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Gestión

Enero 2001 -  No. 2294

Revista 2294
Hagamos la diferencia del "resto"


Ya es hora de iniciar la reconstrucción en nuestro país, remover la tierra desde las raíces y comenzar con una verdadera reforma del Estado, principalmente en la educación.Nos estamos refiriendo a la educación basada en valores y principios, destinada a crear una cultura de motivación y autoestima. Esta educación nos permitirá estar en mejores condiciones para ser competitivos y para que se nos mire con respeto y admiración. Todos los peruanos tenemos esa enorme responsabilidad, por lo tanto no debemos seguir esperando que la clase política arregle nuestro país.Los individuos en armonía con la sociedad, tenemos la responsabilidad de liderar ese cambio. ¿Qué se necesita? Se requieren verdaderos líderes que generen el cambio, no sólo en la economía y en la política, sino en la estructura misma de nuestra sociedad que está conformada por el factor humano, que siempre ha sido lo más importante para realizar cualquier misión que nos propongamos como nación.


Seamos
verdaderos
líderes
por Lic. Alvaro Otero Fernández*

El día que asimilemos el significado de estas dos grandes palabras: " Verdaderos Líderes", podremos involucrarnos y comprometernos a encontrar nuestras propias fortalezas y capacidades, como peruanos.

Lo que nos hace falta es saber reconocer con hidalguía nuestros errores y a su vez saber enmendarlos a tiempo. Por eso, es hora de cambiar no sólo de gobernantes, es necesario también dejar de lado ese pensamiento negativo al cual estamos acostumbrados. Tenemos que empezar a eliminar de nuestro diccionario mental, las más de 100 mil veces que habremos escuchado la palabra "NO". Si seguimos "estereotipándonos" como perdedores y tercermundistas, nada va a cambiar en nuestra sociedad. Los primeros voluntarios para iniciar este gran cambio somos todos los padres de familia que tenemos que empezar la gran tarea de eliminar de nuestras vidas el negativismo o expresiones como: ¡En este país! ¡Los peruanos somos así! ¡Así me educaron a mí!

Los empresarios tienen la misión de elevar la autoestima y la moral de su personal, y si existen personas con verdaderas condiciones de liderazgo hay que encenderlos y no apagarlos. Mucha gente valiosa que pudo liderar el cambio en nuestro país migró para no nadar en contra de la corriente del pesimismo y del negativismo que parece haber sido una enfermedad contagiosa en muchos ámbitos de nuestra sociedad.

 

GRAN REVOLUCION
Y cuando me refiero a una gran revolución, no estoy pretendiendo causar asombro. Me estoy refiriendo a las actitudes y valores. Ya es tiempo que nos encontremos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros fuimos dotados con las mismas cualidades y calidades humanas. No es cuestión de status social y menos económico.

Gandhi no es un fenómeno en la historia, fue un hombre de carne y hueso como cualquiera de nosotros, lo que le sucedió, es que él sí despertó a su realidad y se convenció a sí mismo que tenía frente a él una crisis. Los peruanos también la tenemos frente a nuestros ojos. La diferencia con Gandhi es que él no se dejó amilanar frente a ese enorme reto. Hay dentro de cada uno de nosotros, un verdadero líder que está esperando que lo despertemos.

Somos una gran nación, rica en historia, en costumbres, hermosos paisajes, fértiles tierras. No merecemos lo que muchas veces hemos tenido, pero lo hemos recibido por dejarnos llevar por la corriente. Líder no es el que habla bonito, sino el que lo hace con propiedad y prudencia, pero sobre todo, con la verdad aunque ésta duela.

 

Es muy cierto que de familias de actitudes mediocres, sólo podremos obtener como resultados, ciudadanos y gobiernos mediocres. Pienso que los peruanos sí podemos cambiar y ayudar a cambiar. Todo cambio debe empezar en nosotros mismos. Debemos dar un giro de 360 grados.

 

 

¿QUE QUEREMOS?
Todos los peruanos queremos ser los verdaderos líderes, promotores del cambio. Queremos un país libre de corruptos y de piratas del siglo XXI, queremos ser libres y no tener que depender de la ayuda externa. Debemos saber diferenciar entre lo que queremos ser y lo que tenemos qué hacer.

Hay un dicho que reza: "No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista". Por cierto que no se trata de esperar cien años para que las cosas cambien.
Todos podemos encontrar al "verdadero líder" que tenemos dentro de cada uno de nosotros.

Empecemos hoy mismo a cultivarlo. Aremos esa tierra con nuestras propias manos y abonémosla con valores y principios, fortaleciendo la estructura familiar, verdadero pilar de nuestra sociedad.

Que el pesimismo no siga apoderándose de nosotros.
Pronto veremos al final del oscuro túnel una luz de esperanza, de paz y de "ganas de triunfar". El optimismo no es una pastilla que venden en las farmacias, la fabricamos nosotros mismos en nuestra propia mente, pero no es un solo día, sino todos los días.


De vez en cuando debemos pararnos frente a un espejo y preguntarnos:
- ¿Quiénes somos?
- ¿Qué país tenemos?
- ¿Quiénes queremos ser? y
- ¿Qué país queremos tener?


Un ejercicio así, es una buena forma de automotivarnos para encontrar al verdadero líder que hay en nosotros. Pero no olvidemos que el cambio empieza en nosotros mismos y luego en nuestro país.

 

 

Lic. Alvaro Otero Fernandez
Gerente General de Stil Class S.A.
E-MAIL : alvaro-otero@terra.com.pe

 

 


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