones de Antamina
que influirá entre 1.4 y 2 puntos
porcentuales en el resultado final y
el rebote con respecto a un año totalmente
recesivo
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