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MISTERIOS DE HERNANDO DE SOTO |
El
otro capital
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en 1986 Hernando de Soto, en ese entonces presidente del Instituto
Libertad y Democracia (ILD), lanzó al mercado peruano su libro El otro sendero, despertó polémica en los diversos sectores
productivos y empresariales del país.
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trataba de una visión aún desconocida hasta esa fecha. El país
vivía por un lado los estragos de la violencia política; y por
el otro, la subsistencia económica en base al esfuerzo heroico de
la pequeña y micro empresa, principal fuente generadora de empleo
y riqueza.
Conceptos
como “subversión” y “PYME” parecían razonamientos que
crecían paralelamente, pero al mismo tiempo, en forma antagónica.
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Mientras
las consecuencias del primero fue la muerte de más de 26,000
personas, víctimas de una
violencia
fratricida; el resultado del segundo, fue la generación del
autoempleo dentro de una economía de subsistencia.
Efectivamente,
El otro sendero, recoge
la experiencia de miles de peruanos que crearon
sus propias empresas, elaborando una gerencia “de guerra”,
probada en los momentos más difíciles del desarrollo económico
del país.
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Ahora,
con El misterio del capital,
Hernando de Soto plantea un punto de vista válido para las economías
emergentes y naciones tercermundistas.
Cuando
miramos alrededor del mundo cómo
millones de personas luchan por sobrevivir en condiciones
marginales, de inmediato nos preguntamos:
¿Cuál es la causa de la pobreza? o ¿Por qué algunos países
prosperan y otros no? He aquí el dilema de toda la vida.
En
medio de la especulación, es probable que afloren en nuestras
mentes ideas o comentarios, propios o ajenos, en contra de la
actual economía de mercado, que en tan breve tiempo pareciera
haber entregado el producto de décadas de trabajo de miles de
personas a una ínfima minoría de grandes inversionistas.
Acaso,
¿la transgresión de un sistema, calificado de excelente por
muchos, es contrario al desarrollo?
Con
la finalidad de aclarar estas interrogantes, Hernando de Soto
explica que el principal problema que afecta a los países
tercermundistas no es el capitalismo en sí, sino la carencia de
sistemas legales que permitan que los bienes, en vez de ser
“capital muerto”, posibiliten la creación de riqueza.
“Contrariamente
a la creencia generalizada -sostiene de Soto- no es por falta de
gente emprendedora que algunos países se quedan atrás. De hecho,
la mayoría de la gente en los países en desarrollo y del ex
bloque soviético han creado y acumulado una vasta cantidad de
bienes. El problema es que no tienen el proceso para generar
capital con esos bienes. Sus bienes son capital muerto.”
En
los países desarrollados, los bienes son capaces de producir
riqueza adicional porque están protegidos por leyes, registros y
títulos de propiedad. En esas naciones “la casa en que vivimos
-señala el autor- también puede ser utilizada como prenda para
un préstamo comercial, o la empresa que manejamos puede ser
representada en acciones que generan dinero para invertir en la
expansión de la producción.”
Comparando
tales circunstancias, resulta ingenuo preguntarse ¿qué hacer? La
tesis de Hernando de Soto, debería invitar a las autoridades
gubernamentales de los países subdesarrollados a reducir todos
aquellos obstáculos que impiden que la legalidad y la formalidad
sean realidad.
Hasta
los países más pobres podrían ser enormemente ricos si sus
propiedades y empresas fueran legalizadas.
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