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Si
el sector comercio fuera un paciente, escribiríamos
que requiere de un tratamiento especial
para reanimarlo. No basta que esté
en cuidados intensivos, necesita una intervención
de alta y fina cirugía.
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"!No
nos claven más impuestos por favor!",
es el reclamo airado que hacen los empresarios
del sector de vinos y licores, luego de la fuerte
estocada recibida en enero de este año
al incrementarse el Impuesto Selectivo al Consumo
(ISC) de 20% a 40% .
¿Se
acuerdan de aquella hipótesis comprobada
que decía: "A mayor impuesto, mayor
contrabando; a menor presión tributaria,
menor informalidad"? Lamentablemente, no
ha transcurrido ni medio año desde que
esta frase fuera publicada en nuestra revista,
y este sector se ve afectado por un nuevo aumento
del ISC.
Gustavo Kahan Novoa, presidente del Comité
de Importadores y Comerciantes de Vinos, Licores
y otras Bebidas de la Cámara de Comercio
de Lima, considera que la pesada cruz del 40%
es la gota mortal que rebalsó el vaso,
o la copa, si se prefiere. Resulta realmente impresionante,
pero hoy en día la carga impuesta a los
licores suma en su totalidad 93.3%.

"Nosotros habíamos luchado para que
se baje el impuesto al 10%, pero con el aumento
del 40%, vislumbramos un futuro realmente negro.
Estimamos que las ventas legales sufrirán
una caída del 10%. De esta manera, los
formales pasaremos a representar el 10% (25 mil
cajas anuales) del mercado, mientras que la informalidad
y el contrabando ascenderán al 90% (85
mil cajas)", refiere Gustavo Kahan, a quien
no le sorprendería que a este paso, dentro
de poco, se aprecien bares o restaurantes abasteciéndose
del contrabando.
Y no es para menos, pues todos somos conscientes,
que sea en esta actividad o en cualquier otra,
competir contra este delito comercial es realmente
imposible. Según Kahan, un whisky de doce
años cuesta en el mercado unos US$ 35,
mientras que uno de contrabando se vende a US$
23, por lo que este último goza de un extraordinario
margen de ganancia.

"Si llegan a 85 mil cajas, por el margen
de ganancia, los contrabandistas terminarán
enriqueciéndose, y los legalmente establecidos,
los que tienen que contratar personal, los que
tienen un sistema de computación para poder
llevar a cabo sus ventas, etc., simplemente van
a acoplarse a lo que está sucediendo en
el país. O acaso lo que el Gobierno busca
es que haya más desocupación de
las empresas legales, empresas que al final van
a optar por la ilegalidad.", sostiene.
NOTABLES EFECTOS
Debido a esta competencia desleal, favorecida
por el incremento del ISC, hablar de la relación
"mayoristas-minoristas" es hacer mención
a una cadena comercial casi extinta, pues, como
comenta nuestro entrevistado, "caseritos"
hay para todos.
"Aquí en el Perú al contrabandista
lo aplauden, o si lo meten a la cárcel,
lo sueltan al día siguiente. No los pueden
agarrar ¡es imposible!... inclusive cerca
al ex local del MEF, en la cuadra 7 del jirón
Puno, está todo el contrabando a plena
luz del día,. En el colmo de los colmos,
los contrabandistas venden incluso su mercadería
con factura. Francamente es inconcebible lo que
está sucediendo", comenta consternado
Kahan.
En
lo que respecta a la facturación, según
un estudio del Comité, el mercado de licores
importados registró en el 2000 un monto
que oscila entre US$ 17 millones y US$ 18 millones
(un descenso del 20% al 25% con relación
a 1999), pese a que para ese mismo período
se estimaba obtener en valores de venta, alrededor
de US$ 37 millones.
En el 2001, las proyecciones son de lo más
sombrías, puesto que se espera que esta
cifra represente menos de la mitad del año
anterior.
¿Qué es lo que se busca con esto?
¿Tiene sentido sobrecargar un sector como
el de bebidas con nuevos impuestos? Si el objetivo
del Estado es recaudar más ingresos y llenar
así sus arcas, medidas como éstas
no son las más efectivas, aseguran los
empresarios del sector.
Si se toma como referencia el período abril
97-marzo del 98, la recaudación por ISC
del whisky, ascendía a US$ 5'200 mil. No
obstante, por efecto del incremento del 10 al
20%, ésta cayó en US$ 4 millones
en el mismo período del año siguiente.
Para este año, como consecuencia del aumento
del ISC del 20% al 40%, se estima igualmente otra
caída, esta vez de US$ 2 millones.
CULTURA DEL CONSUMO
Al margen de estos y otros problemas, en la actualidad
un peruano consume 0.04 litros per cápita
de whisky. Gustavo Kahan señala que nuestro
país se encuentra en un nivel inferior
de consumo con relación a otros países
de la región, a excepción de Bolivia.
Los meses donde mayormente se concentra la demanda
son octubre, noviembre y diciembre (35% a 40%
de las ventas del año), el trimestre mayo,
junio y julio, representa alrededor del 25%, viéndose
particularmente favorecido por el día del
Padre y Fiestas Patrias, el resto del año
el mercado se mantiene estable.
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EVOLUCION
DEL CONSUMO
EN CAJAS DE WHISKY
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ISC
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LEGAL
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CONTRABANDO
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1994
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10%
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105,000
|
30,000
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1995
|
10%
|
125,000
|
20,000
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1996
|
10%
|
141,000
|
15,000
|
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1997
|
10%
|
126,000
|
15,000
|
|
1998
|
10%
|
120,000
|
21,000
|
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1999
|
20%
|
78,000
|
36,000
|
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2000
|
20%
|
47,000
|
57,000
|
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2001
|
40%
|
25,000*
|
85,000*
|
| *Estimado |
Fuente:
Comité de Importadores y Comerciantes de
Vinos,
Licores y otras Bebidas. Cámara de Comercio
de Lima.
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