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LIDERAZGO                                                                                                                    Edición 2290 - Agosto, 2000   

Edición 2290-Agosto  

Para tí

¡Sea un líder motivador!

Por Alvaro Otero Fernández (*)

No se puede hablar de una empresa exitosa, sin que al frente de ella haya un líder. Un empresario exitoso es el líder de quienes trabajan con él y es el responsable de la motivación de todas estas personas.

Ser líder, significa tener la habilidad de unir las acciones que se ejercen sobre las personas para lograr que afloren sus sentimientos, intereses, aspiraciones, valores, actitudes, aptitudes y en general, todo tipo de reacciones humanas.

El líder debe participar como administrador en la etapa de control de las actividades propias del entorno de su organización, ya que este, no sólo inicia el movimiento sino que debe dirigirlo o cuando menos orientarlo.

Una organización efectiva es aquella que logra que todas las personas que forman parte de ella, conozcan los objetivos que ésta persigue así como lo que no es bueno para ella; en esta forma, pueden tomar las decisiones más adecuadas en el nivel que les corresponde sin necesidad de recurrir a niveles superiores de dicha organización.

Para ser líder es necesario saber administrar y ejercer la autoridad y el poder sobre las demás personas. Un buen líder es aquel que tiene la capacidad de resolver problemas, satisfacer necesidades y enseñar a dar significado a la vida teniendo la facultad de convertir a gente ordinaria en gente extraordinaria.

El liderazgo no se estudia en ninguna universidad, es producto del convencimiento personal de hacerse líder, es tener carácter, visión, decisión, voluntad y confianza en sí mismo. No basarse en sus limitaciones sino en sus posibilidades, las limitaciones deben quedar en el ayer, las posibilidades en el mañana.

Para ser líder, se debe pensar siempre en innovar, en desarrollar, en prever, decidir e inspirar confianza; a visualizar el corto, mediano y largo plazo; enfrentar los problemas y no depender de nadie para darles la mejor solución en el menor tiempo posible.

Se debe estar dispuesto a aprender a diferenciar entre lo que se quiere y lo que se puede, entre lo que se necesita y lo que satisface y sobre todo entre los valores personales y los de la organización que él dirige para lograr el dominio de sí mismo y obtener la facultad creativa para crecer en conocimientos y experiencias.

Saber dirigir usando la palabra e inspirar confianza, logra que los empleados tomen la iniciativa de realizar su trabajo con entusiasmo y dedicación, motivándolos para que expresen las necesidades relacionadas con su trabajo obteniendo así la fórmula para saber cómo motivarlos.

La forma más sencilla de motivar, es saber que el empleado corresponderá de acuerdo a sus propios intereses; es decir, hay una relación entre la motivación y las necesidades del empleado. Esto significa que para lograr que los seguidores se motiven, se requiere que los líderes hagan posible la satisfacción de sus necesidades.

MOTIVACION

La habilidad es el poder de saber hacer las cosas, mientras que la motivación es querer hacer las cosas. En este orden de ideas, podría decirse que la habilidad se obtiene como resultado de tener las siguientes aptitudes: Educación y formación, conocimiento, entrenamiento, experiencia, interés y destreza.

El empleado que tiene estas aptitudes es un buen candidato para que el líder lo motive y obtenga de él un buen desempeño al usar sus habilidades en beneficio de la empresa. El trabajador es un activo de la empresa y parte del capital estructural. Si éste está motivado es un recurso rico disponible.

Se debe tener presente que entre todos los activos de la empresa, los recursos humanos (el capital intelectual) son los únicos que se valorizan mientras todos los demás se deprecian. Valorizarlos significa interesarlos, capacitarlos y desarrollarlos para obtener su lealtad y su mejor deseo de querer hacer las cosas.

La falta de motivación produce ineficiencia y monotonía en el trabajo, improductividad y mala calidad en el servicio y como resultado de todo esto, un alto porcentaje en la rotación de personal. En cambio la motivación produce una reacción en cadena que se inicia con el deseo interno de satisfacer necesidades que dan lugar a la fijación de metas, que provocan acciones tendientes a su logro y por ende, a la satisfacción de esas necesidades. Motivar es ejecutar acciones para lograr reacciones.

Por lo tanto, motivar es inducir al trabajador a actuar. El líder debe buscar cuáles son estas acciones llamadas motivadores que debe utilizar para lograr que su personal reaccione en forma positiva.

(*) Asesor y consultor en liderazgo, motivación y servicio al cliente.

E-mail: alvaro-otero@terra.com.pe

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