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En
el FORO 2000 de este mes entrevistamos a un grupo de
especialistas con la finalidad de auscultar el desarrollo
económico del país y tener así un referente en la toma de
decisiones.
En
primer lugar, Fritz Du Bois, gerente del Instituto Peruano
de Economía y ex jefe del Gabinete de Asesores del MEF,
hace una radiografía de la economía peruana y plantea
algunos lineamientos a futuro.
Jorge
Chávez Alvarez, presidente ejecutivo del Grupo Maximixe y
ex presidente del BCR, analiza las medidas que pueden servir
de base para financiar el déficit fiscal, y salir de la
recesión interna.
Graciela
Fernández Baca, directora de la Consultora Cuánto y ex
jefa del INEI, aborda estos temas, y hace interesantes
propuestas en esa perspectiva.
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Entrevistas:
César Sánchez Martínez

Finalmente,
Alfredo Baba Nakao, decano nacional del Colegio de
Economistas del Perú, plantea una agenda de largo plazo.
Iniciamos
el debate con el Dr. Fritz Du Bois. |
Estabilidad y reglas
claras
¿Alcanzaremos
algunas metas macroeconómicas?
Lamentablemente
las perspectivas económicas del Perú para el 2001 no son buenas.
Nuestra proyección económica contempla un incremento del PBI de
1.8 %. Pero, lo más alarmante, es que ese magro crecimiento estará
concentrado en los sectores primarios. Igualmente la recesión
interna continuará hasta finales del primer trimestre del próximo
año.
Consideramos
que los sectores vinculados a la demanda interna no tendrán un
mayor crecimiento.
Incluso
esta cifra, 1.8 %, podría empeorar si el Estado no corrige ni asegura las
cuentas fiscales y no compite con el sector privado por
financiamiento en el mercado local, por lo menos no en la magnitud
de forzar la tasa de interés, situación que agravaría las
cosas.
Pero
se requiere financiar el déficit.
No
solamente financiarlo, sino mantenerlo bajo control. Todo eso
dependiendo de las acciones que se tomen. Si confiamos
excesivamente en el levantamiento de recursos de mercado locales,
como las emisiones internas de bonos con un tope de US$ 250
millones, por ejemplo, estaremos creando una presión para una
alza en la tasa de interés que terminaría por agravar la situación.
Frente
a este panorama, ese 1.8 %, comparado con algunas proyecciones de
meses atrás, no sería tan pesimista.
Creo
que debemos olvidarnos por ahora del 2001 y mirar a futuro. Es
poco lo que el gobierno de transición puede hacer para cambiar la
situación. Lo más importante ahora es poner la casa
en orden para que el próximo gobierno, que asumirá en
julio, encuentre una economía saneada. Esa administración debe
tener las facilidades para adoptar políticas pro-inversión y
garantizar un crecimiento del PBI del 6 ó 7 % anual a partir del
año 2002.
¿Y
cómo mantenemos las cuentas claras?
Primero,
manteniendo el déficit en 1.5 % del PBI, cifra que puede ser
financiada adecuadamente. Eso implica hacer un acuerdo con el FMI,
acuerdo de financiamiento con los organismos multilaterales para
asegurar los recursos que necesitamos y no superar los US$ 250
millones de financiamiento interno para no competir con el sector
privado.
A
su vez, ese déficit debe mantenerse en ese tope mediante una
reducción de gastos y no recurriendo al aumento de la presión
tributaria.
¿Qué
tipo de gastos se podrían recortar?
Tenemos
los sectores defensa, interior y gobiernos regionales. Por
ejemplo, los Consejos Transitorios de Administración Regional que
no cumplen una función práctica. Hay que recortar entre US$ 3 y
4 millones adicionales al Presupuesto.
Sólo
se debe dar prioridad al gasto social y el resto debe estar sujeto
a recorte.
Hablando
de prioridades, qué es más importante, ¿financiar el déficit o
combatir la recesión?
En
realidad va todo de la mano. Por ejemplo, la caída de la
recaudación es consecuencia de la recesión; a su vez, el colapso
en los niveles de inversión es el resultado de las malas políticas
estatales, que son las que generan el déficit fiscal.
...agravadas
por cambios en las reglas de juego...
Efectivamente,
los continuos cambios en las reglas de juego afectan el desarrollo
de la economía, sobre todo lo ocurrido en estos últimos meses,
como resultado de la crisis política. La percepción del
inversionista es afectada negativamente.
Si
sumamos a esto el excesivo aumento del gasto público,
encontraremos las razones de la delicada situación actual.
¿Qué
debe hacer el Gobierno de Transición?
En
primer lugar controlar el gasto público, también es fundamental
buscar el financiamiento del déficit, lo que supone un acuerdo
con el FMI y multilaterales, por último garantizar el
mantenimiento de lasde juego.
Difícilmente
el gobierno de transición
podrá aplicar un programa económico. El plazo es tan
corto que lo único que queda es crear estabilidad. Se debe
evitar que siga el colapso de la economía.
PROPUESTA
PARA LA REACTIVACION
(Preparadas
por la Cámara de Comercio de Lima)
1.
Aplicar un severo plan de austeridad para aminorar el déficit
fiscal.
Reducir
los gastos corrientes y de defensa.
2.
Mejorar el perfil de la deuda externa para aliviar su peso
en el Presupuesto.
3.
Las dos primeras permitirán reiniciar la cadena de pagos y
liberar recursos para la inversión pública.
4.
Continuar con los procesos de privatización y concesiones
programados.
5.
Impulsar las exportaciones, principalmente de productos con
mayor valor agregado.
6.
Dar prioridad al sector construcción y en particular, el
proyecto Mivivienda.
7.
Facilitar el fortalecimiento patrimonial de las empresas
viables.
8.
Promover una “mesa de trabajo” entre bancos y gremios
empresariales correspondientes, para identificar ajustes al
programa de saneamiento empresarial.
9.
Aplicar programas de lucha contra el contrabando, piratería
y comercio ilegal.
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