|
necesidad
de tener cuentas transparentes, un control en el gasto público
y estabilidad en la política tributaria son temas que se deben
profundizar.
Usted,
habló de un crecimiento para el país
de 3% sin IED y de 7% con IED, mantiene dicha
declaración
Realizamos
una simulación, no necesariamente de
inversión extranjera, en la que veíamos
el crecimiento pasivo de la economía
con niveles de privatización similares
a los dos últimos años, es decir,
de US$ 500 a US$ 600 millones al año,
lo cual da un crecimiento pasivo de 3% en
el mejor de los casos.
Si un programa de privatización no
aumenta significativamente el flujo de inversión,
que busque captar entre US$ 1,500 y US$ 2000
millones de inversión extranjera al
año, es porque está sujeto a
otras condiciones como la estabilidad fiscal,
en la cual el Estado sale a competir con el
sector privado por la captación de
capitales.
En síntesis, las dos posiciones fundamentales
para el crecimiento son tener un Estado equilibrado
y una política de total apertura al
capital y a la atracción del mismo.
Si existen estas dos columnas vertebrales
en un programa uno puede pensar tranquilamente
en crecer a tasas de 5% a 6% en el mediano
plazo.
El Perú no tiene escasez de recursos
humanos, naturales ni de proyectos donde canalizar
grandes inversiones, por ello se requiere
de una política estatal proinversión
que evidentemente incluye una política
de equilibrio fiscal.
Con
ese escenario, ¿cuál sería
el comportamiento de nuestra economía
para el próximo año?
Para
el 2002 el país casi inevitablemente
será una de las estrellas de Latinoamérica,
seguido
|
|
de
Chile y Ecuador, ya que tenemos el tipo
de cambio más estable de la región,
uno de los niveles de inflación más
bajos (1.7 %) y niveles de reserva crecientes.
Así, el próximo año
entre Antamina, Camisea, el rebote estadístico
y un mínimo de recuperación
de la inversión debemos crecer no
menos de 3%, una de las tasas más
altas de la región.
Esto debería ser nuestra carta de
presentación para salir a vender
agresivamente las empresas que tenemos pendientes
por privatizar al igual que los programas
de concesión.
¿Está
de acuerdo con la política de endeudamiento,
es factible?
Personalmente prefiero ver cuentas fiscales
equilibradas, a que los estados salgan a
los mercados porque deseen cubrir su gasto
corriente, es decir, si el Estado peruano
tiene claramente cubierta su meta y un déficit
fiscal decreciente, entonces no me parece
preocupante que se pueda salir ocasionalmente
para apoyar en algo el desarrollo del mercado
de capitales locales, yo no lo haría,
pero tampoco es algo dramático.
Lo que si preocupa es tener un déficit
fiscal creciente (2.5% del PBI) y salir
a financiar sin que estos estén 100%
bajo control. Es preferible lograr un nivel
de déficit que asegure una estabilidad
que no sea superior al 1.8 % del PBI (meta
para el próximo año) y luego
pensar e aumentar nuestro endeudamiento
Durante las últimas tres décadas,
la inversión extranjera directa (IED)
ha crecido en el ámbito mundial no
sólo en dólares constantes,
sino también, en proporción
al PBI y al nivel de la inversión
interna bruta de las economías.
|
|
Sin
embargo este aumento de la IED no se explica
únicamente por los aumentos en la
liquidez internacional. Para Hugo Santa
María, gerente de estudios económicos
y economista principal de Apoyo Consultoría
S.A., los resultados obtenidos hasta la
fecha indican claramente que si bien los
factores estructurales de los países
tales como tamaño y características
geográficas sí influyen en
la atracción de IED, las políticas
económicas y la calidad de las instituciones
resultan determinantes.
De hecho, la evidencia contenida en el último
estudio de Apoyo sugiere que políticas
de incentivos fiscales o monetarios pueden
ser sumamente costosos para los países,
mientras que las políticas destinadas
al fortalecimiento de la infraestructura
en capital físico y humano pueden
tener efectos benéficos no sólo
sobre la inversión extranjera, sino
también sobre la inversión
doméstica y la actividad económica
en general.
En ese sentido, Santa María precisó
que parece claro que las políticas
de promoción a la inversión
extranjera deben ser de corte estructural
y no sólo a través de incentivos.
Este auge de la IED está relacionado
a factores de oferta y demanda
|