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Habiendo
transcurrido más de dos años
de la suscripción del Acta Presidencial
de Brasilia, el 26 de octubre de 1998, aunque
los acuerdos recién entraron en vigencia
el 13 de mayo de 1999, el futuro de las relaciones
económicas peruano-ecuatorianas muestran
un clima de plena confianza y optimismo, permitiendo
la materialización de múltiples
proyectos en beneficio del progreso y estabilidad
de nuestros pueblos y de toda la región.
En la actualidad se registran avances concretos
en diversos ámbitos, destacando los
logros alcanzados en el comercio bilateral,
que hasta 1993 se mantenía en un promedio
cercano a los US$ 150 millones, experimentando
una sensible reducción los años
1995 y 1996, por efecto del conflicto fronterizo,
llegando las cifras a superar a duras penas
los US$ 100 millones.
Los años siguientes mostraron, sin
embargo, un notorio repunte, alcanzando US$
340 millones en 1997 y US$ 300 millones en
1998, para volver a caer, debido a factores
internos y externos, a US$ 270 millones en
1999.
En el año 2000, se dio una notoria
recuperación del comercio bilateral
que, en lo referente a las exportaciones peruanas,
presentó en el período enero-octubre,
un crecimiento del 97 % frente al mismo período
de 1999, alcanzando los US$ 80 millones. Se
estima que al final del 2000, ese monto supere
los US$ 100 millones.
En cuanto a las exportaciones ecuatorianas
al Perú, éstas mostraron un
incremento aún más dinámico,
pues en el período indicado crecieron
122 %, obteniendo la cifra de US$ 277 millones.
De esta manera, el Perú pasó
a ser el segundo mercado de destino mundial
de las ventas externas del Ecuador, y el primero
de la subregión andina.
Lo comercializado entre los dos países,
alcanzó en la década pasada
los US$ 2,000 millones. Para la presente década,
teniendo como marco el proceso de integración
bilateral y superadas ya las condiciones recesivas
que afectaban a ambas economías, se
espera que esa cifra pueda triplicarse o cuadruplicarse.
Dentro de las principales líneas que
conforman la oferta peruana al mercado ecuatoriano,
destacan los sectores minero-metalúrgico
y minero-químico (zinc, cobre, plomo,
plata y otros derivados), así como
maquinaria y equipos para los rubros antes
mencionados. Igualmente destacaron los productos
vinculados al sector naval-pesquero (desde
embarcaciones y aparejos para pesca, hasta
productos finales como harina y conservas,
incluyendo plantas para el procesamiento de
productos de mar, maquinaria y equipos ) y
textil (insumos como cables y fibras acrílicas
e hilos de algodón hasta prendas terminadas,
comprendiendo una amplia gama de botonería,
pasamanería y herrajería).
Con
respecto a las inversiones, éstas también
son favorables para ambos países. La
promoción de inversiones y el movimiento
de capitales entre nuestros países
empiezan, también, a reclamar su espacio,
siendo muestra de ese interés el convenio
de integración suscrito entre las Bolsas
de Valores de Quito y Lima, así como
el Convenio de Protección y Promoción
Recíproca de Inversiones, suscrito
entre los respectivos gobiernos.
En ellos se enmarcan importantes presencias
que se van definiendo en sectores como el
minero, petrolero, transportes y turismo.
Entre esos avances, destacan importantes acuerdos
que se están gestando entre sectores
empresariales privados de la minería
binacional, especialmente en lo referente
a la explotación de oro, los acuerdos
para el estudio de la interconexión
de oleoductos, el fortalecimiento del transporte
aéreo con nuevas presencias de líneas
de ambos países (Cielos del Perú,
TAME, Aero Continente, SAM), el establecimiento
de una importante ruta comercial por ríos
amazónicos, el fortalecimiento de los
servicios bancarios, la implementación
de una red de centros de exportación
de carne de vacuno, la asociación de
empresas constructoras, entre otros.
El acta Presidencial de Brasilia permitió
suscribir otros acuerdos para impulsar la
integración bilateral entre los que
merecen destacarse, por su especial incidencia
en el desarrollo económico de ambos
países, el "Acuerdo Amplio de
Integración Fronteriza, Desarrollo
y Vecindad" y el "Convenio de Aceleración
y Profundización del Libre Comercio
entre el Perú y el Ecuador."
El primero de los nombrados fue el marco en
el que se han suscrito numerosos acuerdos
sectoriales, se han creado ocho Comités
Técnicos Binacionales y se ha elaborado
el Plan Binacional de Desarrollo de la Región
Fronteriza.
Los acuerdos sectoriales, impulsados para
fortalecer las relaciones peruano-ecuatorianas,
vienen atendiendo diversos aspectos de la
relación bilateral entre los que destacan:
La cooperación aduanera, la integración
y complementación minero energética,
la sanidad agropecuaria y la cooperación
científica y técnica en meteorología
e hidrología, entre otros instrumentos
a través de los cuales se va materializando
un trabajo conjunto con especial énfasis
en la zona fronteriza.
Los Comités Técnicos Binacionales,
son instancias encargadas de promover acciones
de beneficio recíproco y elaborar proyectos
de interés común. Hasta el momento
se vienen trabajando los de Régimen
Fronterizo, Facilitación del comercio,
Facilitación del turismo, Pesca, Salud,
Educación, Energía y Minas,
y Cooperación Técnica y Científica.
Como ejemplo destacado del trabajo concreto
de los citados comités puedo mencionar
al CTB de Facilitación de Comercio
que viene desarrollando un agresivo programa
para estimular el comercio bilateral, en especial
en las zonas de frontera, logrando elaborar
el Acuerdo de Ferias y Festividades de Frontera,
que por especial encargo de mi Gobierno, me
tocó suscribir con el canciller Dr.
Heinz Moeller en setiembre pasado.
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Igualmente,
el CTB de Energía y Minas muestra gran
dinamismo y fuerte contenido económico,
contando, además, con el decidido respaldo
delos ministros del sector, en cuyo marco
se avanzan los trabajos para la realización
de un inventario de recursos mineros en la
región fronteriza, así como
coordinaciones para la interconexión
eléctrica binacional, habiéndose
suscrito, también en su ámbito,
el Acuerdo para los Estudios de Pre Factibilidad
de la interconexión de oleoductos.
El Plan Binacional de la Región Fronteriza
comprende físicamente a 129 distritos
en los departamentos de Amazonas, Cajamarca,
Loreto, Piura y Tumbes en el Perú,
y a 68 cantones en las provincias de El Oro,
Loja, Zamora-Chinchipe, Morosana-Santiago,
Orellana, Pastaza, Sucumbios y Napo en el
Ecuador.
Su objetivo principal es la integración
económica de la región a través
del entendimiento y cooperación directa
entre sus pobladores. El Plan Binacional se
realizará en el período comprendido
entre los años 2000 y 2009 con una
inversión cercana a los US$ 3,000 millones
que se espera sea financiada a través
de los créditos concesionales, donaciones,
inversión privada y aportes de los
Gobiernos.
En lo referente a los créditos concesionales,
el objetivo es conseguir un monto aproximado
a US$ 1,800 millones, de los cuales ya se
tiene ofrecimientos por US$ 1,230 millones
de organismos como la CAF, BID, Banco Mundial
y FIPA, algunos de los cuales ya empezaron
a desembolsarse.
En cuanto a donaciones, el objetivo esperado
es alcanzar US$ 600 millones, de los cuales
ya se cuenta con ofrecimientos por US$ 160
millones como resultado de la reunión
del grupo consultivo en Nueva Orleans.
La inversión privada se ha estimado
en US$ 600 millones, para lo que ambos gobiernos
vienen coordinando el lanzamiento del Grupo
Binacional de Promoción de la Inversión
Privada, orientado a canalizar la participación
de inversionistas nacionales o extranjeros
hacia proyectos en la región fronteriza.
*Embajador
del Perú en Ecuador.
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