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Si
el sector comercio fuera un paciente, escribiríamos
que requiere de un tratamiento especial
para reanimarlo. No basta que esté
en cuidados intensivos, necesita una intervención
de alta y fina cirugía.
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Tras
varios años de continuas crisis, el "mercado
de la salud" llegó finalmente a una
situación intolerable. La obsolescencia
del "parque médico", signada
por un atraso de tres décadas, así
como el desabastecimiento que padecen muchos hospitales
y centros públicos, retrata con singular
dramatismo una cruda realidad.
Si
un médico, aquí en el Perú,
tuviera que diagnosticar realmente el estado de
salud general por el que atraviesa su propio sector,
después de haber efectuado un recorrido
por los principales centros hospitalarios del
país, diría que el enfermo padece
del más alto grado de fiebre jamás
alcanzado.
Este caso bien puede aplicarse a las respuestas
que dieron las principales autoridades del Comité
de Productos para la Salud y Ciencias Afines de
la Cámara de Comercio de Lima, Julian Lockett
Wallace y Emilio Leighton La Torre, quienes coincidieron
en que el balance del último año
resultó peor de lo que imaginaban.
Sin embargo, más allá de lo que
puede creerse o esperarse, entender con cifras
y otros datos estadísticos el panorama
real por el que atraviesa la salud pública
en el Perú es muy difícil, ya que
las informaciones sobre el mercado y las predicciones
no son del todo precisas.
Las referencias que sobre este caso nos hacen
llegar nuestros entrevistados, son tan preocupantes
que no sería antojadizo afirmar que, en
un hospital público, es un riesgo ser atendido.
"Definitivamente
en este campo estamos atrasados, con una obsolescencia
de tres décadas, porque el Ministerio de
Salud no ha efectuado compras importantes en los
últimos tres o cuatro años. Desde
que terminó la ejecución del préstamo
del BID, una inversión del orden de los
US$ 60 millones, que con la contraparte peruana
sumaba US$ 90 millones, no se han efectuado adquisiciones
importantes en equipos e instrumental médico",
precisa Julian Lockett, quien agrega que eso es
consecuencia de haberse permitido el acaparamiento
de un Estado, que bajo su "poder y terrible
responsabilidad" maneja cerca del 95% de
la atención pública.
Lockett, no quiere dejar de destacar la labor
que ha cumplido ESSALUD como único operador
interesante del mercado en los dos últimos
años, al punto de participar en el 70%
u 80% de las compras de equipos y de material
del sector.
MEDIDAS NECESARIAS
"Una de las cosas que siempre hemos propugnado
-manifiesta Lockett- es que se trasladen todas
las postas médicas a las municipalidades,
para que sean éstas quienes operen en forma
vecinal los servicios de salud que se puedan brindar.
El ministerio mismo se limitaría a dictar
la normatividad".
Para el también presidente del Directorio
de Metal Matic, sería conveniente todo
un programa de privatización del sector,
por medio de compañías de seguros,
operadores médicos, comunidades organizadas,
sindicatos, etc.
"No estaría nada mal que algún
hospital esté a cargo de un sindicato determinado,
como el de profesores, pues podría ser
tomado para atender las necesidades de sus propios
asociados. He visto que este asunto funciona en
otros países, y eso nos pondría
en un esquema en el que cada uno tendría
mayor conciencia del nivel de modernidad con que
se requiere atender a sus miembros, vecinos y
asociados", expresa.
EMPRESAS
Según Emilio Leighton, gerente general
de MEDITEC, aproximadamente se desenvuelven en
el mercado unas 50 ó 60 entidades formales.
"No obstante, sabemos que las empresas, a
las cuales conocemos como 'piratas', que aparecen
y desaparecen de vez en cuando, son alrededor
de 100 ó 110".
Es importante destacar que no todas son ilegales,
pues como asegura nuestro entrevistado, "algunas
de ellas pueden respetar absolutamente las normas
del mercado, solo que aparecen para un negocio
en particular y luego desaparecen. Nosotros calificamos
como 'pirata' a una empresa pequeña que
no tiene representaciones y que compra en el mercado
legal, para posteriormente revender".
Aunque Leighton reconoce que algunos de estos
negocios acuden a la adquisición de mercadería
de contrabando, es difícil evaluar el impacto
que tiene esta lacra en su sector, pese a que
se lo considera como el segundo rubro más
afectado de la economía nacional.
En cuanto a la forma de comercialización,
se calcula que casi el 90% de las empresas trabajan
con la forma de contado comercial, a excepción
de los grandes proyectos que se tienen con hospitales
privados, que gozan, en la mayoría de los
casos, con financiación directa del fabricante
en el extranjero sin mucho cuestionamiento o condicionalidad.
"El Estado por su propia naturaleza -dice
Lockett- no puede hacer compras al crédito.
Básicamente para el Estado no hay programas
de compras financiadas, por eso que nosotros desde
hace muchos años siempre apostamos por
la multiplicidad, es decir, que exista una mayor
cantidad de operadores para que no haya un efecto
gravitante en lo que es adquisición o atención."
PROYECCIONES
La situación del sector salud será
sumamente dura el presente año. Posiblemente
continúe con la misma tendencia de años
anteriores, por lo que cualquiera que sea el próximo
presidente de la República, tendrá
que manejar mejor que sus predecesores la problemática
por la que este sector atraviesa.
Se estima que la inversión mínima
que debe hacer el Estado en salud no debe estar
por debajo de los US$ 100 al año por habitante,
cifra que, según aseguran los expertos,
no se logra alcanzar todavía en el Perú.