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Comerio Electronico

Enero 2001 -  No. 2294

Revista 2294
Publicidad en la red
Por :Oscar Santa Cruz
Gerente Comercial de El Comercio

Solo hay un medio de comunicación realmente efectivo para publicitar una nueva página web o una nueva tienda virtual, o anunciar una promoción específica: los portales de Internet.

Los portales de Internet se han convertido -para cerca de 900 mil peruanos- en un medio de información y de entretenimiento de gran preferencia. Esto se debe a que los consumidores encuentran en estas "puertas de entrada a Internet", información útil para cualquier actividad de su vida diaria: noticias, avisos con oportunidades de empleo, recomendaciones para el cuidado de la salud, recetas de cocina, cartelera de cine y espectáculos, notas de cultura general, horóscopo. Pueden inclusive escuchar música y ver vídeos de todo tipo.

Hoy en día, muchos anunciantes están usando los portales peruanos para entregar su mensaje publicitario a cientos de miles de usuarios. En portales como elcomercioperu.com.pe, pueden verse Banners -los elementos publicitarios más usados en Internet- de BellSouth, ViaBCP, Pilsen, Cristal, Bolsa de Valores de Lima, entre muchos otros.

En un reciente estudio de mercado del Instituto Peruano de Comercio Electrónico se determinó que existe un consenso entre las agencias de publicidad (90% de la muestra) respecto a que Internet es un buen medio para anunciar, debido a la interactividad, bajo costo y gran alcance que ofrece.

Los portales cuentan con herramientas que hacen de la publicidad en Internet un medio altamente efectivo. Esta efectividad se logra por la alta capacidad de segmentación y por el modelo de compra de la publicidad.

La publicidad en Internet se segmenta con alta precisión, es decir, llega directamente al público objetivo, justo en el momento en que este público está mentalmente predispuesto a tomar alguna acción en relación con el producto o servicio que está siendo publicitado.

Como así? Por ejemplo, una cerveza puede lanzar una campaña publicitaria de recordación de marca, sólo los días jueves y viernes, entre 8:00 a.m. y 8:00 p.m., en la sección

¿Qué hacer en Lima?, de elcomercioperu.com.pe, ya que esta sección es visitada justo esos días por un gran número de gente joven para hacer sus planes de diversión para el fin de semana.
La práctica comercial más común es comprar Banners por millares de impresiones. Una impresión ocurre cada vez que una página de un portal -con el Banner incluido en ella- es mostrada en la pantalla de la computadora de un cibernauta. Un cibernauta podría ver cinco páginas sucesivamente durante esta visita, y por lo tanto generar cinco impresiones de página. Con cien mil usuarios se generarían quinientas mil impresiones o páginas vistas. Así, un anunciante al contratar cien mil impresiones, a una tarifa de US$ 30 CPM -costo por millar de impresiones, invierte un total US$ 3,000 para esta campaña. Con este modelo de compra, el anunciante paga sólo por los avisos -Banners- que se ven.
Ambos, la alta capacidad de segmentación y el modelo de compra, hacen de los portales el medio más efectivo, sobre todo para aquellos que quieren publicitar una nueva página web o una nueva tienda virtual, o anunciar una promoción específica y, le dan al anunciante un excelente retorno sobre la inversión realizada en su campaña publicitaria en Internet.

 

La madurez de la
Internet


Por : Francisco Galdós Anduaga

Que la Internet, como una nueva herramienta para hacer negocios, llegó al Perú para quedarse ya no se duda ni se discute. Lo que también es evidente es que en este proceso de explosivo crecimiento que empezó a fines de 1997 y que terminó con la caída del NASDAQ en abril de este año, la percepción que se tiene ha pasado por un proceso de madurez que nos invita a reflexionar sobre lo aprendido en este corto pero intenso proceso.

Un primer punto que vale la pena resaltar, es que ni los más entusiastas actores de la nueva economía volverán a creer en las altísimas tasas de crecimiento pronosticadas por algunas empresas, que no fueron capaces de reflejar en sus estimados el verdadero impacto de la Internet en nuestras precarias economías. Esto ha sido más evidente especialmente en las proyecciones para América Latina. Las cifras proyectadas están completamente alejadas de la realidad.

La segunda lección de este proceso ha sido que la experiencia viene demostrando que no importa cuánto dinero se invierta, no se puede reducir de varios años a sólo unos meses el proceso de la construcción de una marca.
Con la justificación de ganar el first move advantage muchas empresas emprendieron gigantescas campañas de marketing, poniéndose incluso a competir hombro con hombro con empresas anunciantes de la vieja economía conocidas por su gigantesca inversión publicitaria.

Como resultado de esta farra publicitaria se han licuado miles de millones de dólares que ahora los inversionistas están reclamando a las empresas punto-com, aumentando la presión que el hipercompetitivo mundo de la Internet ejerce ya sobre los ejecutivos de la nueva economía.

Otra lección importante es que no todo es intermediable a través de la Internet, muchas empresas y potenciales empresarios de Internet construyeron modelos de negocios alrededor de servicios que por su naturaleza y peculiaridad cultural de cada país están todavía muy lejanos de ser vendidos a través de Internet.

Como última lección podemos anotar que las empresas de Internet sustentadas en modelos de negocios cuyos ingresos principales estaban representados por la publicidad, han pasado a ser historia. La enorme competencia entre las empresas de Internet ha traído consigo la reducción de las tarifas publicitarias, situando los ingresos por este concepto muy por debajo de sus proyecciones iniciales.

Actualmente existe una mayor madurez y tanto los inversionistas de riesgo como los empresarios están evaluando sus inversiones de Internet sobre la base de cifras menos optimistas y apostando por modelos de negocios que generen ingresos a lo sumo después de un año de operación.

En todo caso, si bien la ilusión que despertó en muchos el boom de la Internet ya terminó, las lecciones que nos ha dejado este período deben servir para reformular nuestros planes, pero de ningún modo deben ser el pretexto para dejar de estar presentes en la Internet. Los empresarios deberían tener presente las sensatas palabras que alguna vez le escuché a Felipe Ortiz de Zevallos: "El empresario tiende a sobreestimar el corto plazo y a subestimar el largo plazo".

Que no nos sorprenda el 2001 sin una estrategia de desarrollo en Internet.

* Asesor de la Cámara de Comercio en Comercio Electrónico


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