Por Percy Aquino
Rodríguez (*)
De las pocas áreas que sustentarán el desarrollo global, entre las que se
encuentran el Internet y las telecomunicaciones inalámbricas, en sólo una, el Perú
podría tener un desempeño protagónico.
Se trata de los bioenegocios, basados en la utilización sostenible de nuestra
rica biodiversidad. Es una oportunidad que el país no debe desperdiciar.
| Con la explotación de su biodiversidad, el Perú podría aportar
en gran medida a la agroindustria de alimentos, que tiene un gran potencial de crecimiento
en el mundo, y ser también exportador de plantas medicinales y especies silvestres
útiles para la ciencia e industria. Para conseguir un mercado eficiente
y equitativo para los productos que podamos ofrecer al mundo, necesitamos una estrategia
de largo plazo, y no confiar sólo en las proyecciones de crecimiento de las exportaciones
tradicionales basadas en el aumento de la producción de minerales y comoditties que
responden al vaivén de los precios internacionales. |
|
Sobre la base de un trabajo constante, el Perú del año 2010 sería una de las
grandes potencias mundiales en conservación y uso sostenible de su biodiversidad.
Duplicaría sus exportaciones a través del fomento de los bionegocios si aprovecha en
forma planificada su potencial pesquero, forestal, ganadería de camélidos, agricultura
diversificada, ecoturismo, biotecnología, cultivos y crianzas promisorias, y de medicina
tradicional.Tenemos suficientes recursos para aspirar a ese objetivo. El 65 % de
la agricultura depende de recursos genéticos nativos, el 95 % de la ganadería se basa en
los pastos naturales, el 99 % de la industria forestal usa los bosques y las especies
nativas, y el 99 % de actividad pesquera depende de los recursos hidrobiológicos nativos.
El Perú posee 128 especies de plantas nativas domésticas con miles de variedades,
como la papa que tiene más de 3,000 o el camote con 1,500. Somos, el primer país en
variedad de maíz (36), ajíes, granos andinos, tubérculos y raíces andinas; tenemos 15
variedades silvestres de tomate; 650 especies de frutales, cientos de plantas medicinales.
Ocupamos el primer lugar de peces en el mundo (2,000 especies), el segundo en aves
(1,730 especies) , el tercero en mamíferos (462 especies), el tercero en anfibios (330
especies), y contamos con 175 especies de reptiles.
Estas ventajas competitivas de la biodiversidad deben aprovecharse en el marco de la
globalización de los mercados. Una gestión adecuada de la misma supone una mejora en la
ciencia y tecnología, la educación y conciencia pública, la capacitación de recursos
humanos, la información, las instituciones, el marco legal, y el financiamiento
(accediendo a fondos internacionales disponibles e incrementando los presupuestos
nacionales).
BIOTECNOLOGÍA
El fortalecimiento de la capacidad nacional en biotecnología es uno de los aspectos
claves para posicionarnos como un productor mundial, y en consecuencia el país deberá
priorizar el desarrollo de productos químicos, especialmente farmacológicos e
industriales (perfumes, aromas, cosméticos, pesticidas orgánicos), y mejorar el
desarrollo de los procesos tecnológicos para su aprovechamiento comercial, según
conceptúa la Comisión Nacional de Medio Ambiente (CONAM).
La CONAM plantea que la investigación en biotecnología deberá orientarse hacía la
síntesis de la información existente, incluyendo la recuperación de la que se encuentra
en países industrializados; la profundización de inventarios a nivel nacional en zonas
poco exploradas, para mejorar el conocimiento sobre la distribución de las especies; la
recolección del conocimiento etnobotánico, y el mejoramiento de la capacidad de
conservación "in situ" y "ex situ" de los recursos genéticos.
Hay centros de investigación que están acumulando importantes conocimientos en estos
temas, como el Instituto Nacional de Investigación Agraria y Agroindustrial (INIAA), el
Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana y el Instituto de Biotecnología de la
Universidad Nacional Agraria La Molina.
Este último realiza investigaciones en el campo de cultivo de tejidos, ingeniería
genética, biología molecular y celular, y otros campos afines en colaboración con
instituciones públicas y privadas nacionales e internacionales.
Por ejemplo, el Instituto desarrolla la biotecnología vegetal y animal, la
biotecnología microbiana, farmacéutica, molecular, industrial, y económica. ¿Qué
significa esto?
Las técnicas de la biotecnología incluyen el cultivo de tejidos y la ingeniería
genética Estas técnicas tienen algunos de los siguientes usos: clonación de plantas,
producción de plantas libres de enfermedades, rescate de embriones, estudios de genoma,
cambio de la estructura de proteínas, producción de plantas y animales transgénicos;
así también resistencia a enfermedades y a herbicidas, tolerancia a sequía, sales y
frío, producción de proteínas, de microorganismos de uso industrial y de enzimas de
industriales, generación de energía por biomasa, tratamiento de aguas contaminadas,
recobro de metales pesados tóxicos.
Utilizando las técnicas de micropropagación el Instituto ha realizado cultivos de
uña de gato, sangre de grado, orquídeas, cactáceas, pijuayo, marfil vegetal, tara,
palillo, papa, limón, tuna, cacao.
También, se cuenta con un centro de investigación para la conservación de la mega
diversidad y protección de los recursos biológicos y genéticos, con experiencia en
temas de genética y biotecnología vegetal.
Los trabajos que desarrolla se proponen incrementar la productividad de frutales
nativos como el papayo y el camu-camu; asimismo mejorar los cultivos hortícolas, el
mejoramiento genético del algodonero, de gran importancia económica para el país, y de
la papa, los cereales y el maíz.
(*) Analista económico.