¿Cuál
es el mayor aporte del mundo moderno a la competitividad empresarial?
Creo
que uno de los grandes cambios que trajo la revolución tecnológica
al mundo es una visión de lo que es importante en una organización
para tener éxito.
Queda
claro en las organizaciones exitosas alrededor del mundo, que la variable que determina el éxito ya no es el capital ni
los activos de las empresas. Todos coinciden que es el talento humano.
Ahora
la competencia en el mundo se da a nivel de talento. Talento que es
capaz de generar ideas, que son las únicas que logran establecer la
diferencia entre una empresa y otra.
¿Cómo
plasmar ese concepto a la realidad?
Mediante
ideas que permitan a las empresas ofrecer un mejor servicio, que sea
novedoso para los clientes. El talento es actualmente la variable más
competitiva de las organizaciones.
Este
es un tema que en el Perú todavía está por llegar. Aún en muchas
empresas, el tema “personas” es considerado como un costo. En
otras organizaciones del mundo más avanzadas la lucha está en
seleccionar, atraer y retener a los mejores talentos.
Solamente
las personas más capacitadas podrán generar las mejores ideas para
que las compañías superen ampliamente a sus competidores.
Eso
supone invertir en capacitación...
Efectivamente,
así debe ser. En el Perú tenemos la ventaja de mirar y saber lo que
pasa en el mundo, por lo que las empresas ya comprendieron que su
competitividad son los ejecutivos con los que cuentan.
¿Cómo
observa el talento peruano en el concierto latinoamericano?
El
Perú ha sido tradicionalmente un exportador de talento. Muchas de las
corporaciones multinacionales que operan en el Perú están muy
orgullosas de la cantidad de ejecutivos peruanos que tienen en sus
filiales, tanto de la región como del mundo. Incluso, tenemos
talentos que se forman afuera y luego regresan a trabajar en el país.
Creo,
en general, que el ejecutivo peruano es reconocido como un talento
creativo en el ámbito de la región. Son personas flexibles,
adaptables y muy trabajadoras, capaces de desenvolverse en cualquier
circunstancia.
Todavía
podemos hablar de la “fuga de talentos”.
Creo
que los mejores siempre tienen comprensibles aspiraciones. El país no
ha tenido, por razones
conocidas, las oportunidades para aquellos que buscan acceder a
mejores posibilidades de vida. Sin embargo, estimo que actualmente el
mercado peruano está aprendiendo a valorizar más
a los talentos locales y, muchos de ellos, ya están trabajando
en el país.
Frente
a las nuevas tendencias de la administración moderna, ¿cuál es la
tarea más importante del gerente peruano?
La
tarea más importante que tiene un gerente ahora es la responsabilidad
de formar un equipo adecuado para poder competir.
Es
decir, generar políticas de liderazgo que permitan atraer a las
mejores personas para motivarlas y puedan dar sus mejores ideas a
favor de la organización.
En
el Perú, lamentablemente, se dedica poco tiempo y recursos al tema de
desarrollo de personas, casi todos están dedicados a la parte de las
finanzas.
Sin
embargo, las empresas exitosas tienen líderes que valorizan a las
personas comprometidas con lo que se hace.
No
olvidemos que las empresas tienen cada vez más rotación a nivel de
ejecutivos. Esta rotación se manifiesta mediante las fusiones, y
apertura y cierre de nuevas unidades de negocios.
Incluso,
ya no hay seguridad laboral.
Ahora
el tema es de empleabilidad. Mientras se trabaja en una empresa, la
organización facilita la capacitación al ejecutivo. Se trata de
captar la mayor información posible. Si después, por motivos ajenos
a su voluntad, esa persona es invitada a retirarse de la empresa,
estará en condiciones de conseguir un nuevo empleo a la brevedad
posible.
Nuestra
experiencia como DBM, nos indica que luego de realizar una “graduación”
(aquellos que culminan un programa de reconversión y se recolocan
satisfactoriamente), el tiempo promedio de recolocación es de cuatro
meses.
Dada la crisis, pensábamos
que el tiempo sería mayor, pero no fue así, según nuestra
experiencia con 85 ejecutivos que se “graduaron” últimamente.