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Escribe
César Sánchez Martínez
¿Hay riesgos
de una reactivación económica
mediante una expansión de la demanda
interna? Al parecer, sí lo hay.
El gobierno de Perú Posible tendrá
hilar fino para encontrar soluciones en
el corto plazo, pero que sean el sustento
de una visión de desarrollo sostenible
en el tiempo.
Dentro
de pocas semanas, el Dr. Alejandro Toledo
asumirá la Presidencia de la República.
Su primera tarea, conocida con antelación,
será aplicar un paquete de medidas
económicas, que sirvan para generar
nuevos puestos de trabajo, atraer mayores
inversiones y fortalecer a las empresas
con la finalidad de reactivar la demanda
interna.
La
reducción del Impuesto General a
las Ventas, la eliminación del Impuesto
Extraordinario de Solidaridad, la aplicación
de un programa social de vivienda, la reestructuración
del gasto público y el reinicio de
las privatizaciones y concesiones forman
parte de ese paquete. Es decir, todo se
orienta a reactivar el consumo doméstico
en el corto plazo.
Sin embargo, esta iniciativa que es saludable
para la economía, puede ser contraproducente
en el largo plazo si no se toman medidas
que permitan que el crecimiento sea sostenible
en el tiempo.
La historia registra una relación
muy estrecha entre los períodos de
expansión económica con los
tiempos de recesión. En los tiempos
de bonanza se aplicaron algunas medidas
que después limitaron el crecimiento
en el largo plazo. ¿Dónde
está la falla? ¿Por qué
la economía no puede ser sostenible
en el tiempo?
Rodrigo Prialé, presidente de Gerens,
ensaya algunas respuestas. Afirma que "el
pobre desempeño de la economía
peruana en las últimas décadas
se explica por la incapacidad de poder mantener
períodos de crecimiento prolongados".
Efectivamente, en los últimos 30
años se han producido cuatro períodos
de expansión-recesión, donde
en los tiempos de expansión el PBI
per cápita creció, mientras
que en los períodos de recesión
cayó.
INTRINSECA
RELACION
Tal vez, la historia nos ilustre lo sucedido.
En las postrimerías del primer gobierno
del presidente Fernando Belaunde, la economía
no pasaba por un buen momento. Eso originó
que fuera depuesto por el Gral. EP Juan
Velasco Alvarado, el 3 de octubre de 1968.
En el denominado "Gobierno Revolucionario
de Fuerza Armada" hubo un primer período
de expansión de siete años
que duró hasta 1975, seguida luego
por una etapa recesiva de 1975 a 1978. Esta
proceso abarcó la transferencia militar
de agosto de 19976 del Gral. EP Remigio
Morales-Bermudez Cerrutti.
Un segundo período de expansión
se dio entre 1978 y 1981, que contempla
los dos últimos años del Gral.
Morales-Bermudez y los primeros 18 meses
del segundo gobierno del Arq. Fernando Belaunde
Terry, quien asumió a la Presidencia
el 28 de julio de 1980, cuando el país
volvió a la civilidad.
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PBI
ACUMULADO
|
| |
|
|
|
(Var.
% de Ene.-Abr.)
|
| Agropecuario |
|
-2.4
|
| - Agrícola |
|
-5.7
|
| - Pecuario |
|
-2.3
|
| Pesca |
|
1.6
|
| ...
|
|
Minería
e hidrocarburos
|
-2.6
|
| - Minería |
|
-2.4
|
| -Petróleo
y gas |
|
-0.4
|
| Manufactura |
|
| - Proc.
recurso primarios |
0.7
|
| - Resto
industria |
-2.8
|
| Elect.
y agua |
2.1
|
| Construcción |
14.5
|
| Comercio |
1.5
|
| Otros
servicios |
1.3
|
| PBI
GLOBAL |
2.2
|
| -PBI sectores
primarios |
-1.8
|
| -PBI sec.
no primarios |
-2.3
|
Sin embargo, esta bonanza de tres años
fue seguida de un período de recesión
en plena administración Belaunde
que duró de 1981 a 1983. Las correcciones
realizadas al programa económico
hicieron que nuevamente se recupere el camino
de la reactivación y crecimiento
de cuatro años, hasta 1987.
En este tercer período de expansión,
los dos primeros años (1985-1987)
del gobierno del Dr. Alan García
Pérez, fueron muy buenos. Pero luego
vino una etapa recesiva acompañada
por otros síntomas que duró
cinco años, hasta 1992.
El cuarto período de expansión
se dio de 1992 a 1997 aproximadamente, como
resultado de las reformas emprendidas por
el presidente Alberto Fujimori.
Sin embargo, desde 1997 hasta nuestros días
la economía peruana no levanta cabeza.
En promedio, el PBI per cápita creció
en las últimas tres décadas
en apenas 0.1 % anual.
Ante esta realidad, surgen algunas interrogantes.
¿Qué elementos comunes tienen
estos períodos? ¿Por qué
el Perú tiene problemas para crecer
de manera sostenida? ¿Por qué
no se trabaja con un plan de largo plazo?
¿Qué debe hacer el gobierno
del presidente electo?
Rodrigo Prialé tiene algunas explicaciones.
Afirma que un elemento en común realizado
en todos los procesos de expansión
es la reactivación de la demanda
interna y el crecimiento de las importaciones
a una tasa mayor que al de las exportaciones.
Otra característica es el incremento
paulatino del déficit en cuenta corriente
hasta el punto de hacerse insostenible.
En el caso del déficit fiscal, el
año pasado alcanzó el 2.9
% del PBI.
Un tercer elemento es la crisis en la balanza
de pagos, que a la larga representa una
pérdida de reservas. Sobre el particular,
no olvidemos que el Perú ya perdió
US$ 2,000 millones de reservas internacionales
netas. Al 6 de junio de 2001, éstas
registran un monto de US$ 8,512 millones,
mientras que en diciembre de 1997, superaban
los US$ 10,000 millones.
Es que el Perú está metido
en una severa recesión, como bien
escribe César Peñaranda, en
el último Alphafax. Explica que entre
1998 y el 2000, el crecimiento del PBI ha
sido deficiente, registrando una tasa promedio
anual de 1.3 %, que medido en términos
per cápita, la economía decreció
en ese período a una tasa promedio
de 0.4 %.
LAS CRISIS
Desde esta perspectiva, la incapacidad para
sostener la economía por largos períodos
tiene varias lecturas.
Peñaranda, director de Alpha Consult,
analiza la situación desde una perspectiva
integral. En el plano externo están
las crisis que se inició en Asia
en 1997. Ello determinó un descenso
en la demanda mundial que afectó
de manera particular a las materias primas,
tanto en el precio como en la cantidad,
incidiendo negativamente en el Perú
que basa sus exportaciones en un 70 % en
los commodities.
Posteriormente,
la crisis rusa originada por la moratoria
unilateral frente a su deuda externa, permitió
que los países del tercer mundo que
dependen mucho de su ahorro externo, se
vean afectados. Un clima de incertidumbre
y desconfianza surgió entre los inversionistas.
Por esa razón, la candidatura del
ex presidente Alan García originaba
ciertas reticencias en la comunidad financiera
internacional. La restricción de
las inversiones y de líneas de crédito
afectó al Perú deteniendo
el crecimiento de los años 1994-1997,
donde hubo una expansión económica
propiciada por la administración
Fujimori.
COMPETITIVIDAD
También hay otras razones que inciden
en limitar el crecimiento, que a su vez
trae como resultado una pérdida de
competitividad internacional de las empresas
peruanas. Al respecto tenemos algunas reflexiones.
La primera está relacionada con la
infraestructura local. La Cámara
de Comercio de Lima, en varios seminarios
y debates públicos ya abordó
el tema con amplitud. Por ejemplo, está
el caso de los sobrecostos portuarios. Si
bien es cierto que como resultado de la
gestión de la CCL, parte de estos
sobrecostos son menores, todavía
sigue siendo alto si se compara con los
servicios que hay en otros puertos de la
región. Eso afecta a la competitividad
de las empresas peruanas.
Aunque en los planes de gobierno de Perú
Posible está el reinicio de las privatizaciones
y concesiones, primero debe darse una Ley
General de Puertos que garantice la efectividad
de los servicios. La forma cómo se
puede entregar en concesión los puertos
es aún un tema controversial.
De la misma manera hay otros aspectos que
hacen que las empresas peruanas sean menos
competitivas. Tal es el caso de la aplicación
de tributos que gravan directamente a las
planillas. Uno de ellos es el Impuesto Extraordinario
de Solidaridad (ex FONAVI), que al parecer
su eliminación sería una de
las primeras acciones de la administración
Toledo, aunque hay quienes creen que su
desaparición será paulatina
porque hay un déficit fiscal por
financiar y una contracción en la
recaudación real.
En
parte eso explica la caída del 2.2
% del PBI para los primeros cuatro meses
del año, donde el sector construcción,
otrora gestor del crecimiento es el más
perjudicado con una contracción del
14.5 %. A excepción de la pesca y
electricidad, todos los sectores registran
caídas para el período enero-abril.
En el caso concreto del comercio, éste
tuvo una caída en abril de 1 % y
una contracción acumulada de 1.5
% para el primer cuatrimestre.
EL COMERCIO
Un aspecto importante en la competitividad
empresarial es el desarrollo del comercio.
Si analizamos la participación peruana
en el comercio mundial notaremos que apenas
contribuimos con el 0.10 %. Nuestra mejor
performance fue en 1964 cuando el Perú
contribuyó con el 0.44 %, más
de cuatro veces que lo que se comercializa
hoy.
En los últimos 30 años, el
Perú tiene una tasa de crecimiento
promedio de las exportaciones de bienes
de 6.3 %, mientras el promedio mundial es
de 10.9 % y el promedio de América
10.6 %.
La
diferencia del Perú con otras naciones
radica en la rápida reacción
para controlar la demanda interna y crecer
sostenidamente. Las exportaciones de bienes
con valor agregado es la clave. Corea es
el país que más aprisa crece
con el 19.4 %, pero las naciones del Sudeste
asiático los están haciendo
a una tasa promedio por encima del 15 %.
China lo hace a un ritmo de 16.5 %.
zMientras en 1970, Perú exportaba
bienes por un monto de US$ 1,030 millones,
mientras que China solo duplicaba esa cifra
con US$ 2,310 millones Chile casi estaba
por ahí con US$ 1,250 millones. Corea
y Tailandia exportaban menos que el Perú,
casi la mitad.
Ahora, con estadísticas a 1999, Perú
lo hace con US$ 6,110 millones, China US$
195,000 millones, Corea US$ 144,750 millones,
Tailandia US$ 58,390 millones y Chile con
US$ 15,620 millones. Es decir, la política
de promoción de las exportaciones
funcionó en otras naciones pero en
el Perú.
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