Por
Marco Nieto Piaggio
"Triunfos
Robados" (Bring It On, 2000) es una de esas
películas que vuelan por encima de la maldición
de un nombre absurdo y una temática sujeta
a ridículo. Peyton Reed hace un alarde
de lo que la dirección de una comedia sobre
adolescentes debe conseguir, y se apoya en el
perfecto condimento que es el agudo libreto de
Jessica Bendinger. Un tremendo alivio después
de la invasión de comedias al estilo de
los hermanos "Farrelly", que solo a
punta del asco saben hacer reír.
"Triunfos Robados" es algo más
que una simple comedia, es una película
que captura al espectador en una lucha titánica
entre dos equipos de porristas, transportándonos
a su mundo y haciendo que sus preocupaciones nos
interesen. Esto no es poca cosa si consideramos
lo frívolo de la temática, pero
es justamente esa capacidad empática de
la dirección la que diferencia a este film
de otros de su género.
Torrance
Shipman (interpretada magistralmente por Kirsten
Dunst - la niñita de "Entrevista con
el Vampiro") es la recientemente elegida
capitana del equipo de porristas los "Toros"
del colegio "Rancho Carne". Su equipo
viene ganando todos los años el campeonato
nacional de porristas, y ahora le toca a Torrance
continuar con la tradición. Pero la tradición
peligra cuando descubre que todas las rutinas
dejadas por la anterior capitana han sido robadas
de las "Clovers", el equipo de porristas
del colegio de Compton, situado en una zona más
pobre. A su vez, la capitana de las "Clovers",
Isis (Gabrielle Union), una vez descubierto el
robo, jura vencer a los "Toros" en el
campeonato nacional.
La posterior lucha de Torrance por llevar a su
equipo a una nueva victoria, la enfrentará
a un coreógrafo neurótico, dos viperinas
porristas, un enamorado ambiguo, y a una crisis
de confianza que solo Cliff (Jesse Bradford),
un chico nuevo en el colegio y hermano de una
nueva y muy gimnástica porrista, podrá
aliviar. La comedia fluye sin ningún esfuerzo,
y los alegatos porristas de Torrance están
dotados de una profunda sinceridad que tocan al
espectador. Cuando Missy (la hermana de Cliff
- interpretada por Eliza Dushku) le dice a Torrance,
"qué importa, son solo porras",
ella le contesta con angustia "Missy, yo
SOLO soy porras".
Las actuaciones son muy buenas, especialmente
de Kirsten Dunst, demostrando que puede llevar
un papel protagónico con mucho aplomo y
éxito. El libreto de Jessica Bendinger
es extraordinario, dotado de un humor pulcro que
no recurre a excesos o situaciones forzadas.
Sin embargo, la dirección es el elemento
que nos mantiene atentos y concentrados en la
trama.
Peyton
nos ofrece momentos que se lucen de manera singular,
sea la euforia contagiosa del campeonato nacional
o un interludio seudo sexual con dos cepillos
de dientes, todos encaja en el lugar preciso para
hacernos sentir comprometidos con el film.
"Triunfos Robados" no aspira a ser ganadora
de ningún Oscar, solo a ser una buena película
que resulte agradable, auténtica y entretenida
para quien la ve, y en eso tiene un éxito
rotundo. No piensen que por tratarse de saltos,
pompones y porristas, se va a aburrir. Quizás
la mejor medida de su triunfo sea el largo tiempo
que los espectadores se mantienen sentados luego
de su final climático, será acaso
que no quieren que termine?