Desde que se cambiaron las reglas de juego
con relación al Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), que en sólo un año pasó de 10 % a
20 %, el contrabando representa el 50 % del mercado de bebidas alcohólicas.
Para tener una idea. Las ventas legales de whisky alcanzan alrededor de
20 mil cajas anuales, mientras que los productos traídos clandestinamente son del orden
de las 50 mil cajas. A consecuencia de esta competencia desleal, 40 % de las empresas
(distribuidoras, mayoristas, licorerías) legalmente establecidas, desaparecieron el
último año.
Gustavo Kahan, quien también es director de Drokasa Perú, cree que la
estrategia principal para atacar al
contrabando, es gravar con impuestos reales la mercadería que ingresa
por esta vía, a fin de que no tengan el margen de ganancia para seguir haciéndolo.
¿Cuáles son las prioridades básicas de la junta que Ud. preside?
Somos 14 las empresas que conformamos este comité. Nuestra actividad,
orientada a la satisfacción de todos ellos, busca fundamentalmente la dación de una
legislación apropiada para mantenernos como distribuidores y así fomentar el consumo
responsable de bebidas alcohólicas.
¿Ud. hace alusión a hechos graves como la intoxicación masiva que
tuvo lugar en Pucallpa?
Desde que fuera cabeza de esta asociación, hace dos años, Emilio
Espinoza, actual presidente del directorio de United Distillers & Wintners Perú, nos
hemos preocupado por el consumo de alcohol metílico. A propósito de lo ocurrido en esa
ciudad oriental, queremos retomar, como lo hiciéramos hace varios años, la organización
de foros para ahondar conjuntamente con las autoridades responsables en la solución de
estos problemas.
Volviendo otra vez al comité ¿Qué metas se han fijado para fin de
año?
Queremos conseguir la reducción del ISC para así recuperar el mercado
perdido y también tratar, en lo posible, de hacer cumplir una ley que promueva el consumo
legal de las bebidas. En lo que concierne al gremio en sí, queremos alcanzar al término
del 2000, la incorporación de unos cinco o seis nuevos asociados como mínimo.
¿Qué beneficios gozan sus afiliados?
Entre otros, reuniones con especialistas de Aduanas, Ministerio de
Economía y SUNAT para plantearles nuestros problemas y así ayudarnos a combatir el
contrabando y la subvaluación. Por otra parte, estamos en continua documentación para
dar a conocer a los asociados las empresas que son dignas de confianza o desconfianza.
¿Qué perspectivas tiene para el sector?
Creo que se van a seguir dictando leyes para que se empiece a ver un
movimiento hacia el sector comercio legalmente establecido, el mismo que sufrió bastante
en los últimos años con las crisis externas. Los peruanos vivimos de esperanzas, y por
eso pienso que en lo referente a vinos, licores y otras bebidas vamos a observar un
crecimiento de 7 %.