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Por
Mario Galarza Peña*
Hay
quienes crean y desarrollan empresas por ímpetu
y por espíritu de aventura. Porque desean
el crecimiento de su país, les agrada asumir
nuevos retos, les gusta sentir el calor de los negocios.
También por razones ideológicas, porque
son interactivos, por continuar con la tradición
familiar,
porque desean las mejores condiciones sociales y
económicas para ellos, sus familias y sus
colaboradores, para desarrollar su imaginación
y hacer valer sus ideas y por muchas cosas más.
La empresa es una institución cuya finalidad
principal es producir valor en un mercado competitivo
y globalizado donde tenemos muchos ofertantes y
pocos demandantes. La función social principal
de la empresa es crear buenos productos y servicios
a sus clientes con precios aceptables y con un margen
de contribución favorable para el accionista.
Sin embargo, muchas personas piensan que su función
principal es generar empleo. Debemos
siempre recordar que ello es un efecto secundario
de su labor empresarial.
Vista desde su mercado, las empresas existen para
crear valor. ¿Cómo? Mejorando la calidad
de vida de las personas, contribuyendo al éxito
de las demás empresas e instituciones, y
desarrollando sinergias con otras empresas y el
Estado.
La función de una empresa y de una institución
sobre la base de su desarrollo es muy similar:
- Ambas tienen el compromiso de trabajar para el
desarrollo de la sociedad en que intervienen.
- Ambas deben trabajar y crear productos y servicios
con los más altos estándares de calidad,
con los precios más competitivos del mercado
y con un valor agregado merecido por la sociedad
que las acoge.
- Ambas deben de obtener los recursos financieros
más acordes a sus necesidades para poder
operar y desarrollarse.
- Ambas deben generar de manera permanente las expectativas
de sus directores y asociados.
- Ambas tienen el compromiso de apoyar y desarrollar
el crecimiento de su personal.
Sin embargo, sus diferencias centrales son:
- Las empresas pueden operar sólo en sus
mercados, las instituciones en sus mercados y también
fuera de ellos.
- En las empresas los márgenes de utilidad
pueden ser invertidos en el desarrollo del crecimiento
de la empresa o pueden ser repartidos a través
de sus accionistas por ser de carácter lucrativo,
en las instituciones las utilidades son necesariamente
reinvertidas para su desarrollo por ser de carácter
no lucrativo.
- Las instituciones de desarrollo tienen un carácter
filosófico por naturaleza, las empresas no.
- Las instituciones crecen y se desarrollan con
fuentes de donaciones, las empresas crecen y se
desarrollan por la generación de sus ingresos
a través de las ventas y por el aporte de
sus accionistas.
El entendimiento de la naturaleza de la necesidad
que una empresa busca satisfacer es decisivo para
identificar cuál debe ser el valor de sus
productos y servicios, y para la duración
de la empresa en el tiempo.
Según la empresa sabrá determinar
en qué negocio está y cuál
es su producto o servicio que tiene mayor preferencia,
brindándole la mayor atención y dedicación
para que éste cuente con las ventajas competitivas
sostenibles que le permita generar buenos ingresos
a la empresa.
La misión es el concepto de "la contribución
que la institución o empresa se propone hacer
en la sociedad a largo plazo". Es decir, el
beneficio que la sociedad recibe por la existencia
de dicha organización. Considero que este
concepto, de manera sintética, indica la
magnitud del compromiso que seriamente asume una
empresa e institución.
Para ello tenemos como componentes al motivo de
quienes dan origen a la empresa: sus valores, conceptos,
formas de pensamiento, compromisos, etc. También
está la necesidad del sector social (personas,
empresas o instituciones) hacia quienes se dirige
la misión. La importancia y legitimidad social
de la organización dependerá en forma
crítica de la importancia de la necesidad
que su Misión aborda.
Asimismo es necesario identificar cómo la
empresa o institución puede hacer la contribución
más significativa para la sociedad. Recoger
las lecciones de experiencias anteriores y los avances
en términos conceptuales. Qué rol
debe desempeñar y de qué tipo debe
ser la empresa para lograr mayor efectividad, sostenibilidad
y desarrollo de recursos.
En la identificación y delimitación
de "para quiénes se trabaja" se
alcanza lo adecuado ampliando y reduciendo la cobertura
de actores sociales e institucionales: a) se amplía
para contar con mayor mercado y posibilidad de impacto,
b) se reduce para ser más eficaz los servicios
y garantizar la viabilidad y la gestión institucional.
La formulación tiene que ser clara, concreta,
breve y comprensible para las demás personas.
Se debe evitar verbos difíciles de medir
tales como contribuir, apoyar, etc.
Indicar el tipo de empresa y el rol general que
se propone desempeñar. Identificar y delimitar
cuál será la contribución de
la empresa a la sociedad, su mercado, su aporte
a sus socios, el futuro que ofrece al personal que
la integra. Posibilitar la evaluación de
su cumplimiento.
Puede ser elaborada en términos del cambio
social que sus productos buscan o de la diferencia
que quiere hacer para la vida de las personas.
Anexo a "declaración de misión"
deben haber hipótesis, postulados, explicaciones
y/o comentarios que ayuden a especificarla, precisarla
y comprenderla.
*
Especialista en Marketing y Ventas
managementgroup@terra.com.pe
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