"Los
caminos de la vida se cruzan, se separan, dibujan
arabescos y se pierden en el infinito. Agotado
por el esfuerzo, el Turco, miraba su vaso con
dolorosa condescendencia, haciéndonos saber
que estaba construyendo su próxima frase".

Así
escribe, José Schul al referirse
a uno de sus personajes en la novela Viaje
por los tortuosos caminos de la memoria, obra
que recientemente lanzó al mercado el editor
Jaime Campodónico.
El autor nació en Rumania, en una pequeña
aldea llamada Fogaras. En 1937 se fue a Francia,
a la Universidad de Caen para estudiar química.
Llegó a Lima en 1951 contratado como ingeniero
químico.
De
él se puede decir que su característica
principal es una imaginación constructiva
que le ayuda en todo lo que hace, ya se trate
de música, literatura o química.
Tiene dos hijas peruanas y considera al Perú
como su casa, sólo que de vez en cuando
añora París.
Refiere que la mitad de la obra está basada
en sus recuerdos, aquellas experiencias vividas
en diversas ciudades donde le tocó vivir.