Por
Rosario Bazalar
¿Sabía que el cáncer de próstata es considerada como la segunda causa de
muerte por cáncer a nivel nacional y que con el aumento de la edad, el riesgo de padecer
esta enfermedad también aumenta?
| Los casos hasta ahora presentados revelan que muchos de ellos
pudieron evitarse si los pacientes se hubieran realizado una detección oportuna ante un
especialista. Hay más de 100 tipos de cáncer. ¿Cuánto conoce sobre su
próstata? La próstata es una glándula sexual del tamaño de una castaña y se encuentra
situada debajo de la vejiga, alrededor de parte de la uretra, el canal por donde pasa la
orina que viene de la vejiga. La misión principal de la próstata es suministrar parte de
la sustancia líquida necesaria para la eyaculación.
En opinión del urólogo José Arias, el cáncer de próstata crece lentamente y
no presenta síntomas, a menos que se encuentre en estado avanzado. Hay dificultad para
orinar y la necesidad de hacerlo con frecuencia son los primeros indicadores que aparecen.
Posteriormente, el cáncer de próstata puede provocar orina con sangre o una repentina
retención urinaria. |
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Según el especialista, otros síntomas son la presencia de sangre o pus
en la orina o el semen y/o dolor al eyacular. Al extenderse el cáncer desde la próstata
hasta los cercanos ganglios linfáticos, los huesos u otros órganos, muchos hombres
padecen dolor en los huesos y en las articulaciones, sobre todo en la espalda y las
caderas.
DETECCIÓN
Como toda enfermedad, el cáncer a la próstata también puede ser prevenida y
tratada eficazmente si se detecta a tiempo. La ciencia médica se sirve de varios métodos
para detectarla, sin embargo, ésta considera que el mejor instrumento diagnóstico para
la detección oportuna del cáncer de próstata en hombres normalmente sanos mayores de 50
años de edad, es la combinación del antígeno específico de la próstata (PSA) y el
examen rectal digital.
Además, los hombres que tienen una historia familiar de cáncer de próstata,
deberían ser sometidos a una prueba regular de PSA a partir de los 40 años.
En la actualidad los avances médicos, para reducir los riesgos del cáncer de
próstata, presentan nuevas alternativas que ponen a un lado métodos dolorosos.
Precisamente, uno de ellos es la orquiectomía, que consiste en la extirpación de los
testículos, también conocido como castración. La orquiectomía se puede practicar como
paciente externo, aunque a veces requiere hospitalización.
Durante este procedimiento el cirujano extirpa los testículos del paciente, lo
cual reduce la manera eficaz la producción de testosterona y alivia el dolor y la
dificultad al orinar así como otros síntomas asociados con el cáncer de próstata.
Para la mayoría de hombres les resulta inaceptable someterse a esta operación,
no sólo por los efectos psicológicos sino también físicos. Entre los factores
secundarios comunes se destacan la impotencia y accesos repentinos de calor. En algunos
casos, el paciente sometido a este tipo de operación debe ser asistido por una ayuda
psicológica que le permita superar el trauma.