Me
refiero a los distintos enfoques que se puede tener sobre un mismo
tema. Se conoce y reconoce la problemática ambiental, la cual es
sumamente compleja, especialmente en el sector manufacturero
y su solución involucra muchísimos aspectos e intereses.
Sin
embargo, generalmente las propuestas de solución estarán orientadas
de manera distinta, dependiendo de la naturaleza de la institución o
instancia que las proponga, lo cual es comprensible. La clave está básicamente
en unificar criterios, conceptos y enfoques para brindar una orientación
adecuada a nuestras industrias.
En
este sentido, considero que en nuestro país se
han obtenido avances. Las entidades que juegan un papel
relevante en la gestión ambiental, así como los empresarios, hemos
reconocido o aceptado que se requiere tener enfoques integrales que
logren balancear la protección del medio ambiente, la protección de
la salud y el desarrollo sostenible de las empresas. Igualmente, hemos
aprendido a desarrollar una gestión participativa y a emplear el diálogo
como la mejor de nuestras herramientas.
Por
cierto, no pretenderemos decir que todos los conflictos se encuentran
resueltos; por el contrario, es un camino que recién empezamos a
recorrer, pero concordarán con nosotros en considerar y valorar la
importancia de realizar una buena selección del camino a seguir.
Creemos
que la fórmula adecuada nos la proporcionará el relacionar el
mejoramiento ambiental con la competitividad de la empresa y la mejora
en la calidad de sus productos, a través de un trabajo exhaustivo de
identificación de opciones de prevención de la contaminación.
Asimismo,
esta fórmula se completará con el pleno reconocimiento que la
adecuación ambiental debe darse de manera gradual y progresiva y basándose
en el conocimiento de nuestra realidad, ya que no hay una fórmula mágica
que nos permita “importar” soluciones de otros países y
aplicarlas directamente a nuestras industrias.
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Directora de Asuntos Normativos del MITINCI.