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Abril 2001 -  No. 2298

Revista 2298

Escribe César Sánchez Martínez

¿Hay riesgos de una reactivación económica mediante una expansión de la demanda interna? Al parecer, sí lo hay.
El gobierno de Perú Posible tendrá hilar fino para encontrar soluciones en el corto plazo, pero que sean el sustento de una visión de desarrollo sostenible en el tiempo.

Dentro de pocas semanas, el Dr. Alejandro Toledo asumirá la Presidencia de la República. Su primera tarea, conocida con antelación, será aplicar un paquete de medidas económicas, que sirvan para generar nuevos puestos de trabajo, atraer mayores inversiones y fortalecer a las empresas con la finalidad de reactivar la demanda interna.

La reducción del Impuesto General a las Ventas, la eliminación del Impuesto Extraordinario de Solidaridad, la aplicación de un programa social de vivienda, la reestructuración del gasto público y el reinicio de las privatizaciones y concesiones forman parte de ese paquete. Es decir, todo se orienta a reactivar el consumo doméstico en el corto plazo.

Sin embargo, esta iniciativa que es saludable para la economía, puede ser contraproducente en el largo plazo si no se toman medidas que permitan que el crecimiento sea sostenible en el tiempo.

La historia registra una relación muy estrecha entre los períodos de expansión económica con los tiempos de recesión. En los tiempos de bonanza se aplicaron algunas medidas que después limitaron el crecimiento en el largo plazo. ¿Dónde está la falla? ¿Por qué la economía no puede ser sostenible en el tiempo?
Rodrigo Prialé, presidente de Gerens, ensaya algunas respuestas. Afirma que "el pobre desempeño de la economía peruana en las últimas décadas se explica por la incapacidad de poder mantener períodos de crecimiento prolongados".

Efectivamente, en los últimos 30 años se han producido cuatro períodos de expansión-recesión, donde en los tiempos de expansión el PBI per cápita creció, mientras que en los períodos de recesión cayó.

INTRINSECA RELACION

Tal vez, la historia nos ilustre lo sucedido. En las postrimerías del primer gobierno del presidente Fernando Belaunde, la economía no pasaba por un buen momento. Eso originó que fuera depuesto por el Gral. EP Juan Velasco Alvarado, el 3 de octubre de 1968.

En el denominado "Gobierno Revolucionario de Fuerza Armada" hubo un primer período de expansión de siete años que duró hasta 1975, seguida luego por una etapa recesiva de 1975 a 1978. Esta proceso abarcó la transferencia militar de agosto de 19976 del Gral. EP Remigio Morales-Bermudez Cerrutti.

Un segundo período de expansión se dio entre 1978 y 1981, que contempla los dos últimos años del Gral. Morales-Bermudez y los primeros 18 meses del segundo gobierno del Arq. Fernando Belaunde Terry, quien asumió a la Presidencia el 28 de julio de 1980, cuando el país volvió a la civilidad.

PBI ACUMULADO
     
(Var. % de Ene.-Abr.)
Agropecuario
-2.4
- Agrícola
-5.7
- Pecuario
-2.3
Pesca  
1.6
...
Minería e hidrocarburos
-2.6
- Minería  
-2.4
-Petróleo y gas
-0.4
Manufactura
- Proc. recurso primarios
0.7
- Resto industria
-2.8
Elect. y agua
2.1
Construcción
14.5
Comercio
1.5
Otros servicios
1.3
PBI GLOBAL
2.2
-PBI sectores primarios
-1.8
-PBI sec. no primarios
-2.3


Sin embargo, esta bonanza de tres años fue seguida de un período de recesión en plena administración Belaunde que duró de 1981 a 1983. Las correcciones realizadas al programa económico hicieron que nuevamente se recupere el camino de la reactivación y crecimiento de cuatro años, hasta 1987.

En este tercer período de expansión, los dos primeros años (1985-1987) del gobierno del Dr. Alan García Pérez, fueron muy buenos. Pero luego vino una etapa recesiva acompañada por otros síntomas que duró cinco años, hasta 1992.

El cuarto período de expansión se dio de 1992 a 1997 aproximadamente, como resultado de las reformas emprendidas por el presidente Alberto Fujimori.

Sin embargo, desde 1997 hasta nuestros días la economía peruana no levanta cabeza. En promedio, el PBI per cápita creció en las últimas tres décadas en apenas 0.1 % anual.

Ante esta realidad, surgen algunas interrogantes. ¿Qué elementos comunes tienen estos períodos? ¿Por qué el Perú tiene problemas para crecer de manera sostenida? ¿Por qué no se trabaja con un plan de largo plazo? ¿Qué debe hacer el gobierno del presidente electo?

Rodrigo Prialé tiene algunas explicaciones. Afirma que un elemento en común realizado en todos los procesos de expansión es la reactivación de la demanda interna y el crecimiento de las importaciones a una tasa mayor que al de las exportaciones.

Otra característica es el incremento paulatino del déficit en cuenta corriente hasta el punto de hacerse insostenible. En el caso del déficit fiscal, el año pasado alcanzó el 2.9 % del PBI.

Un tercer elemento es la crisis en la balanza de pagos, que a la larga representa una pérdida de reservas. Sobre el particular, no olvidemos que el Perú ya perdió US$ 2,000 millones de reservas internacionales netas. Al 6 de junio de 2001, éstas registran un monto de US$ 8,512 millones, mientras que en diciembre de 1997, superaban los US$ 10,000 millones.

Es que el Perú está metido en una severa recesión, como bien escribe César Peñaranda, en el último Alphafax. Explica que entre 1998 y el 2000, el crecimiento del PBI ha sido deficiente, registrando una tasa promedio anual de 1.3 %, que medido en términos per cápita, la economía decreció en ese período a una tasa promedio de 0.4 %.

LAS CRISIS

Desde esta perspectiva, la incapacidad para sostener la economía por largos períodos tiene varias lecturas.
Peñaranda, director de Alpha Consult, analiza la situación desde una perspectiva integral. En el plano externo están las crisis que se inició en Asia en 1997. Ello determinó un descenso en la demanda mundial que afectó de manera particular a las materias primas, tanto en el precio como en la cantidad, incidiendo negativamente en el Perú que basa sus exportaciones en un 70 % en los commodities.

Posteriormente, la crisis rusa originada por la moratoria unilateral frente a su deuda externa, permitió que los países del tercer mundo que dependen mucho de su ahorro externo, se vean afectados. Un clima de incertidumbre y desconfianza surgió entre los inversionistas. Por esa razón, la candidatura del ex presidente Alan García originaba ciertas reticencias en la comunidad financiera internacional. La restricción de las inversiones y de líneas de crédito afectó al Perú deteniendo el crecimiento de los años 1994-1997, donde hubo una expansión económica propiciada por la administración Fujimori.

COMPETITIVIDAD

También hay otras razones que inciden en limitar el crecimiento, que a su vez trae como resultado una pérdida de competitividad internacional de las empresas peruanas. Al respecto tenemos algunas reflexiones.

La primera está relacionada con la infraestructura local. La Cámara de Comercio de Lima, en varios seminarios y debates públicos ya abordó el tema con amplitud. Por ejemplo, está el caso de los sobrecostos portuarios. Si bien es cierto que como resultado de la gestión de la CCL, parte de estos sobrecostos son menores, todavía sigue siendo alto si se compara con los servicios que hay en otros puertos de la región. Eso afecta a la competitividad de las empresas peruanas.
Aunque en los planes de gobierno de Perú Posible está el reinicio de las privatizaciones y concesiones, primero debe darse una Ley General de Puertos que garantice la efectividad de los servicios. La forma cómo se puede entregar en concesión los puertos es aún un tema controversial.
De la misma manera hay otros aspectos que hacen que las empresas peruanas sean menos competitivas. Tal es el caso de la aplicación de tributos que gravan directamente a las planillas. Uno de ellos es el Impuesto Extraordinario de Solidaridad (ex FONAVI), que al parecer su eliminación sería una de las primeras acciones de la administración Toledo, aunque hay quienes creen que su desaparición será paulatina porque hay un déficit fiscal por financiar y una contracción en la recaudación real.

En parte eso explica la caída del 2.2 % del PBI para los primeros cuatro meses del año, donde el sector construcción, otrora gestor del crecimiento es el más perjudicado con una contracción del 14.5 %. A excepción de la pesca y electricidad, todos los sectores registran caídas para el período enero-abril. En el caso concreto del comercio, éste tuvo una caída en abril de 1 % y una contracción acumulada de 1.5 % para el primer cuatrimestre.

EL COMERCIO

Un aspecto importante en la competitividad empresarial es el desarrollo del comercio. Si analizamos la participación peruana en el comercio mundial notaremos que apenas contribuimos con el 0.10 %. Nuestra mejor performance fue en 1964 cuando el Perú contribuyó con el 0.44 %, más de cuatro veces que lo que se comercializa hoy.

En los últimos 30 años, el Perú tiene una tasa de crecimiento promedio de las exportaciones de bienes de 6.3 %, mientras el promedio mundial es de 10.9 % y el promedio de América 10.6 %.

La diferencia del Perú con otras naciones radica en la rápida reacción para controlar la demanda interna y crecer sostenidamente. Las exportaciones de bienes con valor agregado es la clave. Corea es el país que más aprisa crece con el 19.4 %, pero las naciones del Sudeste asiático los están haciendo a una tasa promedio por encima del 15 %. China lo hace a un ritmo de 16.5 %.

zMientras en 1970, Perú exportaba bienes por un monto de US$ 1,030 millones, mientras que China solo duplicaba esa cifra con US$ 2,310 millones Chile casi estaba por ahí con US$ 1,250 millones. Corea y Tailandia exportaban menos que el Perú, casi la mitad.
Ahora, con estadísticas a 1999, Perú lo hace con US$ 6,110 millones, China US$ 195,000 millones, Corea US$ 144,750 millones, Tailandia US$ 58,390 millones y Chile con US$ 15,620 millones. Es decir, la política de promoción de las exportaciones funcionó en otras naciones pero en el Perú.

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