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Precisamente
para analizar las implicancias de ese proceso en
los principales factores de la producción,
como el empleo, las inversiones, la tecnología,
los bloques económicos, la competitividad
y las empresas, la CCL desarrolló recientemente
el III Congreso Nacional e Internacional de Comercio.
La
presente edición extraordinaria de Comercio
& Producción ofrece un Informe
Especial de ese certamen, con una reseña
de las exposiciones, de los debates y de las principales
conclusiones. Asimismo, consigna la opinión
de connotados académicos y expertos sobre
cada uno de los temas abordados.
Un aspecto de primer orden para asumir los desafíos
de la globalización, es ser competitivos
si queremos acceder con ventaja a los mercados internacionales.
Al respecto, el último ranking de competitividad
mundial publicado por el World Economic Forum, ubica
al Perú en el puesto 58 de un total de 75
países.
En
consecuencia, es crucial que nos pongamos a trabajar
ya para competir, como lo enfatizó en el
último CADE el experto de Monitor y de ontheFRONTIER,
Michael Fairbanks.
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lograr
un Estado pequeño, pero fuerte y eficiente.
Las empresas por su parte, deben innovarse constantemente
incorporando los nuevos conocimientos y las tecnologías
de avanzada, a fin de estar preparadas para competir
en la economía global.
El
consenso entre los países miembros en la
última reunión ministerial de la Organización
Mundial de Comercio en Doha, Qatar, para lograr
un mayor acceso a los mercados superando el proteccionismo,
constituye un enorme desafío.
Es
indispensable entonces superar los viejos paradigmas
para integrarnos en el modelo de la nueva economía,
institucionalizando un entorno amigable
para un trabajo coordinado y concertado en esa dirección,
mediante una alianza estratégica entre el
sector privado, el mundo académico y el gobierno.
Sólo así será posible aprovechar
las ventajas de la globalización para facilitar
el creciente acceso de las mayorías, no sólo
a los beneficios del conocimiento, sino también
a la riqueza creada, a fin de alcanzar la justicia
en un entorno de libertad económica.
En
este contexto, no hay que olvidar tampoco que sólo
podrán competir en el mercado mundial las
naciones cuyos ciudadanos disfruten del imperio
de la Ley, del respeto de los derechos humanos,
de instituciones eficaces, transparentes y responsables
y del ejercicio libre en las decisiones que afectan
sus vidas.
Lima,
noviembre de 2001

Ing.
Samuel Gleiser Katz
Presidente de la Cámara de Comercio de Lima
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