| Las caprichosas formas andinas de nuestra sierra permiten la
existencia de "recipientes" apropiados para almacenar las aguas que bajan de los
manantiales. Nos referimos a las lagunas altoandinas, valiosísimo recurso natural,
subexplotado por la "civilización" urbana. ¿EN LIMA?
La palabra "laguna" nos lleva a hermosos paisajes serranos ubicados en
la cordillera. Pero en el departamento de Lima, tenemos varias de ellas con las mismas
características de las "cochas" de la sierra. Y ahí están. El tiempo es el
mudo testigo de lo que se puede hacer con ellas. |
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DESDE
USO RACIONAL HASTA LAGUNAS ALTOANDINAS |
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Un ejemplo, es el rescate de la laguna de Antacoto, que será una nueva fuente
de agua para ciudad. Lo mismo podríamos decir de Pariacoto o del mismo Yuracmayo, pero en
el campo energético. Sin embargo, hay mucho por hacer en esta materia.
Hay sectores en Lima que todavía no tienen el líquido elemento la mayor parte
del día. Mientras por un lado hay sobreoferta de agua, por el otro, la escasez es
notoria.
Entonces, por qué no concesionar ciertas lagunas. ¿Lagunas? ¿A quién? El
modelo administrado por SEDAPAL es aleccionador en este caso. Si las cosas marchan bien,
no se tiene por qué cambiar de operador.
COSTOS
Aunque el asunto del consumo del agua tiene matices culturales y pasa por una
reorientación en su utilización, debemos contribuir para que éste sea cada vez más
razonable.
Por ejemplo, en los países europeos el consumo del agua, así como de la
energía es caro. Por esa razón, hay un uso racional de los servicios básicos. Además,
el europeo está concientizado que el agua que se desperdicia es de vital importancia para
otras personas.
En el Perú eso no ocurre. Sin embargo debemos reconocer que una de las formas
para generar "nuevas fuentes" de agua está en no desperdiciarla, por el
contrario debemos ahorrarla y usarla racionalmente. No tanto por los costos - que
evidentemente afecta nuestra economía -, sino porque otras personas no tienen acceso a
ese recurso. Hacer eso, es también contribuir al desarrollo del país.
En conclusión, para generar nuevas fuentes de agua debemos utilizar al máximo
las lagunas altoandinas que tiene el Perú. Esa es la tarea, digamos del Gobierno.