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HABILIDAD QUE TODO
EMPRESARIO DEBE TENER PRESENTE
¡Hola Pedro! ¿Cómo estás?
Por Mario Galarza Peña (*)
Estrictamente por motivos de trabajo hemos tenido la oportunidad de
asistir a varios focus group, que como todos sabemos nos ayuda a descubrir si el producto
o servicio que lanzamos será bien acogido o debemos hacerle alguna modificación o darle
un valor agregado. |
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Pero lo curioso del tema no estaba allí, sino en el moderador, que luego
de recibir a mas o menos 25 personas, se presentó dando sus generales de ley y su
función, solicitando seguir el mismo modelo en círculo.
Terminada la rueda
manifestó que iba a hacer un esfuerzo para ver si recordaba a sus invitados y
seguidamente repitió sin error el nombre de todos nosotros con nuestras funciones y claro
de manera impecable.
Definitivamente sea
un secreto de grabar nombres o una habilidad, es un arte que nos ayuda a ser mejores
negociadores, pues imagínense no se nos escapa ningún detalle. Ello me trajo a un pasaje
del libro de Dale Carneige sobre la vida de uno de los más destacados asesores de la Casa
Blanca, nada menos que Mr. Jim Farley.
De niño no tuvo
oportunidad de educarse, pero con su humor de irlandés poseía un especial talento para
gustar a la gente, de modo que ingresó a la política, y con los años logró una gran
capacidad para recordar nombres ajenos.
Jamás asistió a
una escuela secundaria, pero antes de cumplir los 48 años de edad cuatro universidades le
habían dado grados honorarios. Además, era Director General de Correos y Presidente del
Comité Nacional del Partido Demócrata.
Alguien le preguntó
que parte de su éxito era él poder recordar el nombre de 10,000 personas y respondió:
"No recuerdo el nombre de pila de 50,000 personas". Es preciso tener en cuenta
esto. Tal habilidad ayudó a Mr. Farley a llevar a Franklin D. Roosevelt a la Casa Blanca.
Tenía una gran capacidad de poder recordar con facilidad los nombres y quehaceres de las
personas y cuando las veía, las abrazaba e inclusive preguntaba por su esposa y sus
hijos. Esto fue fundamental en la campaña de Franklin D.Roosevelt, por que este hombre
viajó por tierra toda la extensión de oeste a noroeste, por tren, tierra y canoa en más
de veinte estados, y en cada lugar conocía personas que lo apreciaban y le decían
simplemente Jim.
Jim Farley
descubrió al principio de su vida que el común de los hombres se interesa más por su
propio nombre que por todos los demás de la tierra.
Si se recuerda ese
nombre y se le pronuncia con frecuencia, se ha rendido a su dueño un halago sutil y muy
efectivo.
(*) Gerente Banca
Institucional del Banco Santander Central Hispano Perú
mariogalarza@terra.com.pe
NO LOS PIERDA, POR EL CONTRARIO BUSQUE
NUEVOS MERCADOS
Sepa "fidelizar" sus clientes
Por Lic. Alvaro Otero Fernández (*)
Ahora que vivimos en un mundo
globalizado, bombardeado en los últimos años por los nuevos conceptos de gestión hacia
la calidad, lograr alcanzar un servicio eficiente es una meta ideal.
Muchas empresas ya
miran con buenos ojos, el uso de herramientas y técnicas adecuadas que permitan a los
empleados, tener elementos de juicios y discernimiento, en lo que atención y servicio al
Cliente se refiere.
Conseguir los
mejores clientes del mercado es un paso crítico para crear todo un sistema de negocio
basado en lealtad, pero éste es sólo el principio de lo que podríamos denominar el
primer paso hacia la conquista de los clientes externos.
Un segundo paso
crítico, es lograr que nuestra empresa, tenga empleados leales y el superávit de flujo
de fondos que ellos producen, se reinvierta en contratar y conservar empleados superiores.
Ustedes se
preguntarán que tiene que ver el "conseguir y conservar" a los mejores
empleados con conquistar y conservar a los mejores clientes, la respuesta se las doy en
mayúsculas y entre comillas: "TODO".
La directa relación
y la experiencia a lo largo de los últimos 50 años en lo que administración de
empresas, procesos de calidad, mejoramiento continuo, empowerment, benchmarking, gestión
de calidad y ahora capital intelectual e inteligencia emocional se refiere y juntando toda
esta gama de nombres rimbombantes concluimos en que un personal con baja motivación y
pobre autoestima, no se logrará la lealtad que buscamos. Así se le pague bien.
Lo que realmente
hace falta al trabajador colaborador es la enorme carga motivacional que produce un gesto
de cortesía amabilidad y reconocimiento. Todo ello tiene una gratificación espiritual.
"GRATIFICACIÓN"
¿Qué significa
"gratificación espiritual a nivel laboral? Esa es la interrogante que necesitamos
responder para lograr empleados leales, que nos permitan crear un ambiente laboral para
"atraer" como por arte de magia a los clientes leales, que tanto esperamos
conseguir.
Hay algunas razones
de peso muy prácticas, que explican porque eso es así y de ninguna otra manera. Es hora
que los ejecutivos y empresarios, reflexionen no más en reuniones insulsas donde no se
toman decisiones sobre la capacitación, no técnica sino emocional que se debe dar al
personal para elevar el nivel de AUTOESTIMA CORPORATIVA.
No son simples
bonitas palabras porque el papel aguanta todo, sino como es que las grandes empresas
transnacionales con un alto nivel de eficiencia y casi lealtad de sus clientes siguen
capacitando y motivando a su gente. Cuando les menciono una casi lealtad, me refiero a que
nada es seguro ni eterno en esta vida, porque los clientes cambian de gustos y
preferencias, dependiendo únicamente y exclusivamente del buen trato o del mal trato que
puedan recibir de un empleado satisfecho o insatisfecho. Reitero no se refiere a
satisfacción monetaria.
Por otro lado es
obvio que se necesita tiempo y mucha capacitación en ese sentido para crear un ambiente
laboral armónico, acorde con la sensibilidad de los empleados y colaboradores como seres
humanos.
REESTRUCTURACIÓN
Por ello se hace
necesario reestructurar la empresa y no estamos hablando de reestructura organizacional,
funcional, operativa y administrativa. Estamos hablando de una reestructuración de la
escala de valores tradicionales incorporando los nuevos valores modernos dentro de un
contexto que tiende a eliminar en el corto plazo una serie de paradigmas y actitudes tanto
del nivel ejecutivo más alto que tiene muchos años de servicios, como de los últimos
empleados que han ingresado a la empresa.
OPORTUNIDADES
En segundo lugar un
empleado leal, motivado, reestructurado valorativamente sabe, que dispone de mayores
oportunidades de aprender y aumentar su eficiencia.
Quiero hacer aquí
un paréntesis para hacer hincapié que es cierto en estos momentos en nuestro País hay
varios factores que hacen que en la balanza de decisiones ejecutivas sé de demasiadas
vueltas para tomar acción inmediata con referencia a la capacitación del personal.
¿Valdrá la pena
GASTAR en capacitación? No es un error ortográfico poner la palabra gastar en
mayúsculas, más bien haría una superposición encima de esa palabra reemplazándola por
la palabra Invertir, si señores invertir en capacitación es invertir en lo más valiosos
que tienen las empresas hoy en día: "El capital humano".
Las grandes
corporaciones como Microsoft, ya hace buen rato que rompieron la barrera de esos
paradigmas que mencionas anteriormente y lo único que tenemos que hacer como el pueblo
japonés, es imitar y mejorar.
¿COSTOS?
En tercer lugar un
empleado leal y motivado le economiza a la empresa los costos que demandan la
contratación de servicios exagerados de publicidad para captar nuevos clientes cuando el
real problema lo tenemos frente a nuestros ojos, no se trata de captar nuevos clientes se
trata de retener a los que ya tenemos y convertirlos en leales.
Por ello el servicio
eficiente a la conquista de los clientes externos tiene que ver directamente con la mejora
y satisfacción de nuestros clientes internos.
Finalmente la misma
filosofía de negocios y las políticas operativas que ganan la lealtad y la moral de los
empleados también opera igual con los clientes.
(*)
Asesor y consultor de empresas.
alvaro-otero@terra.com.pe
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