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Contrabando
debe ser combatido al más alto nivel
Para asegurar el éxito del Programa
Económico, así como de las medidas anunciadas por el gobierno con el objeto de salir
de la crisis, es impostergable que de una vez por todas se emprenda una frontal lucha
contra el contrabando, en una campaña que debe ser liderada desde el más alto nivel
del Gobierno, tal como se hizo contra el terrorismo y ahora contra el narcotráfico.
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Ing. Samuel
Gleiser Katz
Presidente de la Cámara de
Comercio de Lima |
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En realidad, no
se necesitan más leyes porque desde hace 5 años está vigente la Ley de Delitos
Aduaneros Nº 26461 que contempla severas penas para los contrabandistas. No obstante,
ante la inoperatividad de las diversas comisiones de Gobierno de lucha contra el
contrabando, lo que se requiere es una decisión política y conducción desde el más
alto nivel para acabar con este flagelo, castigándose severamente no sólo al pequeño
comerciante que vende productos de contrabando, sino sobre todo a los grandes financistas
de esa ilícita actividad, así como a las malas autoridades que lo permiten. En las
actuales circunstancias cuando el país entero tiene que cerrar filas para superar la
difícil coyuntura, esta estrategia se justifica plenamente toda vez que el contrabando
atenta contra las empresas, el fisco y las fuentes de trabajo, degradando además, la
conciencia moral de amplios sectores de nuestra población. |
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Ocurre que pese a la vigencia de
severas leyes y de esporádicos operativos, a partir de 1999 el contrabando se ha
incrementado especialmente por la frontera norte al eliminarse los controles luego de la
firma del Acuerdo de Paz y por la frontera con Bolivia en Puno.
Esta situación se ha vuelto prácticamente incontrolable
con la dación del Decreto Supremo 042/2000-EF en mayo último, que permite a una persona
pasar por las fronteras mercaderías hasta por un valor de S/. 5,200 mensuales, con lo que
prácticamente se ha oficializado el "contrabando hormiga".
Por su naturaleza clandestina es difícil precisar el monto de
mercaderías que ingresan ilegalmente, pero se calcula que en 1999 ascendió a más de US$
700 millones y que para el año 2000 se aproximará a los US$ 1,000 millones.
Por todo lo expuesto y porque ningún programa
económico ni plan de reactivación económica tendrá éxito si no se eliminan de raíz
este delito económico, la Cámara de Comercio de Lima plantea que la lucha contra el
contrabando responda al diseño de una estrategia nacional, elaborada y conducida desde la
más alta instancia del Gobierno, con el apoyo de la Fuerza Armada para la eficacia de los
operativos y del Ministerio Público, para la sumaria aplicación de las sanciones
previstas por la Ley.
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